pamplona. Casi un mes y medio después, Chente García Acosta, de 39 años, no está al 100%, pero poco a poco se recupera de las distintas fracturas que sufrió. A pesar de todo, el ciclista navarro es más optimista y con ganas de recuperarse del todo.
¿Qué tal va la recuperación?
No está siendo fácil porque por la fractura de la vértebra me tuvieron que operar. Además, me fracturé el cúbito y el radio y tuve una hemorragia muy grande, perdí mucha sangre y me quedé bajo mínimos. He tenido una anemia muy grande y recuperarme de eso no ha sido fácil. Encima, al llegar a casa me salió un desgarro en el bíceps y, al final, he estado con muchos dolores.
Habrá sido un mes duro...
Sí, ha sido bastante duro. Aunque ya estoy bastante mejor, ya puedo andar. Cuando comencé a andar, como tenía anemia, me mareaba por todos lados. No podía dar diez pasos seguidos. Y luego con los dolores que tenía de espalda y sobre todo del hombro, ha sido un mes bastante complicado.
¿Cómo evoluciona su fractura en el brazo?
Ya me había roto anteriormente el cúbito y el radio y tenía una placa en esa zona. Esta vez me lo he roto justo donde termina esa placa y me han tenido que quitar la antigua y ponerme una más larga. Además de añadir otra al otro hueso. Entonces, ahora llevo dos. Pero voy bien con el brazo, se ha recuperado bastante bien. Al no ser articulación, solo hueso, ha evolucionado bastante bien. Tengo dolores, pero puedo hacer vida casi normal.
Y, ¿la vértebra?
Con la técnica que me han aplicado (vertebroplastia mediante inyección ósea en vértebra aplastada), bastante bien. En teoría tenía que estar todo el día tumbado y gracias a esa técnica enseguida estaba andando. Con el paso del día, quizá sí que se me sobrecarga un poco la espalda y me duele, pero en general bien.
¿Puede hacer vida normal o todavía necesita ayuda?
Vida normal lo justo. No puedo coger peso ni agacharme mucho, pero más o menos hago vida normal. No es como cuando vine que me tenían que hacer todo, ahora ya soy un poco más autosuficiente. Ya conduzco y todo, puedo hacer vida normal, pero un poco limitada. Por ejemplo, no puedo andar mucho porque se me carga la espalda y entonces me siento. Pero estoy contento porque va bastante bien el tema.
¿Cuándo prevén los médicos que estará al 100%?
Me han dicho que en un mes y medio más, pero no sé, igual es demasiado (risas). Pero como tampoco tengo prisa, pues poco a poco. Ahora lo que toca es descansar y recuperarme bien del todo.
¿Le dio pena no haber podido finalizar la Vuelta?
Da pena retirarte de una gran vuelta, no gusta nada y con semejante avería. Además, era la 15" Vuelta que participaba... pero hay que mirarlo por el lado bueno, y darle la vuelta lo antes posible.
¿Cómo recuerda la caída?
Vamos por carreteras a mil por hora, por carreteras que no conocemos y te encuentras de todo. Curvas cerradas, curvas abiertas... Y ese día me encontré la curva más cerrada de lo que yo pensaba y me fui recto, tampoco se puede hacer mucho.
En ese momento dijo que tendría que pensar en frío si continuaba en el ciclismo, ¿ya ha tomado una decisión?
Estoy ahí. Ahora me voy unos días a Canarias y ahí lo pensaré del todo ya.
¿La familia qué le dice?
Son tantos años que llevamos conviviendo con lo mismo... Ya están acostumbrados y a la vez cansados, yo creo. Pero siempre me han dicho que haga lo que vea conveniente.
Y ¿el corazón qué le pide?
Lo tengo un poco partido, como decía Alejandro Sanz (risas). Me pide hacer otra vida, no estar todos los días preocupado por si estoy bien, me pide otra cosa. Pero también me pide lo que he hecho siempre. Va a ser una difícil decisión.
Pero, ¿tiene ganas de subirse de nuevo a una bici?
Sí, porque quiero ver que me puedo subir a ella. Como he estado tantos días tumbado y tan hecho un piltrafa. Por lo menos para decir: "¡mira! me puedo subir". El otro día ya anduve un poco, pero me cuesta. Además, tengo que comprobar cómo me responde la espalda. Igual una hora o dos puedo andar bien, pero más, quizás se me resiente. Hay que darle tiempo e ir poco a poco.