La igualdad plena y efectiva, una asignatura pendiente

08.03.2022 | 08:41
La igualdad plena y efectiva, una asignatura pendiente

'Mujeres feministas para una agenda sindicalista' es el lema que hemos elegido este año desde la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. El feminismo forma parte de los valores fundacionales del sindicato y de nuestra esencia como organización, por eso, en nuestra labor institucional y en cada uno de los centros de trabajo en los que estamos presentes dirigimos nuestros esfuerzos a garantizar la igualdad. Somos y seremos exigentes con ello porque es la única manera de avanzar hacia una sociedad más respetuosa, responsable, igualitaria y justa.

Este año llegamos a la celebración del Día de la Mujer más reivindicativas si cabe y derrochando ilusión y ganas después de dos años de una durísima pandemia que ha provocado un terremoto sin precedentes en nuestras vidas. Este próximo 8 de Marzo podremos volver a llenar las calles de Navarra con nuestras voces feministas para decir alto y claro que luchamos por los derechos de las mujeres y por una igualdad plena y efectiva, ya que a pesar del paso de los años y los avances conseguidos, sigue siendo una asignatura pendiente.

Las mujeres seguimos sufriendo en mayor medida la lacra de la precariedad laboral como demuestran los datos. Continuamos liderando la ocupación en los sectores peor remunerados, al mismo tiempo que la división sexista del trabajo sigue vigente, atribuyendo a los hombres de forma prioritaria el trabajo asalariado y a las mujeres el de cuidado de la familia no remunerado.

Para lograr una corresponsabilidad real y efectiva y poder eliminar los obstáculos de conciliación entre la vida familiar y laboral que recaen mayoritaria y desigualmente sobre las mujeres, es necesario contar con unos servicios públicos de cuidados suficientes, de calidad y asequibles y seguir avanzando en el reparto equitativo entre mujeres y hombres en las tareas de cuidados familiares.

Tras un largo periodo de recortes y de retroceso para la igualdad de género durante la crisis económica iniciada en 2008, con el cambio de Gobierno en 2018 se retomó el camino en el avance de la igualdad. Las medidas adoptadas desde 2019 hasta la actualidad, buena parte de ellas fruto del Diálogo Social, están contribuyendo, junto con la mejora del empleo registrada en 2021, a combatir la desigualdad de género en el mundo laboral.

La equiparación de los permisos para los dos progenitores por nacimiento, la creación de un registro de retribuciones desagregado por sexo en las empresas o los Planes de Igualdad en los centros de trabajo son pasos decididos y fundamentales para la consecución de la igualdad de género en el ámbito laboral.

Es indiscutible que en estos últimos meses también hemos dado pasos importantes para reducir las hondas brechas existentes entre hombres y mujeres. La reciente subida a 1.000 euros del Salario Mínimo Interprofesional y el acuerdo de la reforma laboral beneficiarán de forma especial a las mujeres al ser quienes mayormente sufren la lacra de la temporalidad, la precariedad laboral y los salarios más bajos.

Por este motivo, en UGT somos moderadamente optimismas y consideramos que en un plazo breve de tiempo podremos empezar a recoger los frutos de todas estas medidas que contribuirán indudablemente a la eliminación de la desigualdad y la discriminación por razón de sexo en el mundo laboral, aunque aún nos quede un largo camino por recorrer.

Tenemos la mayor oportunidad que ha habido nunca para abordar la igualdad real entre hombres y mujeres en las empresas gracias a las herramientas de las que nos hemos dotado. Las empresas deben tomarse en serio este tema de una vez por todas, dedicándole la importancia que realmente tiene para que la igualdad sea realmente uno de los ejes centrales de la negociación colectiva. Pero también se necesitan políticas públicas que contribuyan al incremento y la calidad del empleo, que eliminen la infravaloración del empleo femenino.

La igualdad, además de ser un derecho fundamental y una cuestión de justicia, constituye una necesidad social y de nuestra economía, por eso es necesario que toda la sociedad, hombres y mujeres, nos unamos en esta lucha.

No podemos olvidar, además, que en materia de violencia de género los datos siguen siendo escalofriantes y dramáticos, que las agresiones sexuales y otras formas de violencia contra las mujeres no cesan y que el acoso sexual o por razón de sexo es un fenómeno del que solo vemos el pico del iceberg. Solo con compromiso, consenso y unidad lograremos vencer la violencia contras las mujeres y todas las desigualdades que seguimos padeciendo.

La autora es secretaria de Igualdad de UGT de Navarra

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