organización asentada en bilbao

Dos detenidos en Bilbao tras liberar a una joven que retenían con fines de explotación sexual

08.02.2020 | 20:12
Imagen de una campaña contra la explotación sexual.

BILBAO. Agentes de la Policía Nacional han liberado, en el plazo de tres  horas desde que se conocieron los hechos, a una joven de origen  subsahariano retenida en Bilbao por una organización criminal para  fines de explotación sexual. Además, han arrestado a dos de sus  captores que formaban parte de una banda asentada en la capital  vizcaína y dedicada a la trata de seres humanos. El Cuerpo Nacional de Policía tuvo conocimiento de los hechos a  través de las relaciones establecidas con las organizaciones  encargadas de la asistencia, protección, ayuda y acogimiento a  personas extranjeras potenciales víctimas de Trata de Seres Humanos.

La investigación comenzó cuando agentes de la Policía Nacional de  Teruel tuvieron conocimiento de que un grupo de mujeres habían  abandonado un centro asistencial en esa localidad para dirigirse a  Bilbao. Los policías sospechaban que la joven ahora liberada había  decidido marcharse por el dominio que otras mujeres ejercían sobre  ella.

Posteriormente, la chica realizó una llamada telefónica al centro  asistencial, al que comunicó que se encontraba retenida y encerrada  contra su voluntad en un piso de Bilbao. Tras rápidas gestiones, los  agentes lograron localizar y liberar a la víctima en un inmueble en  el barrio de Las Cortes de Bilbao.

En ese mismo momento, fueron arrestados los dos captores, la  propietaria del inmueble de origen subsahariano y la persona de  origen guineano que había trasladado a la víctima al domicilio,  constatando que ambas formaban parte de un grupo criminal asentado en  Bilbao dedicado a la trata de seres humanos.

RETENIDAS HASTA SOLVENTAR LA DEUDA

La red actuaba a nivel internacional y facilitaba el tránsito de  inmigrantes entre Africa y Europa. Además, se encargaban de recibir,  alojar y redireccionar a los migrantes hasta el siguiente punto  clave, a cambio de una contraprestación económica que, si no era  satisfecha, conllevaba la retención de personas hasta que era  solventada la deuda.

En España, la organización contactaba con migrantes subsaharianos  que llegaban al Estado y que eran acogidos en centros asistenciales  para, después, desplazarlos a otros países europeos. En el supuesto  de que se tratase de mujeres jóvenes, eran sometidas a explotación  sexual.