El matrimonio igualitario cumple quince años en España

La Ley, que ha unido a más de 55.000 parejas, es la tercera que entró en vigor en el mundo y la primera que incluía la adopción

01.07.2020 | 01:47
Ana Cabeza (i) y Gema Segoviano, las primeras mujeres en casarse. Foto: Efe

madrid – La Ley española del matrimonio igualitario, la tercera que entró en vigor en el mundo y la primera que incluía la adopción, cumple 15 años siendo un referente en Europa y en Latinoamérica y habiendo permitido a más de 100.000 personas "alcanzar la dignidad y dejar de ser ciudadanos de segunda clase".

Así lo destacó Alejandro Alder, representante de la Federación Española de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (Felgtb), quien considera que la aprobación de esta Ley el 1 de julio de 2005 en el Congreso de los Diputados supuso "un hito que cambió todos los esquemas que teníamos como sociedad".

Gema Segoviano y Ana Cabeza fueron las primeras chicas en casarse en Segovia y en toda la comunidad de Castilla-León. Lo hicieron el 9 de diciembre de 2005 (la ley entró en vigor el 3 de julio de ese año), viviendo una doble emoción "personal y social".

"No supuso solo que podíamos formalizar algo que buscábamos desde hacía tiempo y que legalizaba situaciones que nos eran ajenas, sino que nos permitió conseguir socialmente algo que creía inalcanzable", relata Cabeza, mientras Segoviano reconoce que su matrimonio le permitió "sentirse como cualquier otra pareja".

España fue el tercer país del mundo que aplicó una ley que regulaba los matrimonios entre personas del mismo sexo. Antes lo habían hecho Holanda y Bélgica y estaba vigente en algunas provincias de Canadá y en el Estado de Massachusetts (Estados Unidos).

Pero Alejandro Alder insiste en que fue la primera norma que incluyó la adopción y que muchos países de Europa y Latinoamérica han tenido como ejemplo la "estrategia española", que siempre ha contado con el apoyo de la sociedad civil, que ha respaldado las reivindicaciones y la consecución de los derechos del colectivo LGTBI.

Reconoce que hubo un momento de crisis en la tramitación de la norma, a causa de la inclusión de la adopción, aunque "tampoco supuso un cisma".