Navarra busca con las nuevas restricciones evitar que se agrave aún más la atención hospitalaria

Induráin advierte de que la incidencia actual se notará en dos semanas en los hospitales

22.10.2020 | 00:44
Decenas de personas esperan a realizarse la PCR, ayer en las instalaciones de Refena.

Pamplona – La orden foral que contiene el paquete de restricciones que han entrado en vigor esta pasada medianoche se ha estado puliendo hasta el último momento. La presidenta de Navarra, María Chivite, anunció el lunes las nuevas medidas pero no fue hasta ayer a mediodía cuando se publicó en una edición extraordinaria del Boletín Oficial de Navarra (BON) tras una larga revisión en la que los servicios jurídicos del Gobierno foral introdujeron algunos matices para dejar la norma a punto –para que así sea ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), que se pronunciará en las próximas horas– y cuyo objetivo principal es frenar la circulación del virus y evitar que se agrave todavía más la atención hospitalaria.

El Ejecutivo se ha esmerado en justificar la necesidad de todas y cada una de las medidas que se han tomado y que ayer explicaron en rueda de prensa el vicepresidente del Ejecutivo, Javier Remírez, y la consejera de Salud, Santos Induráin, que estuvieron acompañados de la titular de Derechos Sociales, Carmen Maeztu. Cada medida tiene su argumentación –explicada convenientemente en la orden– pero todas se enmarcan bajo un motivo común que explicó Induráin: los altos casos de covid-19 que está habiendo ahora repercutirán en dos semanas en los hospitales, que se encuentran actualmente en la antesala de una situación "muy delicada". "Las medidas tienen justificación, reducir la movilidad para frenar la circulación del virus. Vienen fundamentadas por cómo se comporta la pandemia. Sabemos que requiere un esfuerzo colectivo muy grande y que la sociedad está haciendo esfuerzos, pero esta situación requiere de todos un compromiso de interés general, por lo que el objetivo es que las relaciones se limiten a los convivientes y a lo esencial" , destacó la consejera.

Ahora, habrá que ver si el TSJN ratifica o anula la norma –o parte de ella– aunque Remírez se mostró convencido de que tendrá validez. "Hemos trabajado en este escenario con el máximo rigor jurídico. No va a haber problemas con los tribunales", subrayó. De hecho, una de las modificaciones que se han introducido en la orden foral con respecto a lo que anunció el lunes Chivite son los límites en el ámbito privado. Mientras que la presidenta habló de la obligatoriedad de crear "burbujas de convivencia" entre los convivientes de cada domicilio, es decir, que en las casas tan solo podían estar los convivientes, salvo algunas excepciones, ahora la orden foral tan solo hace recomendable y no obligatoria dicha medida: "En el ámbito privado, se recomienda que las personas que puedan juntarse se limiten a la unidad convivencial, entendiendo por tal las personas que conviven bajo el mismo techo, incluyendo las personas cuidadoras y/o de ayuda".

El 87% de los brotes: familiares y sociales Detener la circulación del virus está en el trasfondo de todas las medidas aprobadas por el Gobierno foral desde que acabó el estado de alarma, pero según apuntó Induráin, no han conseguido frenar la extensión de la pandemia. Por ello, se requiere ahora un nuevo paquete de restricciones para mantener el pulso al virus. Según el último informe epidemiológico, la pasada semana se confirmaron 3.354 casos de covid-19, un 15% más que la semana anterior, y la incidencia de los últimos 14 días en Navarra supera los 1.000 casos por cada 100.000 habitantes. Hay 399 brotes activos, de los que el 87% corresponden a brotes familiares y sociales, de ahí que el Gobierno haya limitado la vida social tanto en espacios públicos como privados. Se trata de cifras difícilmente asumibles, sobre todo, porque, tal y como advirtió ayer Induráin, "los casos actuales se notarán en los hospitales en dos semanas". En este sentido, la orden foral argumenta que el aumento de la ocupación hospitalaria por covid conlleva el "riesgo de superar las capacidades previstas en el plan de contingencia". El texto prosigue señalando que el siguiente paso implicaría "una paralización de la actividad" ordinaria, con todas las consecuencias que conllevaría sobre los pacientes, covid y no covid. Asimismo, Induráin explicó que "si la tensión en el sistema hospitalario subiera nos plantearíamos otros recursos como hoteles u hospitales de campaña".

Cordón sanitario Yendo a lo concreto, Remírez detalló ayer que la decisión del cierre perimetral de Navarra se ha acordado por responsabilidad hacia otras autonomías con menor incidencia, por lo que es necesario establecer "un cordón sanitario" que reduzca al máximo la movilidad entre territorios. Además, según se recoge en la orden foral, "en otras comunidades (en alusión a Cataluña) ya se está evidenciando una afluencia significativa de clientes hacia las zonas limítrofes de las comunidades donde no está suspendida la actividad hostelera", un argumento más para el cierre perimetral.

En cuanto a la limitación del horario del comercio minorista, mayorista y de otras actividades a las 21.00 horas, la orden foral lo fundamenta en "disminuir la movilidad de las personas y evitar el contacto social que favorece la transmisión". El objetivo de la limitación horaria es reducir a mínimos la movilidad de la población con el fin de que las personas se queden en casa, "que se ha demostrado que es la estrategia más efectiva" para atajar el virus.

"La sociedad está haciendo esfuerzos, pero esta situación requiere un compromiso de interés general"

Santos INduráin

Consejera de Salud

"Hemos trabajado con el máximo rigor jurídico. No va a haber problemas con los tribunales"

Javier Remírez

Vicepresidente del Gobierno