El Barcelona llegaba lanzado al Clásico después de siete victorias consecutivas que han revitalizado al equipo desde la llegada de Xavi Pascual al banquillo. Sin embargo, la estadística se presentaba favorable al Real Madrid, que se había impuesto en los nueve enfrentamientos previos entre ambos equipos y además poseía un récord de 37 victorias consecutivas como local, marca histórica de la ACB. El conjunto blanco, además, ejercía como líder de la Liga Endesa. Sin embargo, el conjunto azulgrana se impuso a la historia reciente para poner fin a la tiranía del club blanco, que cayó por 100 a 105.
La victoria del cuadro catalán en el Movistar Arena tuvo dos grandes pilares, Punter y Laprovittola, quienes firmaron 19 puntos cada uno. De hecho, en un encuentro caracterizado por un ritmo fluido y elevado, Punter lanzó a los suyos con 11 puntos en los primeros diez minutos de juego. El plantel culé, que contaba con las bajas de Núñez, Vesely, Clyburn y Brizuela, administró la ventaja, encabezando el marcador, pero sin descolgar a la tropa de Sergio Scariolo, que se aferró con uñas y dientes al partido. El descanso llegó con un 44-48 nada esclarecedor.
De hecho, el retorno tras el paso por los vestuarios arrojó a un Real Madrid con una clara voluntad de remontada. Liderados por Llull y Hezonja, fueron capaces de ponerse por delante: 57-55. Punter, Satoransky y Cale respondieron con acierto exterior, circunstancia que mantuvo a los de Pascual en la liza.
Un final abierto
En el amanecer del último cuarto, los azulgranas volvían a mandar en el luminoso del Movistar Arena (75-77). Quedaba todo por decidirse. Entonces, afloraron los nervios. Los jugadores cayeron presos de la tensión. Pero el acierto vestía camiseta culé. El Barcelona llegó a gozar de diez puntos de ventaja a cuatro minutos del final. Hezonja, que alcanzaría los 27 puntos, tomó el poder en el equipo blanco y sostuvo la esperanza local de proteger su racha. Pero no fue suficiente. La victoria tenía dueño.
De este modo, el Barça logró romper la mala dinámica que se prolongaba en los Clásicos desde abril de 2024. Xavi Pascual permanece invicto en sus dos meses en el banquillo y el Real Madrid se queda sin estirar la mayor racha como local de la ACB.