Las mujeres tienen más éxito académico pero sufren más paro y precariedad

El 55,5% de las navarras de 30 a 34 años tienes estudios superiores frente al 42,8% de los varones
La tasa de empleo femenina es del 48,7% y la masculina, del 58,1%

07.03.2020 | 01:31
Estudiantes se dirigen a afrontar las pruebas de Selectividad. Foto: Javier Bergasa

pamplona – Mañana se cumplirán 110 años desde que las mujeres pudieron matricularse por primera vez en un centro docente. Más de un siglo después son ellas las que destacan en el ámbito académico con unos resultados muy superiores a los de sus compañeros varones. Se gradúan más en ESO y Bachillerato, son amplia mayoría entre la población con estudios superiores (universitarios o ciclos formativos de grado superior) y la tasa de abandono escolar temprano es inferior. Sin embargo, sus éxitos educativos contrastan con la masculinización del mercado laboral, donde las mujeres tiene tasas más bajas de ocupación y más paro, y sufren mayor precariedad laboral.

Estas conclusiones del informe Igualdad en cifras del Ministerio de Educación y FP tiene su reflejo en Navarra. Los datos son llamativos. El 55,5% de las mujeres de 30 a 34 años tienen estudios superiores frente al 42,8% de los varones. En otras palabras, las jóvenes están mejor preparadas para acceder al mercado laboral. Un dato que no sorprende si se analiza la trayectoria educativa de las mujeres con respecto a los varones.

Como norma general, las chicas obtienen mejores resultados académicos en Primaria, ESO, Bachillerato y FP. Así lo constatan varios indicadores recogidos en el último Informe del Sistema Educativo del Consejo Escolar de Navarra. El 86,4% de las mujeres obtienen el graduado en ESO frente al 78,7% de sus compañeros. En Bachillerato, la distancia crece y es la más grande de todas las comunidades autónomas: 18 puntos porcentuales con un 67,3% de graduadas mujeres frente al 49,1% de varones. En Selectividad, donde las alumnas son mayoría con algo más del 60% de los estudiantes presentados, la situación se equilibra y en la última convocatoria fueron ellos con un 95% de aprobados los que se colocaron por delante de sus compañeras que obtuvieron un 94,8%.

Existen otros dos indicadores que reflejan cómo las chicas otorgan una mayor importancia a los estudios que sus iguales de sexo contrario. Y es que el abandono escolar temprano es mayor entre los varones. Así un 12,4% de los jóvenes de entre 18 y 24 años tiene como máximo el título de ESO frente a un 10,3% de mujeres. En este caso, las diferencias en Navarra son bastante más pequeñas que a nivel estatal donde el abandono escolar temprano pasa del 14% de las mujeres al 21% de los varones. Por otra parte, el 27,3% de los escolares de 15 años han repetido algún curso en la enseñanza obligatoria en Navarra frente al 22,4% de sus compañeras.

camino por recorrer Este éxito académico no se ve luego reflejado cuando llega el momento de dar el salto al mercado laboral. La tasa de empleo entre las mujeres se sitúa en el 48,7%, es decir, más de la mitad no accede al mercado laboral. La de los varones alcanza, sin embargo, el 58,1%. Las mayores diferencias se encuentran en el grupo de edad de mayores de 55 años, algo que se explica por una cuestión generacional en el acceso al empleo. En la franja de 25 a 54 años la distancia es algo menor, de siete puntos, y la tasa es bastante elevada en ambos sexos: del 85,6% en hombres y del 78% en mujeres.

En lo que respecta a la tasa de paro, a nivel global, se sitúa en un 10% entre las féminas y un 8% entre los varones. Esta distancia de dos puntos, aunque con diferentes porcentajes, se mantiene en las distintas franjas salvo en edades muy tempranas. Por ejemplo, entre 16 y 19 años, la tasa de paro entre las chicas es del 76,4% frente al 25% de varones, mientras que de 20 a 24 años es mayor la tasa de ellos (17,8%) que la de ellas (13%), algo que se explica porque ellas suelen permanecer en los estudios más que ellos.

Por último, otro de los problemas que afrontan las mujeres es la precariedad laboral y la excesiva presencia del tiempo parcial. Según un estudio estatal, una de cada cuatro trabajadoras tiene contrato parcial y dos de cada tres empleos precarios son desempeñados por ellas.