"El caso Altsasu ha sido, es y será una injusticia brutal"

23.01.2021 | 12:34
Imagen de la rueda de prensa de Altsasu gurasoak, la plataforma Altsasukoak Aske y los jóvenes condenados por el 'caso Alsasua'

Los jóvenes implicados en el caso Altsasu ponen fin a una etapa de cuatro años tras presentar el recurso en Estrasburgo - Altsasu gurasoak valora el caso como "tremendamente doloroso" tanto a nivel emocional como judicial - La plataforma Altsasukoak Aske! destaca que ha llegado el momento de finalizar su labor

Los jóvenes de Altsasu han decidido poner punto y final a una etapa de cuatro años en la que han estado inmersos en un proceso "largo y duro" aunque sus condenas no finalizarán hasta 2025. A pesar de encontrarse en un régimen de semilibertad, recordaron que "Jonan y Julen siguen teniendo que regresar a dormir a la cárcel todas las noches, así como los fines de semana permanecer encerrados". Así lo hizo saber Adur Ramírez de Alda en un comunicado que leyó durante el acto en representación del resto de los jóvenes implicados en el incidente del bar Koxka.

Ante todo, el joven quiso agradecer a todas las personas que durante los cuatro años "han aportado su granito de arena, sea donde sea" y reconoció que nunca lo podrán olvidar y agradecer lo suficiente. "Hemos sido solo uno más de los cientos de montajes políticos, mediáticos, judiciales y policiales que han existido en Euskal Herria y en el resto del Estado", indicó pero reconoció que por alguna razón, "esta causa ha superado muros que otras no habían conseguido superar".

Según expresó, al echar ahora la vista atrás, y "analizado todo el proceso con perspectiva, lo interpretamos como un logro del trabajo, la solidaridad y del compromiso de la gente, del pueblo que nos ha sacado de entre los muros"

lucha ante las mentiras Además de agradecer el apoyo y el cariño de la sociedad, los jóvenes también quisieron valorar todo el trabajo realizado tanto por sus padres como la plataforma Altsasukoak Aske! y los vecinos y vecinas de Altsasu. "Se levantaron en contra de las mentiras y ataques que recibieron y consiguieron contagiar la indignación convirtiendola en movilización constante en toda Euskal Herria y diferentes lugares del Estado, con especial mención al pueblo de Catalunya", indicó Ramírez de Alda.

En esta línea, reconoció que toda esa labor e implicación de sus familias y vecinos y vecinas, "ha sido la base de toda esa solidaridad que hemos recibido". Por otro lado, indicó que una vez que todos, a pesar de las limitaciones, ya están en la calle, "creemos que es hora de cerrar un ciclo que comenzó hace ya cuatro años".

Aunque ahora cierran esta etapa vital agradeciendo toda la ola de solidaridad, confesó que aún así no pueden "ignorar a los responsables de este auténtico montaje". Al respecto, mencionó el "planificado trabajo" de la Guardia Civil, algunos medios de comunicación "con estrechas relaciones con las cloacas", Covite, fiscales y tribunales de excepción y políticos que "aireaban y jaleaban la versión impuesta en busca de reditos electorales". En cuanto a este colectivo, Ramirez de Alda destacó que todos ellos han contribuido a la construcción de un montaje "con intereses más allá del propio caso y donde la verdad poco les ha importado".

más unidos que nunca Al respecto, precisó que "podrán encerrarnos, podrán hacernos sufrir y podrán imponerse por la fuerza", pero "nunca podrán destruir nuestro espíritu joven, nuestro pueblo ni su gente". En esta línea, indicó que seguirán solidarizando y luchando junto a todas aquellas personas que "están viviendo, o que vivirán en el futuro, situaciones injustas a manos del Estado". Además, expresó que mediante todo este proceso, lo único que han conseguido ha sido que "nos unamos y que hoy estemos aquí más fuertes que nunca".

Además de Adur Ramírez de Alda, en el acto estuvieron presentes Oihan Arnanz, Iñaki Abad, Jokin Unamuno, Aratz Urrizola, Ainara Urkijo y Nahia Bengoetxea, la menor que fue condenada a un año de libertad tutelada que culminará su pena el próximo martes 26 de enero.




Por su parte, la plataforma Altsasu Gurasoak, conformado con por los padres de los jóvenes condenados por el caso Altsasu, reconoció que lo que les ha permitido seguir adelante durante estos cuatro años ha sido "el no mirar atrás y trabajar con constancia, humildad y determinación, de una manera transversal y denunciando la injusticia allá donde nos quisieran escuchar". Así, lo precisó Igone Goikoetxea, madre de Julen Unamuno, en representación de la plataforma compuesta por los padres de todos los condenados.

Sobre el caso, expresó que "ha sido una injusticia brutal y un abuso de poder total y absoluto". Además, precisaron que la situación ha sido "tremendamente dolorosa", y "no sólo en lo emocional" sino también al constatar que lo que se denomina justicia, "ha sido totalmente injusta, parcial, desmesurada y no ha hecho honor a la verdad". En esta línea, indicó que siempre han trabajado con el mismo objetivo, "denunciar la injusticia y poner foco a un montaje que ponía de manifiesto la falta de independencia judicial".

la gente, motor y altavoz Los padres y madres de los jóvenes quisieron hacer una mención especial a la ciudadanía, ya que, en la calle sobre todo han estado acompañados por ellos, "cada viernes junto a nuestro pueblo y cuando la situación lo requería, inundando las avenidas de Iruñea con manifestaciones que pasarán a la historia de Nafarroa", reconoció. "Vosotros y vosotras habéis sido nuestro motor y altavoz, os lo agradeceremos siempre", manifestó, e incidió en la importancia de que quede constancia de "nuestro agradecimiento más sincero e infinito, igualmente para todas las personas de diferentes partes del mundo que nos han hecho llegar su solidaridad".

agradecidos por el apoyo Sobre este apoyo, confesó que "ha sido un bálsamo para todas nosotras, pero, sobre todo, porque nos habéis ayudado a visibilizar esta injusticia". También agradecieron a la plataforma Altsasukoak Aske!y al propio pueblo, ya que de no ser por su "inestimable" contribución, no hubiera sido posible hacer "este agotador, tortuoso y casi imposible recorrido", confesó.

Tras cuatro años de lucha y tras haber alcanzado sus hijos una situación de semilibertad, el colectivo considera que ha llegado el momento de finalizar la dinámica movilizadora y organizativa que han llevado hasta la fecha como grupo. En está línea, expresó que sienten que ahora "ha llegado el momento de hacernos a un lado y descansar".

También tuvieron presentes a sus familias, que a pesar del gran dolor, les han llevado de la mano, "recogiendo nuestros pedazos cada vez que nos rompíamos, y ayudándonos a recomponernos siempre".

A pesar de ello, recordó que las condenas de sus hijos no finalizan hasta 2025 y que están a la espera de si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo admite o no el recurso que interpusieron la semana pasada. Si admiten el recurso, Goikoetxea precisó que "quedaría esperar posiblemente años a que adopten la resolución".

A pesar de ello, indicó que son conscientes de que en cualquier caso, "no reparará la injusticia, pero quizá sirva para evitar que otras personas sufran procesos judiciales de esta naturaleza".

Hasta llegar a Estrasburgo, la lucha de los familiares y allegados del caso Altsasu ha tenido distintas etapas. Según expresó Goikoetxea, los canales se fueron abriendo "a base de trabajo y constancia" y cada vez "nuestro mensaje fue llegando a más y más ámbitos". Entre otras acciones, consensuaron un manifiesto de distintas personalidades del ámbito de cultural, jurídico y social. También llegaron al Congreso de los diputados, al Parlamento de Navarra y al Parlamento Vasco, a infinidad de ayuntamientos y realizaron decenas de reuniones con diferentes organismos.

Además, estuvieron en en más de una ocasión en el Parlamento europeo en Bruselas como en Estrasburgo. Siempre con el mismo objetivo, "denunciar la injusticia y poner foco a un montaje que ponía de manifiesto la falta de independencia judicial".





Desde la plataforma Altsasukoak Aske! apuntó también que "el momento actual supone un claro punto de inflexión" y "ha llegado el momento de finalizar nuestra dinámica y labor habitual como plataforma". Fue Idoia Goikoetxea en este caso quien dio voz al comunicado de este colectivo.

Sobre lo ocurrido el 15 de octubre de 2016, precisó que "fue tan grave el ataque contra nuestro pueblo y contra su juventud que la propia dimensión de la agresión pone en valor este recorrido y lo que se ha conseguido". Precisamente desde lo ocurrido en el bar Koxka, "la maquinaria del montaje se puso en marcha. Todo con un único propósito: juzgarlo como terrorismo e imponer así su relato", reiteró.

En cuanto al "juicio farsa" de la Audiencia Nacional, indicó que confirmó lo que ya sabían, "Altsasu no era terrorismo y la justicia no era el objetivo". Muestra de ello, citó "las múltiples pruebas rechazadas y la vinculación de varios magistrados con la Guardia Civil". Al respecto, manifestó que "ganamos el juicio pero perdimos la sentencia".

luchar contra la injusticia Sobre el recorrido y los objetivos de la plataforma, Goikoetxea, precisó que "siempre han sido los mismos; dinamizar la lucha contra el montaje, denunciar las mentiras y oponerse a la injusticia" e indicó que "la solidaridad trascendió y se multiplico mucho más allá de Altsasu". Precisamente, manifestó que "esta solidaridad y el trabajo conjunto el que ha a defendido la verdad, con su actuación y con su capacidad de movilización". "Si pretendían destrozarnos y dividirnos, lo que han conseguido es unirnos como pueblo más que nunca".

A lo largo del proceso, confesó que "se ha pagado una factura enorme" pero reconoció que el esfuerzo "no ha sido en vano", porque "no se ha impuesto su relato falso que pretendía negar un nuevo escenario y realidad, para atarnos a la excepcionalidad y la confrontación que persiguen", manifestó. Según añadió, tampoco "van a conseguir envenenar a la sociedad Navarra ni dividirla, para incidir en su evolución política y social".

Por otro lado, Idoia Goikoetxea precisó que tampoco han conseguido ilegalizar reivindicaciones legítimas, "en su empeño de aferrarse a dinámicas de criminalización", ni "legitimar los instrumentos del montaje policial, mediático, político y judicial, que han quedado en evidencia".

En cuanto a las acciones de la plataforma, indicó que han demostrado que "movilizarse merece la pena, que se puede plantar cara y poner coto a la injusticia". En esta línea, además, añadió que las históricas imágenes de las manifestaciones "servirán como recordatorio de la determinación y capacidad de la sociedad para defender los derechos fundamentales".

Por otro lado, valoró el trabajo realizado por la plataforma, que empezó por lo más pequeño y fue construyendo hacia arriba "una forma asamblearia y autogestionada, y siempre respetando la pluralidad y esforzándonos por conseguir el máximo consenso". A pesar de ello, reconoció que todo esto "no habría sido posible sin el apoyo y solidaridad de la gente".






EL CASO, A ESTRASBURGO

Las defensas de los jóvenes condenados por el caso Altsasu han registrado distintos recursos en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo contra el procedimiento judicial seguido en la Audiencia Nacional. Antes de que el tribunal entre al fondo de la cuestión y si la causa vulneró los derechos de los condenados, los recursos deben ser admitidos a trámite. No se trata de juzgar de nuevo los hechos, sino de velar si el juicio fue justo y si entre otras cuestiones se vulneró el derecho a un juez imparcial. Conviene recordar que la magistrada Concepción Espejel juzgó la causa en la AN pese a haber sido recusada por las defensas por estar casada con un coronel de la Guardia Civil, cuerpo que investigó el caso, y haber sido condecorada por el propio Instituto Armado. Dicha recusación fue desestimada de un plumazo por la propia Espejel y luego por el propio tribunal de apelación de la AN. Al cuestionamiento de Espejel, argumento coincidente en todos los recursos presentados, se unen otras irregularidades detectadas a lo largo del proceso y que suponían graves vulneraciones del derecho de defensa y de un proceso justo. Así, las defensas ponen en solfa también la negativa a numerosas pruebas que solicitaron durante la instrucción, las irregularidades en las ruedas de reconocimiento de los jóvenes o el hecho de que se sustrajera la causa de los juzgados de Pamplona, donde debería haber sido juzgada, y se trasladara a un tribunal excepcional como la Audiencia Nacional al interponer una denuncia Covite para que la causa se investigara por terrorismo.
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