La selección española de balonmano puso pie y medio en la segunda fase del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega al imponerse por 25-30 a la de Austria, en un encuentro en el que los Hispanos brillaron en defensa de la mano de un sensacional Sergey Hernández en la portería. Tal y como reflejaron las trece paradas con las que el guardameta navarro cerró una contienda que deja a España a las puertas de una ronda principal que los de Jordi Ribera alcanzarán este mismo sábado si Alemania, la vigente subcampeona olímpica, cumple con los pronósticos y vence a Serbia.
Un billete que el equipo español cimentó en defensa, donde Antonio Serradilla y Abel Serdio, tras la notable actuación que firmaron ante Serbia en el eje central, se enfrentaron a otro reto todavía más complicado, contener a la dupla que forman el central Lukas Hutecek y el pivote Tobias Wagner. Pero si a España le costó controlar la zona central del ataque del conjunto europeo, los de Jordi Ribera anularon por completo a los extremos Sebastian Frimmel y Jakob Nigg, que en la primera jornada ante Alemania lograron un total de dieciséis dianas. Una tarea en la que fue determinante el portero Sergey Hernández, que, por fin, logró mostrar con la selección el excelente nivel que muestra con su equipo, el Magdeburgo alemán, con el que se ha consagrado como uno de los mejores guardametas del mundo y fue vital en la victoria.