- La Presidenta de Navarra, María Chivite, inauguró ayer en Cascante la nueva línea de producción de la empresa Inyecciones Plásticas Mecacontrol (IPM) con la que ha arrancado la fabricación de mascarillas FFP2 y FFP3, una iniciativa que tal y como destacó el director del grupo, Ignacio Alvarez, surgió en marzo en plena pandemia ante la carencia de estos materiales en Navarra.

La producción navarra, destaca el Gobierno, refuerza que la Comunidad Foral pueda disponer de este equipo de protección individual en cualquier momento, sin depender de las necesidades y exigencias del mercado exterior. "La producción local de EPI es una necesidad estratégica de Navarra", destacó Chivite.

El Grupo Mecacontrol ha invertido 800.000 € en la puesta en marcha de esta línea de producción, que prevé fabricar 70.000 mascarillas al día, homologadas por la CE y acreditadas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC). El objetivo, explicó Ignacio Álvarez es poder suministrar estos tejidos y mascarillas FFP2 y FFP3 a todas aquellas empresas y organismos que las necesiten. Todo ello, además, con un importante componente medioambiental, ya que la empresa ha puesto en marcha un proceso de economía circular. "No podemos más que agradecer esta apuesta por la producción integrada basada en la economía circular, que aprovecha buena parte del tejido sobrante, de forma que la tasa de desperdicio es prácticamente nulo, y que además ha ideado un sistema de reciclaje de las mascarillas usadas", resaltó la presidenta de Navarra.

Durante la visita, Chivite, a quien acompañaba el consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi, pudo testar las mascarillas y conocer los materiales con los que están fabricadas. En este sentido, Álvarez señaló que las mascarillas están realizadas con cinco capas compuestas en parte por microfibras plásticas, que les confiere una protección casi total. "A medio plazo, dada nuestra experiencia con el plástico queremos poder fabricar nuestro propio material y, de esta forma, poder autoabastecernos", precisó.

La presidenta, tras conocer la apuesta de este grupo, destacó "la capacidad de reinvención de la industria navarra", ante la situación generada por el coronavirus, que ha obligado a suministrar nuevos servicios y productos y ha reorientado la demanda. Chivite incidió en la importancia de la innovación como base de ese cambio industrial, y destacó la fortaleza de las empresas industriales navarras para adaptarse a los nuevos tiempos.

La puesta en marcha de esta nueva línea productiva surge tras una primera incursión en la fabricación de EPI en marzo. En plena pandemia, la empresa, dedicada a la inyección de plástico y de aluminio y a fabricar moldes de plástico, se lanzó a fabricar pantallas faciales que posteriormente donó al Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, a residencias de ancianos y a otros organismos que requerían estos sistemas de protección. Ante esta primera incursión, se planteó a instancias del Gobierno foral, la posibilidad de fabricar EPI sanitarios.

Con ese objetivo ha creado dos líneas de producción nuevas, una en su planta de Cascante y otra en Burgos. Ambas se dedicarán a fabricar el mismo producto: mascarillas FFP2 y FFP3, si bien se plantean la posibilidad de diversificar los productos a medio plazo, añadiendo mascarillas con filtro de aire y otro tipo de equipos de protección individual.

Ignacio Álvarez señaló que este nuevo proyecto ha supuesto para el Grupo Mecacontrol, una diversificación de su actividad productiva y la creación por primera vez de un producto propio desde el diseño a la producción final.

El Grupo Mecacontrol cuenta con seis plantas, tres de ellas en Navarra (dos en Cascante y una en Tudela), a las que se suman otras en Burgos, Jaén y Polonia. Emplea en la actualidad a 300 trabajadores, un tercio de ellos en la Comunidad foral.