Otros tres muertos elevan a seis los fallecidos por las borrascas 'Elsa' y 'Fabien'

Una joven herida el viernes y un conductor arrastrado por el agua, las últimas víctimas

22.12.2019 | 06:17
Crecida del río Tambre a su paso por la localidad coruñesa de Ames.

madrid - Las profundas borrascas Elsa y Fabien, que desde el pasado jueves han afectado a casi todo el país con fuertes precipitaciones y rachas de vientos huracanadas de hasta 160 kilómetros por hora, han dejado al menos seis víctimas mortales en Santiago de Compostela, Asturias, Huelva, León, Madrid y Granada.

La entrada de Fabien tras el azote de Elsa en los dos días previos provocó ayer el último caso mortal a consecuencia del temporal, el de un conductor que ha perdido la vida tras ser arrastrado su vehículo por una corriente de agua en la localidad de Huéscar (Granada).

Los primeros fallecidos fueron un hombre en la localidad de Puenxo (Asturias) cuando fue sorprendido por un desprendimiento de rocas en una ladera y otro en Santiago de Compostela, sobre el que cayó un muro que se derrumbó en un parque.

También han perdido la vida un hombre de 51 años cuyo tractor volcó y cayó a un río en Vegas del Condado (León) y la mujer coreana a la que le golpeó en la cabeza un cascote desprendido de una cornisa de un edificio público en la ciudad de Madrid.

Además, falta por determinar si el temporal marítimo causó la muerte el viernes de un vecino de la localidad de Punta Umbría (Huelva) que estaba practicando windsurf.

El ascenso a cinco de las víctimas mortales en sucesos a causa del temporal se ha producido en un último día del otoño, marcado por los problemas en 60 carreteras de la red secundaria, aeropuertos y la mar, los vientos huracanados y el desbordamiento de arroyos y cauces de los ríos Segura y Júcar.

Fabien dejó ayer rachas de viento huracanado - de hasta 126 kilómetros por hora- en la estación de Estaca de Bares (Galicia), según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que mantiene los avisos por riesgo extremo o medio en gran parte del litoral norte y el interior hasta el domingo.

Las intensas lluvias que han afectado a gran parte de la Península han incidido especialmente en puntos de la Cuenca del Júcar, donde a primeras horas de ayer el Ayuntamiento de Cuenca cortó los accesos peatonales a la ribera del río, después de que el caudal superara los 200 metros cúbicos por segundo, la cifra más alta de los últimos años.

Esta situación ha motivado que el alcalde conquense, Darío Dolz, haya hecho un llamamiento para extremar la precaución, ante "la mayor avenida" de los últimos años sufrida en la ciudad.

En el embalse conquense de La Toba, ubicado en la zona alta del Júcar, las intensas y generalizadas lluvias propiciaron que se duplicara el agua embalsada en las últimas 24 horas, registrando ya 7,6 hectómetros cúbicos, según datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

Los efectos del temporal también se han notado en la cabecera del Segura que, tras intensas lluvias de más de 100 litros por metro cuadrado en ese río y en afluentes como el Mundo, en la provincia de Albacete, se han desbordado a su paso por Yeste y Riópar, respectivamente.

En Castilla-La Mancha, y en el municipio de Yeles (Toledo) una veintena de personas pertenecientes a tres familias tuvieron que ser evacuadas en lanchas neumáticas de sus viviendas debido al desbordamiento del arroyo Guatén.

el transporte El temporal ha afectado al transporte aéreo especialmente en Galicia, donde han sido cancelados 14 vuelos y 13 han sido desviados en los aeropuertos de Santiago, Vigo y A Coruña.

En Madrid, el viento tuvo ayer un curioso damnificado, la céntrica administración de lotería de Doña Manolita, que tuvo que cerrar el día unas horas antes del sorteo de Navidad, y derribó un ala del muro exterior de un estadio de fútbol en la localidad de Navalcarnero.

En la ciudad han cerrado al público los jardines del Retiro, además de los parques de la Quinta de la Fuente del Berro, Quinta de los Molinos y Torre Arias, Sabatini, El Capricho, Rosaleda, parque del Oeste, Juan Carlos I y Juan Pablo II.

En Castilla y León, y pese a las intensas precipitaciones, la situación de la cuenca del Duero ha mejorado considerablemente, pero el rebosado de los ríos ha ocasionado numerosas inundaciones en las carreteras de las redes estatal, autonómica y provincial. - Efe