BILBAO. De esta manera, han logrado simular el envío de unas líneas de texto a destinatarios de este servicio de mensajería instantánea.
Ambos profesionales han puesto en conocimiento de la empresa esta vulnerabilidad de seguridad de la aplicación. Según afirman estos piratas informáticos, poder modificar el remitente de un mensaje en WhatsApp podría tener “diferentes peligros tanto a nivel cotidiano como en ámbitos mucho más legales como por ejemplo en denuncias o divorcios”.
Los expertos avisan en El País de que resulta “muy complicado” para un usuario medio acceder a este tipo debido a su “complejidad”, lo que, limita aseguran en gran medida el “acceso y las posibilidades de explotación” de esta vulnerabilidad.
DOS AÑOS EXPLORANDO FALLOS
En los dos años han descubierto cómo espiar conversaciones, han logrado descifrar contraseñas, así como fabricado mensajes malignos que consiguen que un móvil deje de funcionar.
Todas estas debilidades han sido parcheadas de manera efectiva por la compañía, pero para esta última vulnerabilidad aún no han hallado respuesta desde Whatsapp.