Dos pasos hacia el cieloIñaki Porto
La semifinal de la Final Four de la Liga Femenina Challenge entre el Osés Construcción y el Unicaja Mijas (viernes, 20.30 horas) se presenta como un duelo de alto voltaje donde convergen el hambre de gloria de un proyecto emergente y el peso emocional de un ciclo que busca su cierre perfecto. El pabellón vigués de Navia será el escenario donde el conjunto navarro intente asaltar el último partido antes del ascenso, una cita que trasciende lo estrictamente deportivo al suponer el último torneo profesional de María Asurmendi. La base pamplonesa, icono absoluto del baloncesto foral con dos décadas de trayectoria en la élite, afronta estas eliminatorias con la responsabilidad de dirigir las operaciones de un bloque que quiere brindar a su capitana el epílogo soñado con el regreso a la Liga Femenina Endesa.
El conjunto dirigido por Juancho Ferreira llega con la lección aprendida tras su paso por los cuartos de final. La clave residirá en la capacidad de jugadoras como Sara Castro y Mungo para abrir el campo. Si el perímetro navarro recupera sus porcentajes de acierto, los espacios para que Asurmendi conecte con sus interiores serán la llave que abra la defensa malagueña. La veteranía de piezas como Asurmendi o la propia Mungo puede equilibrar la balanza frente al ímpetu de un Unicaja que debuta en estas instancias con tal ambición.
Desde el punto de vista táctico, el encuentro obliga al equipo de Juan Ferreira a realizar un ejercicio de máxima concentración defensiva para frenar el ímpetu físico de las malagueñas. El Unicaja Mijas ha demostrado ser un equipo extremadamente peligroso cuando logra imponer un ritmo alto de transiciones y explotar su dominio en la pintura, personificado en Tayra Eke.
La pívot estadounidense ya castigó con dureza a las navarras en sus enfrentamientos previos de liga regular, convirtiéndose en el eje sobre el que bascula el juego del equipo de Javier Pérez de los Reyes. Para contrarrestar este poderío, el Osés Construcción necesitará un partido sólido de sus piezas interiores y, sobre todo, una solidaridad colectiva en el rebote que impida a las andaluzas generar segundas opciones tras fallo.
Los datos
- El último precedente. El Unicaja Mijas arrancó el 2026 imponiéndose en el Pabellón Arrosadia al Oses Construcción Ardoi por 55-68. Aunque el encuentro mantuvo la igualdad durante muchos minutos, el conjunto dirigido por Javier Pérez de los Reyes tomó el control a partir del segundo cuarto y no permitió que las locales pusieran en riesgo el triunfo. Tayra Eke fue la gran protagonista del choque con un doble-doble monstruoso de 21 puntos y 13 rebotes. Las de Ferreira se atascaron en la defensa visitante.
- La otra semifinal. El local y gran favorito, el Celta, recibe a las 18.00 a La Salle Melilla. En principio es el partido más desigual de los dos.
En el último enfrentamiento directo (enero de 2026), Unicaja se impuso 55-68 gracias a una segunda mitad impecable en defensa que dejó seco el ataque navarro, pero esto es una Fase de Ascenso, y otros factores como los nervios y la ansiedad pueden hacer aparición para un equipo tan joven. Osés Construcción necesitara recuperar el pulso desde la línea de tres puntos, una faceta que se le atascó en sus duelos previos contra las malagueñas.
En definitiva, la batalla por un puesto en la final del domingo se decidirá por detalles mínimos donde el factor psicológico jugará un papel determinante. Mientras el Unicaja Mijas llega con la presión del favoritismo (por lo menos en semifinales), el Osés Construcción carga con la ilusión y el componente sentimental de la despedida de su gran referente.
La capacidad de convertir esa emoción en energía positiva y no en ansiedad será el gran desafío para un grupo de jugadoras que saben que están a solo dos pasos de la gloria. El parqué de Navia dictará sentencia sobre quién merece disputar la última batalla por la élite del baloncesto femenino español.