Aixa Wone afronta el encuentro del sábado de manera positiva queriéndole dar una bonita final de temporada a María Asurmendi.
Después de una temporada tan regular, ¿con qué sensaciones llega el equipo a esta Final Four?
Al final, el último partido de playoff lo hemos perdido, lo cual no era lo ideal, pero es verdad que al ganar la ida allí en Cáceres, tuvimos muy buen partido y acabamos con muy buenas sensaciones. Entonces sería un poquito seguir en esa línea de cara a los partidos.
¿Cree que la trayectoria que han hecho durante la liga les da un punto extra de confianza para afrontar este fin de semana?
Sí, porque al final hemos quedado cuartas en La Liga y eso ha sido en base al trabajo. Al final eso te da ese puntito de confianza, pero al ser una Final Four todos los equipos llegan con la misma tensión, con las mismas ganas, entonces ya no es como un partido regular, sino que te juegas mucho más.
Después de la igualdad de los últimos encuentros ¿dónde cree que pueden estar las claves para llevaros esta vez la victoria?
Va a ser un partido complicado, ya lo sabemos. Unicaja es el equipo que mas problemas nos ha dado. Yo creo que si a nivel físico podemos igualarlas o por lo menos la mayor parte del partido, sobre todo en el control del rebote o estar parecidas a ellas, eso creo que nos dará mucha solidez.
¿Cómo se gestiona mentalmente un partido de Final Four, donde cualquier detalle puede decidirlo todo?
Es una buena pregunta. Cada una hace lo que puede, pero yo personalmente intento pensar que al final llevo mucho tiempo trabajando para esto, toda la temporada. Si estamos ahí como equipo es por algo y que realmente hay mucho que ganar. Dejarlo todo en la pista y al final los nervios, esa tensión es al principio del partido, antes de empezar, pero una vez entras en el partido, se te va pasando.
A nivel táctico, ¿qué aspectos cree que tiene que mejorar el equipo para competir al máximo este sábado?
Diría, sobre todo, la defensa en el rebote. Creo que somos un equipo sólido en defensa, trabajamos mucho. Entonces, el estar sólidos atrás, que no nos hagan puntos fáciles y que hacer puntos sea difícil para ellas. Pero son muy grandes, así que será algo difícil, pero en ningún caso imposible.
¿Cuál diría que ha sido la mayor fortaleza del equipo durante toda la temporada?
Somos un equipo bastante luchador. Sí que es verdad que ha habido situaciones que hemos sacado a base de luchar, esfuerzo y el querer ganar más que el otro equipo.
María Asurmendi es una figura muy importante dentro del club y del vestuario. ¿Qué ha significado para ustedes compartir esta temporada con ella?
Para mí, ha sido un privilegio porque fue una persona que me vio cuando yo era joven, cuando empecé a jugar y me entrenó. Entonces para mí ha sido como un círculo completo. Ha sido algo súper bonito el poder compartir vestuario este último año con ella. Creo que al equipo entero nos gustaría poder acabar lo mejor posible, sobre todo por ella y por el equipo.
En su caso, además, como ha comentado, María ha sido tanto entrenadora como compañera. ¿Cómo ha sido vivir esas dos facetas junto a ella?
Para mí al principio fue increíble. Al final, bueno, la conocí desde la perspectiva de compañeras de equipo y es una persona magnífica, entonces, pues ha sido muy fácil el estar con ella, jugar con ella. Para mí, yo me lo tomo muy personal en ese sentido, el hecho de poder darle todo lo que tengamos. Al final ella ha dado tanto por este deporte y por nosotras que me gustaría que por lo menos fuera recíproco en ese sentido.
¿Qué es lo más importante que ha aprendido de María Asurmendi, tanto dentro como fuera de la pista?
Para mí está siendo como mi mentora en muchos sentidos, me está introduciendo a entrenar a gente más pequeña que yo, entonces eso me está gustando mucho. Pero diría que sobre todo, creo que ella saca lo bueno de sus compañeras a base de preocuparse, cariño, está ahí para ayudarnos. Creo que no todas las jugadoras son así y María hace eso excepcionalmente y eso ha marcado, o al menos para mí, mucha diferencia.
Con la retirada de una jugadora tan histórica, ¿cree que jugadoras de vuestra generación tienen que dar un paso adelante dentro del equipo?
Sí, porque al final ella fue siempre la capitana, y es lo cómodo, entre comillas. Con su retirada, sería el poder seguir sus pasos en su línea de mejorar hoy y el poder transmitir esa confianza. El ser buena persona, ser buena compañera y esos valores que transmite, a mí me encantaría poder transmitírselo a mis compañeras y a las futuras generaciones.
¿Se siente preparada para asumir más peso o convertirse en una de las referencias del vestuario en el futuro o quizás le de vértigo?
Diría que ambas. Creo que me da vértigo porque al final he hecho ese papel pero en selecciones o equipos cuando era pequeña. Al final ahora ya somos adultas. Pero al mismo tiempo tengo muchas experiencias y tengo muchísimo más que aprender, eso está claro, pero creo que me siento con fuerzas de hacerlo, con ganas y con energía.
¿Qué ambiente espera encontrarse este sábado en la Final Four y cuánto puede influir el apoyo de la afición?
El ambiente está claro que yo creo que juega mucho con nosotras, pero en defensa tengo que decir que hacemos mejor los partidos fuera que en casa. A mí, por ejemplo, el tener a mi familia en la grada es algo que me motiva y poder defender un pabellón en Pamplona también. Pero es verdad que nuestro rendimiento a veces baja porque mentalmente quieres hacerlo mejor, quieres estar perfecta, quieres hacerlo todo bien, entonces te metes esa presión de más que igual fuera de casa no te meterías. Entonces, creo que vamos a mirarlo de esa forma. Jugamos fuera de casa, seguramente nadie quiere que ganemos allí, pero es algo, que igual por esa rabia , puede ser un factor a favor para nosotras.
Si tuvieras que definir en una frase o palabra lo que significa ganar esta Final Four, ¿qué diría?
Privilegio. Hemos demostrado los últimos meses que estamos al nivel de sobra para poder competir a cualquier equipo. Digo un privilegio por la historia del club, porque al final hace dos años ascienden a Liga Endesa. Yo tengo el privilegio de justo aterrizar en Pamplona después de 10 años y poder jugar en máxima categoría otra vez. Luego descendemos, tenemos un mal año y eso de poder volver a ascender y poder llevar al equipo a Liga Endesa otra vez, sería algo muy bonito y volver a vivirlo sería un privilegio para mí. Por eso diría esa palabra.