Hispanista y escritor

Ian Gibson: "Los vascos serían un componente maravilloso en mi soñada República Federal Ibérica"

A sus 82 años, el hispanista irlandés afincado en España sigue siendo un viajero impenitente, y lleva muy mal las restricciones de movilidad por la pandemia.

07.03.2021 | 02:06
Ian Gibson, durante la entrevista, con su nuevo libro sobre la mesa. Foto: Andrés Martorell

madrid – Confiesa que su tabla de salvación ha sido la escritura de su nuevo libro, Hacia la República Federal Ibérica, reflexión y sueño de un hispanista irredento (Espasa, 2021).

La escritura del nuevo ensayo de Ian Gibson se ha gestado en plena pandemia desde su casa, un espacio lleno de luz que le permite dominar los tejados del barrio madrileño de Lavapiés y contemplar el vuelo de los vencejos, que tanto le gustan. "Soy ornitólogo, desde el feto", dice, en alusión a la profesión de su padre.

Antes que nada: ¿Qué es un hispanista?

–Un hispanista es alguien que se especializa profesionalmente en algún aspecto de la cultura española.

A veces se confunde el término "hispanista" con el de historiador. ¿Cuáles son las diferencias en su caso?

–El hispanista es mucho más general. Porque yo no soy historiador. Soy, en el buen sentido de la palabra, un "diletante" de la península ibérica. Yo he ido por la vida haciendo biografías (Lorca, Machado, Dalí, y otras). No tengo la carrera de Historia, y no me considero historiador profesional. Investigador sí, pero no soy como mi amigo Paul Preston.

Hablemos de la hipotética República Federal Ibérica que plantea en su libro. ¿En qué momento de la Historia habría sido posible?

–Sabemos que los dos "países", entre comillas, estuvieron unidos entre 1580 y 1640, pero yo me remonto a mucho tiempo atrás. Yo pienso en la Hispania de los romanos, y pienso en Lusitania, que es más amplia que la actual Portugal. A los romanos les costó mucho trabajo unificar Hispania, pero tenían una ingeniería y un armamento superiores, y una visión imperial. Ellos lograron el milagro de unificar la península y estuvieron aquí algunos siglos, ojo, legando su idioma y mucho más.

Parece un proyecto bastante utópico. ¿No cree?

–Te prevengo que yo soy un romántico. Por eso el libro se subtitula "Reflexión y sueño de un hispanista irredento". Además yo soy de Irlanda, y resulta que los celtas tuvieron mucho predicamento en la península ibérica. Cuando llegaron los romanos en el año 218 antes de Cristo, aquí se encontraron con muchas tribus de diversa procedencia, entre ellos los celtas. ¿De dónde procedían? Pues del norte de Europa, y estaban por todos lados, y vinieron con sus dioses, su cultura y su idioma. Eso de que los celtas solo estuvieron en Galicia es un bulo. Estaban por toda la península. La gente no suele saber que España es un país mestizo.

¿De qué está hecha España?

–El Museo Arqueológico Nacional utiliza la palabra "mosaico" de culturas. Yo prefiero decir "crisol" porque es más bien una mezcla. No hay español que no tenga una mezcla de sangres, y uno de los problemas de la derecha española es que no lo admiten.

Antes de la llegada de los romanos, aquí había mucha gente. Los mismos iberos, por ejemplo, y su idioma. No soy filólogo, pero algunos lo relacionan con un idioma que se hablaba en el Cáucaso, y otros con los bereberes. El vasco, según bastantes filólogos, procede del íbero. Unamuno creía que el vasco se relacionaba mucho con el bereber. Yo no sé cuál es la respuesta, solo sé que el vasco no es un idioma indoeuropeo, y de algún sitio tiene que venir. Es otro elemento de la múltiple alma ibérica. Y ellos se consideran muy ibéricos, los vascos.

Leyendo su libro, parece que los vascos se han quedado fuera de la ecuación de la República Federal Ibérica, porque el euskera no procede del latín.

–La mayoría de los autores iberistas provienen del latín, pero hay sitio para los vascos en (las obras de) Ribera i Rovira, Pessoa y Joan Maragall, aunque tampoco insisten mucho porque los vascos están fuera de la familia latina. Sin embargo, son totalmente ibéricos. Además, los vascos serían un componente maravilloso en mi soñada República Federal Ibérica. Porque son gente fantástica. A veces he pensado que son los más españoles de todos los españoles.

Explique usted por qué.

–Porque se habla un castellano maravilloso, porque comen bien, porque ríen bien, porque tienen sentido del humor€ No sé, yo me he sentido muy bien en el País Vasco, menos al tropezar con vascos de la línea etarra. Eso no me gusta, porque lo he conocido en Irlanda.

¿Cuánta gente cree que apoyaría una hipotética unión de España con Portugal?

–La gente me dice "eso en Portugal es imposible", pero yo creo que un porcentaje bastante de portugueses estarían a favor de algún tipo de relación federal, pero en fin€ Es un sueño mío, y no va a suceder mañana. A mí me encanta la palabra "ibericidad", que yo saco de Fernando Pessoa. Hay que crear ibericidad. Y me encanta el concepto de la "Mãe Ibéria" (Madre Iberia), la idea de la península ibérica como la madre de todas sus gentes. Porque claro, esto viene de muy lejos, Iberia está ya desde Estrabón, el geógrafo griego. Me encanta la idea de ser hijo de la Madre Iberia, y es un concepto que no se maneja aquí en España para nada. Mi libro relanza la idea, que no es mía ni muchísimo menos.

¿Qué ventajas tendría una República Federal Ibérica?

–Superar los reinos de Taifas. Superar lo pequeño, lo mínimo, lo local y hacerlo más grande y más amplio. Estamos en Europa, y tenemos mucho que dar. La idea de una península unida tendría una riqueza cultural extraordinaria que podría ser de importancia mundial en relación con Iberoamérica. ¿Sabes cuántos millones de castellanoparlantes hay en el mundo? Seiscientos. Y doscientos sesenta millones de lusoparlantes. En total, 860 millones de iberófonos. Habría que promocionar mucho más los contactos culturales con Iberoamérica, hacer transiberismo, como decía Saramago.

¿Qué libros recomendaría usted a un español para que conozca mejor Portugal, y viceversa?

–Un buen libro para empezar es el de Unamuno, Por tierras de Portugal y España. Y luego, yo recomendaría un libro de Pessoa, Ibéria. Lo encontré en una librería de Lisboa, y para mí fue una revelación, porque yo no sabía nada del "iberismo" ni de la corriente iberista del siglo XIX, que está muy olvidada. Y este libro me abrió los ojos. Fíjate que yo estaba en la desembocadura más hermosa del mundo, de un río que nace en España, que cruza el corazón de roble de Iberia, y desemboca en Lisboa. El concepto de la Madre Iberia viene de ahí, porque él (Pessoa) está soñando con la unidad.

Además de Unamuno y Pessoa, usted menciona en el libro a otros autores

–Por lo que toca a los catalanes, habría que leer los poemas sobre Iberia de Joan Maragall, porque hay una corriente fuerte de iberismo en Cataluña, ojo. Y también el libro de Ribera i Rovira, Iberismo, en catalán obviamente. Por otro lado, el escritor Ángel Ganivet lamentaba la falta de unificación de Iberia. Ortega y Gasset también lo menciona, aunque no lo desarrolla mucho. Todos ellos son conscientes de que hay una división en el corazón de Iberia, y es muy penoso, porque podemos aprender mucho de los portugueses. Son más tranquilos, escuchan mejor, gritan menos, jaja.

De la lectura de su libro se deduce que, históricamente, Cataluña y Portugal se atraen mutuamente pero Castilla aparece como la tercera en discordia

–(Ríe) Sí, sí. Ellos lo ven así. Los portugueses temen desde siempre la absorción por parte de Castilla. Pero creen que es superable dentro de una relación federal, con Castilla como equilibrio entre la Iberia atlántica y la mediterránea. Portugueses y catalanes ven todavía a Madrid como un problema, pero los autores que yo menciono en el libro abogan por la federación fraternal y por la colaboración.

Dice usted en su libro que en esa república soñada se estudiarán todos los idiomas peninsulares. ¿Todos?

–Mira, se habla mucho de España como "nación de naciones". Entonces, si es un orgullo pertenecer a un estado con tantos idiomas y culturas, es importante que la gente los aprenda. No se puede pedir a un niño gaditano que aprenda euskera, pero sí se podrían estudiar los rudimentos de cada lengua. Porque España se divide entre monolingües y bilingües. Yo envidio a los que nacen bilingües. Yo nací monolingüe y tuve que aprender otros idiomas. Pero estar en la cuna con dos idiomas es fantástico. Y creo que es importante que estos idiomas se conozcan. ¿Cuánta gente lee una novela catalana en Madrid? ¿Cuántos intelectuales hay que lean en catalán? Yo aprendí catalán leyendo a Josep Pla, cuando escribía mi libro de Salvador Dalí. Tampoco es tan difícil leerlo. Y el Senado, que no sirve para nada, sería una cámara territorial donde se escucharían todos los idiomas del Estado. Además, el hecho de que un castellanohablante no pueda leer un poema en catalán, o no leer a Rosalía de Castro en galego, me parece a mí un empobrecimiento. Eso sin remontarnos al tema del árabe, que también es fundamental.

¿A qué se debe la sensación de rechazo mutuo entre Portugal y España?

–Es por desconocimiento. Y por parte de los portugueses, es por la sospecha de la absorción, de que los españoles quieren invadirnos y hacerse con lo nuestro. Es un poco como el agravio catalán. Pero no todos los portugueses lo ven así ni muchísimo menos, y a lo largo de La Raya (frontera terrestre entre España y Portugal), que tiene 1.300 kilómetros, se dan muchísimos contactos. Yo he estado en Tui, de Pontevedra, y al otro lado del río está Valença do Minho. Lo llaman una "eurocidade", euro-ciudad. Los contactos son totales, y los dos idiomas se hablan un poco mezclados, en "portuñol".

Un Banco Central Ibérico, o una Liga de Fútbol Ibérica. ¿Cuál de las dos cosas tiene más posibilidades?

–Yo no entiendo ni de fútbol ni de dinero, jaja. ¿Por qué no tener ambas cosas?

¿Por qué a los portugueses no les gustan las películas dobladas?

–Prácticamente no ha habido doblaje en las películas, porque Portugal ha estado siempre muy en contacto comercial y cultural con Inglaterra durante siglos. Esto es un factor a tener en cuenta en Portugal. No ha habido doblaje ni siquiera bajo el régimen de Salazar, porque la relación con Inglaterra es importantísima y saben que es una buena manera de aprender inglés. ¿Qué mejor manera de aprender un idioma que ver películas en su lengua original?

¿El hecho de que no exista un tren Madrid-Lisboa, salvo de noche, es una metáfora de la relación entre los dos países?

–Esto me parece una aberración terrible, porque a mí me encantaría pasar fines de semana en Lisboa. ¡Yo adoro Lisboa, pero no se puede ir en tren! Eso explica la distancia, no solo física, cuando no puedes ir en tren de la capital de España a la capital de Portugal. Yo no estoy pidiendo el AVE. ¡Que me pongan un Alvia o un tren razonable para viajar de día!. Porque solo hay un tren de noche, que es horrible porque llegas a Lisboa sin ver absolutamente nada. Yo me niego rotundamente a ir en avión de Madrid a Lisboa, contaminando. ¿Comprendes? Yo quiero poder viajar en tren viendo los paisajes. ¡Y quiero que me pongan ya la jodida vacuna, que tengo 82 años!

"No hay español que no tenga una mezcla de sangres, y uno de los problemas de la derecha española es que no lo admiten"

"Me encanta el concepto de la Madre Iberia, la península ibérica como la madre de todas sus gentes"

"Podemos aprender mucho de los portugueses. Son más tranquilos, escuchan mejor, gritan menos"

"España se divide entre monolingües y bilingües. Yo envidio a los que nacen bilingües"