Alejo Stivel

Tequila: "Hemos cambiado la adrenalina por sabiduría"

28.02.2020 | 03:11
A la izquierda, Ariel Rot; a la derecha, Alejo Stivel.

Los autores de canciones tan famosas como 'Dime que me quieres' o 'Salta!!!' se despiden de los directos. En Pamplona lo harán el jueves 5 de marzo en Baluarte. Habla Alejo Stivel

pamplona – Son dos, son argentinos y son el germen de Tequila. En 1976, Alejo Stivel y Ariel Rot fundaron junto a los españoles Julián Infante, Felipe Lipe y Manolo Iglesias la que acabaría siendo una de las bandas de referencia en la escena del rock estatal con un estilo fresco, divertido y desenfadado muy influenciado por artistas como Chuck Berry o The Rolling Stone. Su carrera, que no duró mucho (en 1982 el grupo se disolvió) está llena de éxitos que siguen sonando a día de hoy como Quiero besarte, Salta!!! o Dime que me quieres. En 2008, Stivel y Rot volvieron a los escenarios con su disco Vuelve Tequila! y no habían vuelto hasta ahora, para dar el adiós definitivo a su público.

Esta vez, sí que sí, llega la despedida definitiva de Tequila. ¿Cómo la están afrontando?

–Muy bien, con mucha alegría y muchas ganas de transmitir a toda la gente la energía que una fiesta de despedida puede llevar en sí.

¿Se imaginaron que alguna vez llegaría este momento?

–La verdad es que no. Hubo muchos momentos en los que parecía que nunca más nos volveríamos a juntar. Pero decidimos que el público y también nosotros merecíamos una gira de despedida.

Viendo el éxito que está teniendo la gira parece que la gente les echaba de menos. ¿Los guitarrazos de Tequila siguen incendiando al público como en los años 80?

–(Risas). Bueno, no sé si exactamente como en los años 80, pero es cierto que la gente se lo está pasando muy bien. Hay mucha energía, mucha potencia. Obviamente, ha pasado mucho tiempo y eso se nota, pero están siendo conciertos de mucha intensidad. Todos cantamos, bailamos, saltamos... Es realmente como lo estamos llamando, una verdadera fiesta.

Dice que ha pasado mucho tiempo e imagino que, después de tantos años, el grupo habrá cambiado...

–Sí. En primer lugar ha cambiado de integrantes. No somos los mismos; quedamos Ariel y yo de la versión original y hay cuatro músicos nuevos: Martín a la guitarra, David al bajo, Lucas a la batería y Luis en los teclados. Y, bueno, va pasando el tiempo y uno toca mejor, canta mejor, tiene más aplomo y más conocimiento... Se cambia adrenalina por sabiduría.

¿A qué se refiere?

–A que cuando uno se hace mayor va sabiendo más cómo hacer las cosas. Toda la vida que has pasado te da un poso de cosas que ahora manejas mejor, y esto te da una sabiduría que te da en el escenario. Sigue habiendo mucha adrenalina, porque seguimos siendo una banda de rock con mucha potencia, intensidad y velocidad, pero con más aplomo que antes.

Hábleme de los inicios de la banda. ¿Cómo los recuerda?

–Muy bien, como una fiesta constante. Imagínate que tienes 17, 18 o 19 años y cuando todos tus colegas están sentados frente a un libro de matemáticas tú estás tocando en Pamplona o en Sevilla rock and roll con tus amigos, ganando pasta, conociendo gente... No se puede pedir más, es el sueño del chico.

Lo cierto es que siempre que hablan de estos primeros momentos de Tequila mencionan la fiesta y, ahora, esta gira lleva por nombre 'La última fiesta'. ¿Una coincidencia o es que pretenden volver, por última vez, a revivir todo aquello?

–Habrá algunas coincidencias con aquellos años y otras que no (risas).

Usted llegó a Madrid en 1976 y ahí se fundó el grupo. ¿Cómo era el panorama musical de entonces? Alguna vez lo ha definido como "bastante lineal y aburrido".

–Sí, y podemos agregar un par de conceptos más, como gris y pobre. Realmente la escena de rock and roll era inexistente. Lo que había eran cantantes melódicos que cantaban canciones edulcoradas y rosas que no conectaban con lo que sentía el público. Pero estaban ahí y les iba bien. Y creo que desde que Tequila llegó empezó el rock y la música más actual. Sí había algunas cosas, pero eran en su mayoría muy underground. Y nosotros tuvimos acceso a los medios masivos de difusión, como la radio, la tele o la prensa, lo cual hizo que esta música existiera de alguna manera.

Además, ustedes trajeron todas las influencias que habían bebido del rock argentino o el anglosajón.

–Exacto. Fue una escuela muy grande el rock argentino, porque era un rock con mucha personalidad. Argentina estaba un poco aislada del resto del mundo por una cuestión geopolítica y a las bandas no les compensaba ir. Y los grupos de allí desarrollaron una personalidad muy poco influenciada. Casi te diría que de alguna manera esto, que nos influenció a nosotros, también influenció a nuestros herederos. Algunas pinceladas del rock argentino se pueden ver en grupos jóvenes.

Los grupos no iban a Argentina pero es que ni siquiera Tequila tocó allá.

–Nunca, Tequila nunca fue allá.

Ha hablado de herederos. ¿Mencionaría alguno?

–Bueno, hay grupos que son herederos pero no necesariamente porque hagan la misma música que nosotros o se parezcan mucho. Unos se parecen más y otros menos. Y otros tienen la actitud, como Leiva o Fito, en los que se nota nuestra influencia en algo extramusical, si quieres llamarle de alguna manera. Después hay grupos que sí tienen referentes más sólidos nuestros, como Los Zigarros.

En líneas generales, ¿cuál considera que ha sido la aportación de Tequila al panorama musical?

–Por un lado, no lo sé. Por otro, no creo que sea yo quien deba hacer esa apreciación. Eso os corresponde más a los periodistas, a los estudiosos de la cultura, de la música... Yo creo que trajimos frescura, una visión diferente. Pero creo que es un poco pedante que yo diga todo esto.

Esta es la despedida definitiva, pero en 1982 el grupo ya desapareció. ¿Qué pasó? Se ha hablado de mala gestión económica, de problemas de drogas...

–Suma todo lo que se te ocurra y te dará la respuesta. Era momento de mucha euforia, mucha locura y poca logística, poca producción. Había muchas complicaciones y poca preparación, estaba todo el mercado del rock muy poco desarrollado, y desde los viajes, los equipos, las compañías de disco... Todo era muy salvaje. Fue una mezcla de muchas cosas: mucho de unas y poco de otras.

¿Comparte aquello que dijo Ariel de que vuestra separación no había trascendido demasiado?

–Sí. No es que no trascendiera demasiado, es que no dimos una nota de prensa, no hicimos una entrevista... ¡No sacamos ni una noticia de que Tequila se separaba! Decidimos separarnos y nadie dio la cara ante los medios. Mucha gente se preguntaba qué había pasado. Claro, antes no había redes sociales; ahora sería diferente porque todo está muy conectado. Pero antes no y lo que dejamos fue un vacío. Por eso hemos decidido juntarnos y montar la despedida de Tequila, que no la hicimos nunca, y queríamos darnos ese gusto de hacer lo que no hicimos hace 30 años. Creo que hemos acertado porque la verdad es que está siendo de puta madre, la gente sale feliz de los conciertos y sale agotada por dejarse la piel. Y no solo personas de nuestra generación, sino que también viene gente joven.

Es que sus canciones, creadas hace más de 20 años, siguen vigentes hoy en día...

–¡Esto es algo que entra ya dentro de la ciencia ficción! Si a mí me hubieran dicho cuando compuse las canciones en mi habitación de adolescente que mucho después, en el siglo siguiente, iban a estar todavía vivas y que la gente las iba a corear, te hubiese dicho que se trataba de un libro de Julio Berne. Nunca hubiese sospechado que la longevidad de las canciones hubiese sido tan grande, pero es una gran alegría.

Desde entonces y hasta ahora, usted ha dejado de lado los escenarios y se ha dedicado a producir a otros artistas. ¿Los ha echado de menos o se ha sentido más cómodo detrás de los focos?

–Yo llevaba tanto tiempo sin subir a un escenario que no sabía cómo me iba a sentir. Claro, tú puedes ensayar, puedes juntarte y tocar en un local, pero estar ante el público es una sensación totalmente diferente. Iba con mucha inquietud y mucha incertidumbre, pero me ha encantado. Al principio tuve un poco de pánico escénico pero en seguida comencé a disfrutar de nuevo. Piensa que estuve más de veinte años sin subir a un escenario, pero me alegro de haber tomado esta decisión porque si no me habría quedado esta espinita. Y ahora no me quiero bajar. Tequila se separa y termina pero yo tengo un disco, Yo era un animal, que justo salió al mismo tiempo que empezaba la gira de Tequila, así que quedó apartado en un cajón. Así que lo voy a retomar y lo voy a dar a conocer, porque tiene unas canciones muy buenas que me representan mucho y que me hace mucha ilusión que el público pueda conocer.

Entonces, en un futuro próximo, continuará con su carrera en solitario...

–Así es.

Para terminar, deme una pista. ¿Con qué repertorio nos van a deleitar en el concierto?

–Todas las canciones que la gente quiere oír las va a encontrar, pero también va a encontrar algunas canciones que nunca hemos tocado en vivo que hemos rescatado del cajón de los recuerdos. Y también hay un guiño al recorrido de cada uno fuera de Tequila. Va a ser un concierto muy animado.

"Tengo un disco que ahora voy a dar a conocer, porque tiene unas canciones que me representan mucho"

"Nos despedimos ahora porque queríamos darnos ese gusto de hacer lo que no hicimos hace 30 años"