El refugio de Belagua Ángel Olorón abrirá sus puertas el próximo verano

Las obras siguen a buen ritmo centradas en las dependencias interiores, mientras la Federación Navarra de Montaña da los últimos pasos de concesión de gestión y licitación de equipamiento

15.02.2020 | 08:38
La imagen recoge el avanzado aspecto que presentan las obras de rehabilitación del emblemático refugio abierto en su cara sur rodeado de las verdes montañas en un atípico febrero.

ISABA / IZABA. Cada día más cerca de hacer del sueño realidad, la reapertura del refugio de Belagua Ángel Olorón es una cuenta atrás con final feliz. Tras las nevadas de noviembre que retrasaron su ejecución, el buen ritmo actual de las obras apunta su puesta en marcha al próximo verano, con lo que se incoporará al mapa de refugios del Pirineo.

Para el montañismo navarro será como volver a casa, al cobijo perdido desde hace dieciséis años. Son muchas las personas que celebran su vuelta a la vida y su inauguración, con fecha aproximada a mediados de junio, será una fiesta anhelada.

Desde enero, la climatología ha permitido trabajar en fachada y cubierta, y actualmente, las obras avanzan y se centran en la distribución de los espacios interiores repartidos en dos de los tres pisos existentes, ya que el tercero y último quedará para una posterior inversión, que aumentaría a 92 las 60 plazas con las que cuenta en esta primera fase.

Sus obras de rehabilitación están cofinanciadas el 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa POCTEFA 2014-2020 (programa de cooperación transfronteriza España-Francia-Andorra) con 2,2 millones, del que el refugio de Belagua es una parte de este proyecto que destina 760.000 euros. El Gobierno de Navarra cofinancia el 25% del presupuesto de la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada en el proyecto.

"En su conjunto, el invierno ha sido bueno para el desarrollo de las obras. Con los retrasos previstos , ya que es una obra complicada, esperamos que ahora no empeore el tiempo (anuncian nieve y lluvias en los próximos días) para que puedan finalizar los trabajos en la parte externa más sensible", expresaban desde federación, así como la confianza en que se cumplan los plazos finales.

ÚLTIMOS PASOS La Federación Navarra de Montaña y Escalada, a quien la Junta del Valle se lo cedió en 2014 para 20 años, da estos días los últimos pasos encaminados a su apertura con la elección y firma del contrato con el que será su guarda, Ángel Morató, a quien ha adjudicado la gestión integral del refugio gestión y dinamización. Incluye ésta guarderío, servicios de hospedaje, cafetería, restauración y actividades para cinco años con un canon anual de 32.000 euros sin IVA. La propuesta de Morató fue la que obtuvo "mejor puntuación, desde el punto de vista económico y del conjunto de su plan de gestión, equipo de trabajo y actividades previstas para el emblemático refugio", manifestaron desde la Federación Navarra.

La firma de la concesión esta misma semana ha sido uno de los últimos pasos para la histórica reapertura del refugio abierto en 1971 por el Club Deportivo de Montaña y cerrado en 2004. "Lo que hace seis años sólo parecía un sueño es a día de hoy una realidad" aseguraba Martín Montañes presidente de la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada, uno de los principales impulsores de este proyecto de rehabilitación. "Si no hay nada anómalo, para el verano creo que podremos reabrir el refugio", aseguró el responsable satisfecho por los trabajos realizados.

El paso siguiente se hará público la próxima semana con la publicación de la licitación del equipamiento interior, cifrado entorno a los 130.000 euros: 100.000 euros el equipamiento ligado a obra, asumido por Federación y el Gobierno de Navarra, y sobre 30.000 (no relacionado con obra) corresponde al guarda.

Con estos últimos pasos responsables de la Federación Navarra expresaban su satisfacción que Koldo Aldaz Ibarrola ponía de manifiesto en la misma obra.

Guía de montaña de profesión y otro gran brazo impulsor de este proyecto, Aldaz sueña con disfrutarlo. Lleva cuatro años al pie del cañón para volver a levantar un edificio que forma parte también de su vida laboral porque fue su guarda durante doce años (1981-94). El Club Deportivo Navarra se ocupó después de él un tiempo y finalmente lo devolvió a la Junta del Valle que lo mantuvo abierto con diferentes guarderíos hasta el año 2004. Cercana su jubilación (64 años), Aldaz sentencia: "Pasaré muchas temporadas aqui". De las 60 habitaciones, seguro que ya merece una.