Con la sala a reventar y habiendo dejado cinco minutos de cortesía, los componentes de Morgan salieron al escenario para comenzar su actuación con Planet earth, un tema que va de menos a más, que empieza en la introspección para terminar en una potente exhibición instrumental. Esa canción contiene bastantes de las señas de identidad que han encumbrado a la banda: la voz de Nina, profunda y emocionante; las texturas americanas de su música; la exuberancia instrumental, propia de un sexteto que vive en la carretera y que, a estas alturas, se puede decir que ya toca de memoria. Ese callo que han cogido se percibe también en la propia Nina, una cantante con una garganta privilegiada que todavía mantiene esa timidez que la caracteriza desde sus inicios, pero que, con el paso de las giras, ha ido ganando peso específico, tanto en lo vocal (nunca tuvo carencias en este campo, pero también ha crecido en él), como, sobre todo, en lo escénico; si en los primeros años se parapetaba detrás de su teclado y hablaba lo justo con el público, ahora se la ve dominado el espacio, con muchas más tablas, e incluso levantándose para cantar varias canciones desde el mismo centro del escenario.

CONCIERTO DE MORGAN

Fecha: 30/01/2026 Lugar: Zentral incidencias: Sala llena, entradas agotadas con varias semanas de antelación. Segunda fecha de esta gira de su último disco, Hotel Morgan, en Pamplona (el año pasado estuvieron en Baluarte). Nina De Juan (voz y teclados), Paco López (guitarra), David Schulthess (teclados), Ekain Elorza (batería), Willie Planas (bajo), Gabi Planas (percusión y guitarra).

Cuando lo hace (como en El Jimador y Pyra, por citar dos), puede dejar tranquila su instrumento, pues tiene a una banda de ensueño a sus espaldas, empezando por David “Chuches”, un verdadero maestro de las teclas, como quedó patente en la parte final de Attempting o en numerosos momentos de la velada. Allí está, también, Paco con su guitarra eléctrica, a ratos contenida y a ratos desbocada, según convenga. Cuando comenzó a sonar Alone, con ese piano tan solemne, el público pidió silencio, y pocas veces se habrá visto Zentral en un estado de semejante quietud. No necesito más Niña para entrar a matar y meterse al público en el bolsillo. En River continuaron explorando las músicas americanas, en esta ocasión aportando pinceladas de gospel en los coros.

Aunque en su último disco han incluido varias canciones en castellano, el repertorio de la noche estaba siendo íntegramente en inglés, hasta que Nina volvió a levantarse para cantar Cruel y Radio. Después, regresó frente a sus teclas para interpretar Kind of love, recuperada de su anterior trabajo, tan profundamente hermosa como compleja de cantar. La arrolladora Thank you sirvió de falsa despedida, dejando tiempo los instrumentistas para que se lucieran. En los bises, salió Nina sola y explicó que, en esta gira de salas, habían decidido no tocar Volver, pero habían cambiado de opinión y pidió al respetable que cantara junto a ella para confirmarles que no se habían equivocado. La respuesta fue unánime y, mientras el público aplaudía, el resto de la banda salió a escena para culminar la velada con Home, Sargento de hierro (sin duda, la más coreada), y una postrera Another road con la que dijeron adiós. Si Morgan fuese un hotel, como sugiere el título de su último disco, sería uno de cinco estrellas. Pocas bandas se acercan a su nivel.