El Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Estrasburgo falla que el alejamiento de Fraile Iturralde no vulneró sus derechos fundamentales

09.02.2020 | 11:58
Sede del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH)

Entiende que la política de dispersión está  justificada y amparada por la ley

MADRID.  "El Tribunal considera que el objetivo de las autoridades  españolas al mantener la ubicación del recurrente en la prisión de  Badajoz era garantizar una disciplina adecuada en las cárceles y  aplicar su política con respecto a los presos de ETA", dice el fallo,  difundido este martes, que incide en que la dispersión en este caso  se ajustó a derecho.

Fraile Iturralde, condenado a 25 años de cárcel por colaboración  con organización armada, tenencia de explosivos, estragos y daños, solicitó  en 2016 cambiar el centro penitenciario de Badajoz por el de Durango por las dificultades de su familia -mujer, hija y padres de  edad avanzada- para ir a visitarle, pero le fue denegado.

La Audiencia Nacional primero, y después el Tribunal  Constitucional, rechazaron sus pretensiones al entender que mantener  el alejamiento no suponía ninguna vulneración de derechos  fundamentales. Por eso, acudió al TEDH, donde alegó vulneración de  los artículos 8 (derecho a la vida familiar) y 6 (derecho a un  tribunal justo) del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

UNA MEDIDA JUSTIFICADA Y AVALADA POR LEY

Estrasburgo, si bien entiende que se ha podido producir una  "interferencia" en el derecho a la vida familiar por la situación de  dispersión, considera que esta medida "tiene base en la legislación  nacional" y se adopta "de conformidad" con la misma, que proporciona  además, "amplias garantías" de que cada caso es considerado  individualmente siguiendo "los criterios pertinentes".

Por eso, "acepta que la interferencia persiguió fines legítimos,  como la prevención del desorden y el delito y la protección de los  derechos y libertades de los demás" y rechaza así que, como alegaba  Fraile Iturralde, la medida fuese desproporcionada y por tanto,  injusta.

En este sentido, la sentencia abunda en que dada "la falta de  pruebas de que los vínculos del solicitante con sus amigos y  familiares sufrieron un grado significativo" y teniendo en cuenta lo  apreciado al respecto por los tribunales españoles, "las limitaciones  al derecho del solicitante al respeto de su vida familiar no son  desproporcionadas" en este caso.

Avala además que el Constitucional inadmitiese el recurso de  amparo que Fraile Iturralde promovió en su pelea jurídica por  conseguir el cambio penitenciario, pues recuerda que el tribunal de  garantías español tiene por ley, esa potestad. "No puede decirse que  la decisión del Tribunal Constitucional representó un obstáculo  desproporcionado al derecho del solicitante a acceder a la justicia",  dice el TEDH, que concluye que la queja es "manifiestamente infundada  y debe ser rechazada".