La inteligencia artificial (IA) es un mundo en constante descubrimiento y los chatbots se han convertido en nuestros grandes aliados para el día a día. ¿Quién no se ha descubierto alguna vez conversando con ChatGPT, Gemini o Copilot como si hubiera un humano al otro lado de la pantalla?
Este tipo de relación virtual genera muchas incertidumbres y una de ellas es resolver cuál es la forma en la que debemos dirigirnos al chatbot para obtener las mejores respuestas. Mientras unos creen que lo mejor es tratarlo a zapatazos, otros consideran que tenemos mucho más que ganar si nos dirigimos a él con la mayor educación posible.
Pues bien, parece ser que no es ni lo uno, ni lo otro. La evidencia científica indica que estas estrategias rara vez funcionan y que, en ciertos casos, puede incluso resultar contraproducente.
Dar las instrucciones adecuadas
Como explica Jules White, profesor de informática en la Universidad de Vanderbilt, ubicada en la ciudad de Nashville, estado de Tennessee (EEUU), “no se trata de la elección de las palabras, sino de cómo se expresa fundamentalmente lo que se intenta hacer”.
Las herramientas de IA no sienten emociones ni aprecian estados de ánimo: simulan comportamientos humanos, pero siguen siendo esencialmente sistemas estadísticos que analizan fragmentos de texto -tokens- para generar respuestas. Por eso, si quieres obtener los mejores resultados del chatbot, debes tratar a la IA como lo que es, una herramienta, y no como si fuera una persona.
Entonces, ¿qué podemos hacer para obtener las mejores respuestas de la inteligencia artificial? Los expertos ofrecen seis consejos prácticos:
1- Solicita múltiples opciones
En lugar de pedir al chatbot una sola respuesta, pídele tres, cuatro o cinco variantes. Esto te obligará a reflexionar sobre las distintas opciones y a elegir la que mejor encaje con tu objetivo.
2- Ofrece ejemplos
Mostrar cómo quieres que se haga una tarea es mucho más efectivo que enumerar una serie de instrucciones abstractas. Por ejemplo, si quieres un correo escrito con tu estilo, proporciónale varios ejemplos previos.
3- Convierte a la IA en entrevistador
Para tareas complejas, pídele a la IA que haga una a una todas las preguntas necesarias hasta que recopile la información suficiente para darte una buena respuesta. Esto hará que esta se adapte mucho mejor a tus necesidades.
4- Cuidado con los juegos de rol
Hacer que la IA se haga pasar por un experto puede fomentar las alucinaciones y las respuestas incorrectas. Úsalo solo en tareas abiertas y creativas, como en el caso de una lluvia de ideas o de prácticas de entrevistas.
5- Mantente neutral
Si pides a un chatbot una opinión comparativa, no muestres tus preferencias. La IA tiende a reflejar lo que percibe del usuario, por lo que el resultado puede ser una respuesta sesgada.
6- La cortesía es para ti, no para la IA
Decir “por favor” y “gracias” no va a hacer a la IA más inteligente ni te va a dar respuestas más certeras, pero seguro que mejora tu experiencia de interacción y fomenta en ti hábitos de comunicación más positivos.
En definitiva, hablar con una inteligencia artificial no requiere de fórmulas mágicas ni de hacerle la pelota. La clave está en saber estructurar lo mejor posible las instrucciones que se le dan, ofrecerle un buen contexto y mantener la neutralidad en la medida de lo posible.
Con estas estrategias, los chatbots dejarán de ser esos misteriosos entes que se ocultan detrás de la pantalla y a los que a veces se les va la pinza con las respuestas, para convertirse en unas herramientas realmente eficaces que resuelven problemas, generan ideas y nos ahorran tiempo.