Cruel derrota del Xota ante el Levante por 3-4

El equipo navarro pierde en los instantes finales, tras ir por delante hasta en tres ocasiones

22.01.2021 | 22:35
Imagen del Osasuna Magna-Levante

Osasuna Magna planta cara al Levante, se adelanta hasta en tres ocasiones y ve volar la victoria en el último minuto de partido




Osasuna Magna3

Levante4

OSASUNA MAGNA Asier, Roberto Martil, Tony, Bynho y Mancuso –cinco inicial–. También jugaron Junhinho, Dani Zurdo, Wanderson, Linhares, César y Fabinho.

LUD LEVANTE Fede, Rubí, Maxi Rescia, Esteban y Rivillos –cinco inicial–. También jugaron Rafa Usín, Márquez, Gallo, Roger y Jorge S.

Goles 1-0, m.12: Wanderson; 1-1, m.13: Maxi Rescia; 2-1, m.22: Linhares; 2-2, m.23: Esteban; 3-2, m.23: Bynho; 3-3, m.39: Rubí; 3-4, m.39: Rivillos.

Árbitros Carreira Romero y Martínez Torres. Mostraron amarillas a Wanderson por los locales; y a Fede, Rubí y Márquez por los visitantes.

Pabellón Anaitasuna. 450 espectadores.

pamplona – De la alegría al abatimiento en sólo un minuto. De la sonrisa a la aflicción. De tener los tres puntos en la mano a ver cómo se esfuma la primera victoria del año. El peor de los finales se cebó ayer de nuevo con Osasuna Magna, que perdió en su feudo ante el Levante por 3-4 después de cuajar un buen partido, plantando cara al grande, sin complejos y adelantarse hasta en tres ocasiones en el marcador. Una derrota que duele a nivel de puntos, pero, sobre todo, golpea la moral de un equipo que acumula ya cinco encuentros sin conocer el triunfo.

Ese último minuto de partido, con las gradas de Anaitasuna volcadas con un Xota que ayer vestía de rojo, será muy difícil de olvidar para sus protagonistas. Porque con el 3-2 que tanto esfuerzo había costado al conjunto navarro, el Levante se lanzó con el portero-jugador. Con un Rubí vistiendo esa camiseta, que no desaprovechó la única ocasión clara que se le presentó para lograr el gol del empate. Y con un Rivillos que no dudó en sacar partido del juego de cinco que también utilizó Imanol Arregui para tirar desde su campo y anotar a puerta vacía. Ahí estuvo el 3-4 y la debacle para los navarros.

No fue un partido malo. Al contrario. Osasuna, con todos sus efectivos ya disponibles, recuperó su mejor versión de juego. La intensidad, un ritmo ecléctico, las ocasiones en ambas áreas protagonizaron un primer tiempo en el que el conjunto navarro jugó sin complejos, con argumentos defensivos suficientes para neutralizar a los Esteban, Rivillos, Rafa Usín y compañía, y con buenos mimbres en el ataque. Así fue cómo se adelantó en el marcador en el m.12 por medio de Wanderson, quien cabeceó un centro de Linhares desde la derecha. Eso sí, poco le duró la alegría al Xota, ya que sólo un minuto después Maxi Rescia igualaba la contienda. Con ese 1-1 se llegaba al descanso.

La locura se adueñó del comienzo del segundo tiempo, con Osasuna lanzado con ahínco a por la victoria. A los dos minutos, Linhares, tras un saque de banda, batía a Fede para poner el 2-1. Y de nuevo, como si de un guion ya escrito se tratase, el Levante colocaba al minuto el 2-2 aprovechando un rechace en el área. Al equipo de Diego Ríos le hacían rotos, pero sabía coserlos bien.

Lejos de hundirse, el Xota no cejaba en su intento de ir hacía la portería levantina, utilizando sobre todo su velocidad y rápidas contras para sorprender a su rival. De esta manera, el conjunto de Imanol Arregui consiguió adelantarse por tercera vez, gracias a un gol de Bynho, quien recibió un balón medido de Juninho desde la izquierda. Los navarros ganaban y el público se animaba.

Sin embargo, parece que la suerte no está dispuesta a ser aliada de Osasuna esta temporada. Que los de Irurtzun están abocados a sufrir. Defendieron todo lo que pudieron y más el 3-2 hasta ese último minuto fatídico. Hasta que Diego Ríos optó por sacar a la caballería. Por tirar del juego de cinco. Y la estrategia le salió bien. Rubí, el jugador que portaba dicha camiseta, no desperdició la única ocasión clara para empatar. Y poco después Rivillos, aprovechando que Imanol tiró también del portero-jugador con Tony, se encargó de herir a los navarros –sin miramientos–, con un disparo desde su campo que provocó la derrota del Xota en puntos y en moral.