The Ripples y Germán Salto: ese era el doble y sugerente cartel que ofrecía el viernes pasado la sala Magna de la Tótem (la de arriba, preparada para actuaciones de menor aforo). The Ripples son un quinteto de origen mallorquín, pero de ética y estética indiscutiblemente californiana. Como recién salidos de Lauren Canyon, cada uno de sus miembros viste y toca según marcan los cánones del mejor rock americano. Botas camperas, melenas, gorras, gafas de sol… Y no solo el atuendo, claro, porque la música que con tanta destreza facturan va en esa misma línea. Comenzaron con tres guitarras (dos eléctricas y una acústica), bajo y batería, y exhibieron su facilidad para fabricar ese pop rock de guitarras y melodías cristalinas, en la onda, por ejemplo, de Jackson Browne. A mitad de concierto, el cantante se desprendió de la acústica y se dedicó a bailar y rocanrolear con los cortes más enérgicos de su repertorio. Son jóvenes y tienen talento y actitud; ojalá les sonría la suerte, que también es necesaria.
Tras ellos, Germán Salto, que venía a presentar su último álbum, Ojo de bife, uno de los mejores de cuantos se publicaron en 2025 en nuestro país. Si en su primera época le acompañaban los músicos de Morgan, ahora se ha rodeado de un cuarteto que también destaca por su brillantez instrumental. Aunque todos rayaron gran altura, destacó el pedal steel, un instrumento muy poco frecuente por estos lares que otorgó a las canciones unos detalles preciosos y sugerentes. Y hubo una sorpresa, la presencia en los teclados del navarro Germán San Martín (actualmente en la banda de Loquillo, anteriormente con El Drogas, Alejo, Kerobia, Anni B. Sweet… y tantos otros). No se conocían personalmente, pero, viendo que Salto venía a actuar a Pamplona, San Martín escribió a su tocayo para ofrecerle tocar juntos. Lo que en principio iba a ser una única canción se convirtió en un puñado de ellas, más de medio concierto. Mucha calidad sobre las tablas para dar brillo a unas composiciones que ya refulgen por sí solas.
Concierto de The Ripples y Germán Salto
The Ripples son: Toni Sbert (guitarra y voz), Nacho Andreu (guitarra), Juan Andreu (guitarra), Berto Meana (bajo) y Jordi Rullán (batería). Germán Salto (guitarra y voz) estuvo acompañado por Pere Mallén (pedal steel), Pablo Solo (bajo), Manu Garaizabal (guitarra), e Iñigo Pilatti (batería).
Fecha: 13/02/2025.
Lugar: Sala Tótem (sala Magna).
El resultado no podía ser otro que el que fue: un concierto incontestable, sin mácula ni en el fondo ni en la forma. Destacaron las canciones de su último disco, como Goliat, con la que abrieron, o La carne y el hueso, que nos muestran a un autor que vive un momento dulce. Obvió sus dos primeros trabajos en inglés, pero rescató cortes de su anterior álbum, caso de Cuando no tenías sed o la muy delicada Arder, humo y desaparecer. En ocasiones exhibieron músculo rockero, como en Rompecabezas, y lucieron todo su poderío en largos y suculentos finales instrumentales. Casi en la despedida se fue al otro extremo, al de la desnudez, para ofrecer una preciosa versión de Sobre la maleza a guitarra y voz. ¡Ah! Y por si no habían quedado claros sus referentes, los remarcó con un par de versiones: So you want to be a rock and roll star, de los Byrds, con letra adaptada al castellano, y Refugee, de Tom Petty, con la que se despidieron.