fermín maestre | propietario de la curva de la estafeTa

"Tengo un panorama negro. Sin turistas no hay negocio"

12.05.2020 | 00:43
Fermín Maestre, frente a su emblemático local de 'souvenirs' y ropa de San Fermín. Foto: Javier Bergasa

pamplona – La pandemia del coronavirus está creando un gran agujero en la economía de todo el globo. Unos sectores se han visto más afectados que otros, pero ninguno ha salido ileso, no cabe duda. El día de ayer fue un día de ilusión, nervios e incertidumbre a partes iguales para los comerciantes que abrieron sus persianas después de dos meses de haber echado el cierre para un tiempo indefinido. Los cafés y las cervezas no dejaban de salir a las terrazas, las tiendas de ropa recibían a algún que otro curioso y las perfumerías tuvieron también una buena acogida en su reapertura. Pero La curva de la Estafeta, el emblemático local de Fermín Maestre que surte de souvenirs y ropa para San Fermín a miles de turistas, se mantuvo desierta. "Si no hay turistas, no tengo clientes. Tengo un panorama muy negro. El 90% de las ventas las hago gracias al turismo, un 60% a extranjeros y un 30% a nivel nacional. El movimiento dentro del Estado es nuestra esperanza de mantener el negocio", explicó el propietario.

Lejos de esperar reactivar las ventas, y con el almacén lleno de los productos que habían pedido en vista de la Semana Santa y que no se han podido vender, Maestre ha puesto todos sus productos en liquidación para "animar a la clientela". Además, las compras serán directas, es decir, sin posibilidad de probárselas en tienda, pero los clientes podrán llevarse los artículos a casa y tendrán un plazo de devolución ilimitado. A pesar de asegurar haber abierto para "tomar el pulso a la gente y ver caras nuevas, que al final hace mucho bien" y sin grandes expectativas, el propietario se llevó una grata sorpresa al hacer su primera y última venta de la mañana a los cinco minutos de abrir la persiana: "Dos vecinas del barrio me han dicho que estaban deseando que abriera para comprarles unas camisetas a sus sobrinos, ahora que los pueden volver a ver. No ha sido mucho dinero, pero me ha hecho mucha ilusión y hasta me he emocionado. No lo esperaba", admitió.

"He hecho una venta a los cinco minutos de abrir y no he podido evitar emocionarme"

Fermín Maestre

Propietario de La curva de la Estafeta