El sector cultural navarro ha dejado de facturar 900.000 euros en el primer trimestre

Este es uno de los datos preliminares que arrojan los dos estudios encargados al Observatorio de la Cultura

27.06.2020 | 00:42
Toda la cadena del sector del libro ha sufrido mucho a causa de la pandemia. Foto: Iban Aguinaga

pamplona – La Dirección General de Cultura del Gobierno foral ha encargado la realización de dos estudios a través del Observatorio Navarro de la Cultura, cuyo objetivo es analizar y medir las consecuencias que ha tenido la crisis sanitaria en el sector cultural. Los datos preliminares arrojan para el sector una pérdida de ingresos de 876.000 euros durante el primer trimestre del año, la caída en la contratación temporal de un 56% interanual registrada en abril y a 779 personas afectadas por ERTE, a consecuencia de la crisis provocada por la covid-19.

El primero de los trabajos tiene por finalidad "obtener datos que la inactividad forzada ha tenido y tendrá a medio y largo plazo en la sostenibilidad de los sectores culturales". Así, se ha puesto en marcha un estudio con el objetivo de medir este impacto en el que se combinarán el análisis de fuentes estadísticas indirectas, junto con los datos que se obtendrán de una encuesta dirigida a los agentes del sector. Ambas vías van a permitir "profundizar en la incidencia de la crisis en la actividad, el empleo y la economía de las empresas y profesionales autónomos del ámbito cultural", destacó el Ejecutivo navarro en un comunicado. Además, y por medio de un segundo estudio, se va a llevar a cabo un proceso de encuestación en los hogares navarros con el objetivo de conocer la importancia que la cultura ha tenido durante el periodo de confinamiento. El objetivo de esta encuesta es "conocer los principales hábitos de consumo y práctica cultural, así como las expectativas de cara a la nueva normalidad".

impacto Los resultados preliminares del estudio que analiza el impacto económico y laboral indican que el tejido empresarial ha sufrido una merma del 4% en el número de cuentas de cotización a la Seguridad Social. Esta caída es más acusada en las empresas pequeñas (cinco empleos o menos) y en los sectores de las artes escénicas e industria audiovisual. Las empresas también han sufrido una contracción en su facturación, concretamente, en el primer trimestre de 2020. La base imponible del IVA devengado se ha reducido un 28% en relación al trimestre anterior, lo que en términos absolutos se podría estimar que supone cerca de 876.000 euros que se han dejado de facturar.

Respecto al empleo, a partir de marzo empieza a observarse una caída en la afiliación de trabajadores encuadrados en actividades culturales y artísticas, decremento que se hace más notable en abril. La incidencia en términos porcentuales ha sido mayor en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (-1,6% en marzo). Asimismo, las caídas más significativas se concentran en las artes escénicas (-4,1%) y en la industria editorial (-6%). La contratación temporal registra fuertes caídas a partir de marzo (-36,1%), datos que confirman que en el inicio de esta crisis las personas con empleo temporal conforman el colectivo más vulnerable, situación que se acentúa en abril (-56%). Respecto a la contratación indefinida, en abril la caída es muy notable tanto en contratos firmados (-61,9%) como en personas (62,6%).

expedientes Por último, hasta finales de mayo se contabilizan 779 personas afectadas por ERTE en el sector, cerca del 80% por suspensión temporal de su relación laboral y el 20% restante por reducción de su jornada. La industria editorial (59,1%), la audiovisual (18,4%) y las artes escénicas (13,5%) son las más perjudicadas. En el 81,4% de las suspensiones temporales se han alegado causas de fuerza mayor, y dos de cada tres expedientes afectan a microempresas de hasta seis empleos. El 59% de las personas afectadas son hombres, lo que supone una distribución equitativa si se tiene en cuenta el peso de mujeres (36,7%) y hombres (63,3%) en el sector.

Para la recopilación de estos datos, el departamento de Cultura ha contado con la colaboración de diversas instituciones como el Instituto de Estadística de Navarra, el Observatorio de la Realidad Social, Hacienda Foral o la Tesorería General de la Seguridad Social.