pamplona. "De Pamplona ha salido el mejor de todos los nacidos de la guitarra, el tío Sabicas. El arte es imprevisible: cuando dicen que es de Andalucía, yo siempre digo: ¡qué va!". Lo dice Diego el Cigala, cantaor de flamenco nacido hace 44 años bajo el nombre de Ramón Jiménez Salazar, en la calle Provisiones del Rastro madrileño.
El próximo mes de febrero regresa a la capital navarra, "después de nueve años, demasiado tiempo, y con muy buenos recuerdos", para presentar en concierto su último trabajo discográfico, Cigala&Tango, según explicó ayer en rueda de prensa. Se trata de una reinterpretación en clave flamenca de grandes temas de la música popular argentina, en los que ha contado con la colaboración de dos históricos del tango al otro lado del charco: el bandeonista Néstor Marconi y el guitarrista Juanjo Domínguez.
Tras el éxito recopilado a nivel internacional de la mano de Bebo Valdés en Lágrimas Negras, y con Dos lágrimas y Picasso en mis ojos, El Cigala se ha atrevido con el tango, una apuesta que le ha vuelto a sorprender. "Ha sido una locura, pero sana. Quería canalizar el disco desde el punto de vista del flamenco, pero también preservar lo que es la música del tango, con sus melodías y pautas", explica el cantaor.
La primera incursión que hizo en este género musical fue por parte de su tío, el conocido Rafael Farina. "En su época estuvo con doña Concha Márquez Piquer en esas benditas tierras. De allí trajo dos grandes éxitos: Los iguales para hoy y Vino amargo. Ese fue mi primer contacto con el tango; quién me iba a decir a mí que 40 años después iba a acabar en Buenos Aires, actuando en directo en el Teatro Gran Rex y con un reto mucho mayor que el de mi tío", recuerda el cantaor. "Estuve bien respaldado en ese proceso de reinterpretación. Permití que se hiciera la magia dejándome guiar y aconsejar por señores como Néstor Marconi, Juanjo Domínguez o Andrés Calamaro. Yo jamás había cantado tango y la verdad es que el resultado me ha dado muy buenas vibraciones y muchas recompensas, porque se hizo por amor a la música, por lo que yo sentía".
En la creación de este repertorio, "fue vital la participación de Andrés Calamaro", señala el artista. Él se encargó de ponerle en contacto con Juanjo Domínguez o Néstor Marconi. Agradecido, El Cigala indica: "Hay que destacar la disponibilidad de Andrés; sin ninguna presunción económica ni de ningún tipo, por amor a la música y por la amistad que nos une, grabó con nosotros en el Gran Rex y nos acompañó de gira por Córdoba, La Plata y Montevideo. Además, se vino 15 días a ensayar, algo que no hace ni para sí mismo".
Cigala&Tango, grabado en abril de 2010, recibió el Grammy latino al mejor CD de Tango argentino, es Disco de Oro en Argentina y Colombia y tiene más de 120.000 copias vendidas en España. En total, el tour se ha representado ante 150.000 espectadores y ha sido elegido entre los mejores conciertos del año 2011 por el New York Times. En este sentido, El Cigala explica que "tras un año de rodaje, ya he llevado Cigala&Tango al terreno que yo quería. Los temas salen mucho más fluídos y en el directo se disfruta mucho más. Dentro del mismo repertorio siempre hay mucha improvisación, porque yo soy pura improvisación, no sé cantar algo igual".
tres facetas El Auditorio Baluarte de Pamplona volverá a acoger la actuación de este flamenco el 25 de febrero, a las 20.00 horas, con un precio de 35, 30 y 25 euros, dependiendo del sitio. "Quiero transmitir al público navarro las satisfacciones de este disco y que me vean en tres facetas. Por un lado, presentaremos Cigala&Tango, con canciones como Nostalgias, Garganta con arena o Los hermanos de Yupanki. Además, va a haber una parte de flamenco en la que me voy a quedar con una guitarra y voy a cantar por soleares, por bulerías, por fandangos o por alegrías. También habrá boleros, recordando lo que ha sido Lágrimas Negras y otras recopilaciones anteriores", asegura El Cigala.