La película Ander eta Yul (1988), de la directora navarra Ana Díez (Tudela, 1957), ha sido restaurada por la Filmoteca Vasca y EITB en los laboratorios L’immagine Ritrovata, dependientes de la Cinemateca de Bolonia (Italia) y que también se ocuparon de la rehabilitación de Tasio, de Montxo Armendáriz.
Esta obra destacada de la cinematografía vasca y ópera prima de la realizadora tudelana se proyectará en 4K en septiembre en la sección Klasikoak del Festival de San Sebastián, certamen donde se estrenó hace 38 años, concretamente, en Zabaltegi-New Directors. Coprotagonizó el filme el actor navarro Miguel Munárriz.
Aun no tiene fecha programada en la Filmoteca de Navarra, pero se trabaja para poder traer la copia a Pamplona en cuanto los compromisos internacionales de la cinta lo permitan.
La restauración ha sido presentada en Tabakalera, en un acto al que han asistido la directora Ana Díez; el viceconsejero de Cultura del Gobierno Vasco, Andoni Iturbe; la directora de Euskera y Cultura de EITB, Vanesa Fernández; el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos; y el director de la Filmoteca Vasca, Joxean Fernández.
Proceso de reparación
El negativo original, conservado en la Filmoteca Española, fue trasladado a Bolonia a finales de septiembre de 2025. En los laboratorios fue revisado y reparado manualmente y se limpió con ultrasonidos.
Una vez escaneado fue restaurado digitalmente, se estabilizó la imagen, se eliminaron las rayas y la suciedad. Finalmente, se acometió la fase de corrección de color y restauración de sonido, trabajos que a principios de año supervisaron en la ciudad italiana Ana Díez y el director de fotografía de la película, Gonzalo Fernández Berridi. Además de estos trabajos, el conjunto del proceso ha sido controlado por la directora navarra y por el personal técnico de la Filmoteca Vasca.
Esta misma copia restaurada participará en el Budapest Classics Film Marathon, que tendrá lugar en la capital húngara entre el 15 y el 20 de septiembre y que organiza el National Film Institute Hungary, y en el Film Restored -The Film Heritage Festival- de Berlín (octubre), que impulsa la Cinemateca de Alemania.
Ana Díez presentará la película en ambos festivales. La Filmoteca Vasca tratará de que esta película se proyecte también en otras citas de referencia en el campo del cine clásico.
El proyecto ha sido financiado por EITB y la Filmoteca Vasca y ha contado con el auspicio del Gobierno Vasco.
Premio en el Zinemaldia
Asimismo, en el marco del Festival de San Sebastián, la Filmoteca Vasca entregará su premio a Ana Díez, en reconocimiento a su trayectoria.
Este galardón, que distingue a figuras clave de la cinematografía vasca, ha recaído anteriormente en directores como Pedro Olea, Montxo Armendáriz, Anjel Lertxundi, Xabier Elorriaga, Alfonso Ungría y José Julián Bakedano.
Miguel Munárriz
La película retrata la vida de Ander, un joven que vuelve a casa después de haber pasado unos años en la cárcel por tráfico de drogas. A su regreso se encuentra con una familia que ya no existe y también con Yul, un antiguo compañero de seminario y su mejor amigo, ahora militante de ETA.
La película, con la que Ana Díez obtuvo el Goya a la mejor dirección novel en 1989, contó con un importante elenco técnico y artístico formado, entre otros, por Gonzalo Fernández Berridi (fotografía), Amaia Zubiria y Pascal Gaigne (música), Eva Alfonso y Karmele Soler (maquillaje), Ángel Amigo (producción), y Miguel Munárriz, Isidoro Fernández, Carmen Pardo, Joseba Apaolaza, Ramón Barea, Ramón Agirre, Aizpea Goenaga y Paco Sagarzazu (interpretación).
LA DIRECTORA
Licenciada en Medicina, Ana Díez se trasladó a México para seguir su formación, pero terminó estudiando cine y dirigiendo el documental Elvira Luz Cruz: pena máxima (1985). De regreso a casa, se introdujo en el mundo del cine como auxiliar de dirección en producciones como Ehun metro (Alfonso Ungría, 1985) y 27 horas (Montxo Armendáriz, 1986). En 1989 dirigió su primer largometraje, Ander eta Yul, película por la que recibió el Goya a la Mejor Dirección Novel. Posteriormente, trabajó como directora de programas de televisión y fue también docente de dirección y de guión en varias universidades y escuelas de cine. Todo está oscuro (1997), rodada en Colombia, supuso su vuelta a la dirección de cine. Sus proyectos alternan los documentales (La mafia en La Habana, 2000) y las películas de ficción (Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan, 2001). En 2002 presentó en el Festival de San Sebastián Galíndez, un documental sobre la desaparición de Jesús Galíndez, exiliado republicano y delegado del Gobierno Vasco en Nueva York. Volvió a la ficción con Paisito (2008) y A quien cierra los ojos (2022). Además, ha sido socia cofundadora de CIMA (asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales).
Los ecos del pasado
En palabras de Ana Díez, pionera en la dirección de largometrajes en Euskal Herria, “Ander eta Yul es una historia que interpreta, en sus personajes, conflictos vivos en ese momento en Euskadi y, querámoslo o no, en otros mundos; una historia que ocurre al final de la década de los ochenta del siglo pasado de la que todavía suenan, cada vez más lejanos, los ecos de sus pasos para todos los que los escuchamos”.
De su paso por Bolonia, Díez subraya que volvió a “revivir las dificultades y las alegrías de la puesta en escena, lo mismo que ocurría cuando estaba en el montaje, como si no hubieran pasado varias décadas”. “El paso del tiempo se deposita allí por donde pasa y puede oscurecer las copias cinematográficas. Parece que las acciones de los personajes, incluso sus palabras, se quedan empastadas, sin brillo, como si los actores que recrean los personajes estuvieran atrapados y fuera de foco en los fotogramas", señala.
"Treinta y siete años después poder contemplar en una sala de cine los rollos que, desde el principio han conformado la película es una emoción difícil de describir. Es como si el tiempo depositado hubiera cambiado la cadencia del filme. Pero, como es habitual, el presente reclama sus ventajas sobre el pasado y el técnico de Bolonia podía en pocos minutos mejorar algunas sombras o disminuir el brillo en un plano determinado. En resumen, recuperar o dar viveza a la película. Tenía la sensación de estar en el primer pase del corte definitivo, sentir viva la película y la sensación de volver a empezar lo terminado hace años. Las películas, como las personas, nos transformamos y somos capaces de reescribirnos tantas veces como nos dejan”, añade.
Un regreso a casa
La historia de Ander eta Yul comienza cuando Ander vuelve a casa después de haber pasado unos años en la cárcel por tráfico de drogas. Se encuentra con una familia que ya no existe, todo ha cambiado. Volverá a ver a Yul, un antiguo compañero de seminario.
FILMOGRAFÍA DE ANA DÍEZ
Elvira Luz Cruz: pena máxima (1985)
Ander eta Yul (1988)
Todo está oscuro (1997)
Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan (2001)
Galíndez (2002)
¡Hay motivo! (2004)
Paisito (2008)
La casa de las fieras (2017)
A quien cierra los ojos (2022)
“La educación común en el mismo seminario de los dos protagonistas les hermana, pero no les hace enfrentarse a la realidad de idéntica manera. Ander, que sobrevive como puede del pequeño trapicheo, sale de la cárcel no para encontrar una nueva vida sino para darse cuenta de su desarraigo. Yul es miembro de un comando de ETA y no se atreve, en la práctica, a cuestionar las órdenes que recibe. Sara, un personaje que se encuentra fuera de esos mundos, convierte la sucesión de los días en sombras oscuras que dibuja en la noche. La historia de hermandad cainita de los protagonistas masculinos prosigue hasta que se precipita en el abismo, mientras ella decide alejarse de ese mundo en busca de otra luz para sus pinturas. Udan hemen, escribe, con la esperanza de que quizá, cuando vuelva, si vuelve, todo haya cambiado”, explica Ana Díez.