El trámite de los fondos de la UE enfrenta a PSN y UPN en la Cámara

Alzórriz reprocha a la derecha optar por la “política de tierra quemada” tras votar contra el decreto

02.02.2021 | 01:08
Javier Esparza (Navarra Suma), este lunes en el Parlamento con Ramón Alzórriz (PSN). Foto: Oskar Montero

pamplona – La gestión de los fondos europeos está teniendo su propia derivada foral. El viernes, el diputado socialista por Navarra, número 3 de Ferraz y mano derecha del presidente Sánchez, Santos Cerdán, criticó a UPN la escasa "altura de miras" tras oponerse en el Congreso al decreto sobre fondos europeos que va a servir de marco para gestionar los 140.000 millones que recibirá el Estado en concepto de ayudas para la recuperación. Ayer, el portavoz del PSN, Ramón Alzórriz, continuó las críticas hacia lo que considera que es una "política de tierra quemada" por parte de la derecha, que habría antepuesto sus intereses partidistas a la llegada de fondos europeos. "Más allá de acusaciones de vender nuestra tierra a no sé quién, ellos son los que ponen palos en la rueda para que nuestra tierra no avance". La polémica se enmarca en las acusaciones de seguidismo al PP que los socialistas echan en cara a UPN, que dijo que el PSOE "miente a sabiendas".

El primero en golpear fue Alzórriz: "Ellos son los que oponen a la llegada de los fondos europeos cuando son necesarios para la recuperación económica y social". "Cuando uno se opone a que lleguen 140.000 millones de euros a España y más de 150 a tu tierra, dejas muy claro a qué estas jugando", lanzó. En este sentido subrayó que esos 150 millones servirán en Navarra para infraestructuras como el Canal o el TAV, o para un plan de empleo que ayude a la economía de hosteleros, pymes y autónomos.

tierra quemada y clientelismo Unos argumentos que rechazó el portavoz de Navarra Suma, Javier Esparza, quien afirmó que Alzórriz "miente a sabiendas" porque los 140.000 millones de la UE para España "ya están adjudicados y van a llegar", pero la semana pasada en el Congreso lo que se votó fue "la gestión y el control de ese dinero público". Y el Gobierno, explicó, "podía haber buscado un acuerdo amplio" en lugar de sacar adelante sus pretensiones, "un chiringuito" sin control independiente, gracias a "un acuerdo con Vox y EH Bildu".

Por eso auguró que a partir de ahora el reparto de esos fondos "se decidirá en el Consejo de Ministros" y el dinero se "repartirá con el clientelismo al que nos tiene acostumbrados", con "compadreos y mercadeos a cambio de los votos del independentismo".