debate sobre el estado de la comunidad

Esparza vuelve a la oposición dura y suplica la vuelta de los pactos UPN-PSN

Navarra Suma hace una causa general contra el Gobierno que provoca que su oferta de estabilidad suene impostada - Chivite lamenta la "falta de discurso" y que constantemente se recurra a ETA

30.10.2020 | 01:01

pamplona – La esperanza de que Navarra Suma haya cambiado de chip en esta segunda ola se esfumó ayer por completo. Las buenas palabras de semanas atrás –esa "sintonía" con proyectos estratégicos, esa coincidencia en aspectos como la fiscalidad– quedaron ayer opacadas por un discurso, el de Javier Esparza, que recordó a los tiempos de la oposición frontal y dura, como de despecho, contra un Gobierno alternativo y por la izquierda que se formaba delante de sus narices, por primera vez sin que el espectro político en torno a UPN pudiera hacer nada, y frente al que las apelaciones a los viejos esquemas de colaboración –los agostazos y marzazos ya no tienen efecto.

Esparza, en su primera media hora, realizó una causa general contra el Ejecutivo, del que no salvó nada; retomó los argumentos identitarios para hacer oposición –con apelaciones constantes a las cesiones del PSN al nacionalismo–; y apeló constantemente a la vuelta del PSN clásico, que para él es el del agostazo y el marzazo, el que propiciaba gobiernos de UPN. Por eso, su oferta de abstención para que Chivite saque adelante las Cuentas sonó ayer más impostada que nunca, sobre todo porque Esparza le instó directamente a tomar una posición, y a hacerlo ya. "Le voy a ofrecer otro camino", propuso el portavoz de la derecha. "Le ofrezco la abstención y le garantizo estabilidad de Gobierno si se desliga de EH Bildu, porque sus socios no le dejan ser usted misma. Le ofrezco pactos de comunidad (...) Usted es la presidenta y es su responsabilidad", lanzó Esparza, en una sucesión de ideas que sonaron a chantaje puro y duro, porque es a cambio de que el Gobierno condicione su negociación.

Lo que pasa es que Chivite demostró que no ha picado ese anzuelo. "Ha desaprovechado la oportunidad de demostrar que usted puede ser una alternativa", arrancó. "No tiene proyecto ni discurso, más allá del recurso a ETA y Bildu. Me sorprende su pobreza argumental", contestó la presidenta, quien dijo que lo que en el fondo le molesta a Esparza, su "miedo", en palabras de Chivite, es que "Navarra lleva cinco años con UPN fuera del Gobierno, y aun así avanza, pese a todos los malos augurios de los entornos de la derecha". "No me pida lo que usted no practica", subrayó

"caramelo envenenado" Precisamente, el discurso de Navarra Suma volvió a ser ayer el de la derecha enfurecida y resentida por la pérdida del Gobierno. ¿Qué hizo Esparza? Volver al identitarismo. Dijo que la gestión de Chivite es "nefasta", que las políticas son "continuistas con el cuatripartito", que el PSN "ha renunciado a su programa" y que eso hace que "Navarra frene". Además, Chivite "blanquea a EH Bildu" y permanece presa de sus socios, "que no le dejan ser como Chivite es". Es el mismo discurso de hace quince meses, cuando la derecha veía que se formaba el Gobierno alternativo. Las apelaciones a lo que les une frente a lo que les separa fueron las mismas de siempre. "Hemos hecho cosas juntos, el Canal de Navarra, el TAV", como reclamo recurrente y viejo que ya apenas tiene efecto, menos cuando el Gobierno actual apuesta por ambos proyectos.

Pues solo después de las críticas frontales sin alternativa y las apelaciones al pasado, Esparza ofreció de nuevo la abstención para los Presupuestos de 2021. Ayer, incluso, con una vuelta de tuerca: le prometió "estabilidad". "Hay quien dice que esto es un caramelo envenenado", dijo Esparza recogiendo las palabras de Mikel Buil (Podemos) unos días antes. "Usted y yo sabemos que los Presupuestos se aprueban con nuestra abstención, sus socios se van a enfadar y empezarán a hacer oposición. Pero yo le ofrezco estabilidad", prometió.

Chivite, en su primera réplica, ni siquiera recogió el guante, y zanjó ese ofrecimiento con un amplio agradecimiento a la voluntad de los grupos. No le gustó nada a Esparza, que en su réplica se hacía cruces: "¿Se imaginan que en cualquier otra comunidad o país del mundo, donde hay un Gobierno en minoría, el principal partido de la oposición le ofrece aprobar Presupuestos y estabilidad para terminar la legislatura, porque estamos en un momento excepcional, y quien preside esa comunidad o ese país ni siquiera responde? Con eso está dicho bastante".

"Usted me pide moderación y centralidad, pero no me puede pedir lo que no practica", respondió Chivite en su último turno, en lo que sonó a la respuesta más clara a la oferta trampa de Esparza, quizá ya desactivada.

Cara a cara

javier esparza

Portavoz de Navarra Suma

"Le ofrezco estabilidad cuando usted está en minoría y ni siquiera responde, eso dice todo"

maría chivite

Presidenta de Navarra

"Lo que pasa es que usted tiene miedo, porque ve que Navarra avanza sin UPN"