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Medios y defensas

Vuelve Hitler, vuelve Venezuela

10.02.2020 | 10:53

Como viene siendo habitual desde hace demasiado tiempo, el centro de atención de la opinión pública es ocupado por los intereses de los grupos mediáticos más poderosos y los financieros de guardia, sustituyendo en el frente de guerra los puntos de interés del superior al mando. A eso jugamos en nuestros días, cuando descubrimos (o redescubrimos) el despertar electoral y político del nacionalsocialismo en Europa y el retorno de países como Venezuela, abandonados por el presente político durante unas semanas y razón por la cual nuevatribuna.es publicaba el día 12 de este mes un artículo de Luis Ángel Aguilar Montero, delegado para España de la ONG Fundalatin, donde se podía leer: "En España, hoy Antena3 y numerosas cadenas, desinforman, como es habitual en éstos temas internacionales, destacando la pueril oferta de diálogo de Lenín Moreno, y las imágenes de dos policías con fuego, pero no los 5 muertos y 300 heridos que ya han puesto los manifestantes y el pueblo indígena".

El sentido crítico de este trabajo no acaba ahí: "Es de lamentar los perversos y manipulados reportes de los medios, que sólo recogen las declaraciones de dirigentes políticos de la derecha y ultraderecha ecuatoriana y defensores de los intereses del poder económico nacional. Y también ésa práctica ya usada en Venezuela y otros países latinos de infiltrar a bandas criminales oportunistas que -aprovechando el levantamiento indígena- generan caos en las ciudades por medio de saqueos a comercios y mercados, o destrucción de los espacios públicos".

Vuelve la ultraderecha, vuelve Latinoamérica.

Bandas criminales Ariel Ávila reconocía, en El País del día 22, que la "Universidad de las Américas de Puebla (México) y la Fundación Paz y Reconciliación (Colombia) han dado a conocer el informe sobre el Índice Global de Impunidad" y que, a "nivel mundial, Colombia se ubica en quinto lugar en niveles de impunidad, le gana Brasil, México y obviamente Venezuela. Dentro del país se analizaron 33 entes territoriales, es decir, los 32 departamentos más la capital". Sin embargo, Cecilia Zamudio publicaba el día anterior (el lunes 21) un artículo de opinión en insurgente.org titulado `El pueblo chileno en lucha contra el capitalismo y su barbarie´. ¿Cuál es su sentido? El texto lo dice todo: "Los pueblos se levantan, contra el capitalismo y el empobrecimiento que este provoca para las mayorías, para la clase explotada".

Chile, Venezuela, Colombia? El continente arde en llamas de desesperación. Y, ¿cómo se hace eco de todo ello el periodismo más conservador? Hagamos referencia, en este sinsentido, a dos entrevistas: en la primera de ellas, la concedida por Mario Vargas Llosa a Laura Revuelta para el ejemplar de ABC Cultural del 19 de octubre, el popular escritor de Arequipa cree que "detrás de la operación para acabar con el Gobierno de Lenín Moreno" está "Venezuela, desde donde se dirigen prácticamente las acciones insurreccionales, y está Correa, el expresidente populista, nacionalista, que llevó prácticamente a la ruina al Ecuador". En la segunda de ellas, Daniel Méndez cuestiona a John Le Carré para el suplemento XL Semanal del día siguiente sobre estos y otros percances y el no menos popular novelista de Dorsetshire responde: "Hemos perdido nuestra brújula moral en la política. Europa es mi corazón".

El problema, pues, no es americano, sino internacional; la solución a la violencia ultra y a la respuesta del pueblo a sus desmanes, también parece ser cosa de todos, máxime cuando en Europa se siguen sucediendo, a día de hoy, las manifestaciones violentas de los grupos de extrema derecha: "Los neofascistas de Hungría se agruparon en el centro de la capital y destrozaron un centro comunitario judío durante una marcha en el centro de la capital para conmemorar la resistencia a la intervención antifascista del Pacto de Varsovia de 1956", informaba el día 24 insurgente.org.

El día 24 de octubre de 2019, sí. Y parece mentira?, reza la canción.