Un hombre bueno

11.10.2020 | 00:37

Ha muerto Javier Pagola, pero queda la huella de su humanidad, su compromiso y su sapiencia. La marca de una voz inolvidable, entre cálida grave, que nos acompañó durante décadas desde Radio Pamplona. Sosegado y laborioso, le recuerdo concentrado en rastrear los cortes de la rueda de prensa que acababa de cubrir, o cargado de discos que cuidadosamente había elegido para condimentar su programa. Su vocación de servicio continuó en Medicus Mundi Navarra. En conjunto, Javier ha dejado una marca muy profunda por su sentido de la justicia, su compromiso social, su afán integrador, su calidad humana, y su altura reflexiva. Ha sido un comunicador nato, porque como él mismo escribió, "comunicar es bastante más que informar. La comunicación tiene dos tiempos: escucha y respuesta". Por eso, creía en la palabra como herramienta social y en la escucha ética. "La apertura de la mente y del corazón es el primer paso para el diálogo y el entendimiento", publicó. Habitual en DIARIO DE NOTICIAS, enriqueció nuestras páginas a base de entrevistas a los ponentes del Foro Gogoa, del que fue uno de sus impulsores. Todo lo que tocaba Javier tenía hondura, trabajo e ilusión. Recorrió Navarra por mil caminos, y nos dejó libros y horas de radio divulgativa. Fue euskaltzale y euskaldunberri. "Si tú tienes una geografía llena de topónimos que te están gritando nombres de una lengua que tiene que ver contigo, o si tus propios apellidos, o los de la gente con la que tratas, tienen que ver con esa lengua, necesariamente te verás atraído por ella", dijo en una ocasión. Fue un hombre templado y profundo en una sociedad a menudo liviana y áspera, cuando no descarnada. "Reconocer al diferente no es equivalente a reconocer solo al diferente que se parece a nosotros", observó. Su templanza no limó su inquietud transformadora. "El imperio de la violencia es infinito y sólo tres cosas lo atemperan: no admiréis el poder, no detestéis al adversario, no despreciéis a los que sufren", expresó en otra ocasión. Fue un cristiano comprometido, contrario a boatos o fariseísmos. Me cuentan que le preocupaba morirse ahora y que fuera mucha gente a su funeral. "El mundo necesita más personas como Javier", me han wasapeado, y lo suscribo. Eskerrik asko guztiagatik. Has completado un gran camino.