Saber a qué atenerse

normas | justos o no, los cambios introducidos en el reglamento este verano están más que claros y han sido trasladados a las plantillas profesionales durante las últimas semanas

10.02.2020 | 00:58
Jorge Molina protesta el domingo al colegiado Cuadra Fernández, tras ser expulsado en el Wanda.

pamplona - Liga nueva, normas nuevas. El campeonato estrenó el pasado fin de semana algunas leyes introducidas este verano en el reglamento. Y es que los períodos entre temporada y temporada suelen aprovecharse para cambiar o matizar ciertos aspectos de la normativa, con el ánimo de adaptarla a la realidad futbolística. Suelen resultar igualmente habituales, durante las semanas previas al arranque de la competición, las charlas de colegiados a las plantillas profesionales, explicando de forma didáctica a jugadores y técnicos qué modificaciones legales se van a encontrar cuando el balón eche a rodar. Este periódico ha consultado con fuentes autorizadas del estamento arbitral cuáles son los aspectos en los que, este año, se ha hecho hincapié a los futbolistas. Y pese a que la primera jornada alimentó la polémica con varias jugadas a debate, lo cierto es que las cosas están bastante claras.

1 los pisotones Modric (Real Madrid) y Jorge Molina (Getafe) se fueron a la calle por pisar el talón de Aquiles a futbolistas rivales. Expulsándoles, los árbitros cumplieron a rajatabla con las órdenes recibidas, directrices que en ningún caso tienen en cuenta la voluntariedad del infractor. La simple imagen de los tacos de una bota pisando el Aquiles de un jugador o impactando en su sóleo-gemelo ya implica expulsión. No importa que el lance resulte fortuito, como parece el caso con los mencionados Modric y Molina. Se trata de una medida con la que los colegiados pretenden proteger la integridad física de los futbolistas. Con tal finalidad, los impactos desde atrás, de rodilla para abajo, también son considerados "juego brusco grave". Esta es una figura del reglamento que tenía en cuenta, por ejemplo, patadas involuntarias en la cabeza, y que ahora incluye igualmente los pisotones en cuestión. Son acciones que pueden provocar lesiones graves y, por ello, los árbitros quieren atajarlas. Independientemente, repetimos, de si existe o no voluntariedad.

2 los saques de puerta En un saque de meta, así como en la ejecución de un tiro libre (por ejemplo una falta al portero) en área propia, ahora se considera que el balón está en juego desde que es golpeado. Antes, en cambio, el esférico no podía ser jugado hasta que no saliese del área. En virtud de este cambio, los defensas tienen la opción de esperar el servicio en corto de su portero dentro del área, libres de marca. Y es que los futbolistas que presionan el saque, por su parte, no pueden entrar hasta que el balón no se encuentre en movimiento. Esta regla cuenta con una excepción, relatada aquí mediante un ejemplo. Minuto 85 de partido. La Real pierde 1-0. Y Moyá recibe una falta en área propia. Quiere sacar rápido, pero aún hay rivales dentro del área. En este caso, con el objetivo de no beneficiar al infractor, se permite al meta txuri-urdin poner el balón en juego. No es necesario que los adversarios de su alrededor salgan del área. Aunque no les está permitido obstaculizar el saque.

3 zona de cambios Los jugadores que son sustituidos están ahora obligados a abandonar el terreno de juego por la zona más cercana a su ubicación cuando se ordena el cambio. Aquellos futbolistas que no lo hagan, principalmente con la finalidad de perder tiempo, serán amonestados con tarjeta amarilla. Eso sí, esta norma también cuenta con sus excepciones. En primer lugar, los árbitros no impedirán que un jugador deje el campo por la zona de banquillos (la habitual) si lo hace de forma rápida. Lógicamente, tampoco habrá medidas disciplinarias cuando el futbolista sustituido se encuentre lesionado. E igualmente los colegiados podrán eliminar la obligación en cuestión por motivos de seguridad (por ejemplo, para evitar que un jugador visitante deba caminar a lo largo de un fondo con ultras conflictivos).

4 las manos Aquí cabe distinguir entre las dos fases del juego, la defensiva y la ofensiva. En lo que respecta a la defensiva, se mantienen los criterios. Es decir, solo se van a sancionar las manos que, según los parámetros que manejan los árbitros (posición de la propia mano, espacio que ocupa...), sean consideradas voluntarias. Este concepto de voluntariedad, en cambio, ya no se va a tener en cuenta en fase ofensiva. Cualquier mano que contribuya a la consecución de un tanto, aunque resulte accidental, va a ser sancionada. Y el gol, anulado. La nueva medida ofrece a los árbitros la opción de rebobinar en el tiempo. Es decir que, una vez que se anota el gol, el árbitro del VAR tiene la potestad de revisar toda la fase del ataque previo. Si detecta en ella cualquier mano, voluntaria o involuntaria, el tanto es invalidado.

5 los botes neutrales Las situaciones de juego que históricamente han dado pie al bote neutral (denominado desde hace unos años "balón a tierra") ahora se van a resolver de otra forma, sin disputa entre jugadores de ambos equipos. A partir de esta campaña, cuando tras cualquier contingencia el partido deba reanudarse fuera de las áreas, el árbitro botará el esférico y corresponderá ponerlo en movimiento a la escuadra que lo haya tocado por última vez antes de la interrupción. Si esta se ha dado cuando se jugaba dentro de un área, mientras, corresponderá reanudar el encuentro al portero de dicho área, independientemente de qué equipo estuviera en posesión del balón en el momento en que se paró el encuentro.

6 el árbitro no es un poste Se trata de uno de los mantras futbolísticos de toda la vida. "El árbitro es un poste", máxima que se ha venido empleando tanto al ver partidos de la Champions por la televisión como en liguillas interbares de fútbol siete. Lo cierto es que era una afirmación totalmente correcta... Hasta que este verano ha perdido parte de vigencia. Cuidado, por regla general mantiene su validez: el árbitro es un poste. Pero se han incorporado a la regla tres excepciones. Si el impacto del balón en el colegiado ocasiona un cambio de posesión, un gol directo o provoca lo que se denomina un ataque prometedor, el juego se interrumpe. ¿Y cómo se reanuda después? Pues haciendo uso del punto número cinco de este mismo artículo. Balón a tierra, a favor del equipo que tocó por última vez el esférico. O a favor del conjunto defensor si el lance se ha dado dentro de una de las áreas.

7incrustarse en barreras El fútbol pasa a contar desde este verano con dos tipos de barreras. Por un lado, las formadas solo por uno o dos jugadores. Por otro, las que integran tres futbolistas o más. La distinción afecta a la posibilidad de que miembros de la escuadra atacante se incrusten en la barrera, con el habitual objetivo de entorpecer las operaciones y restar visión al portero. No pueden actuar así si la barrera se encuentra formada por tres defensas o más, y en este caso tampoco pueden acercarse a menos de un metro de la misma. En cambio, sí les está permitido situarse en la zona ocupada por barreras más exiguas: las integradas únicamente por uno o dos jugadores defensores.

8tarjetas al banquillo Se trata de la modificación menos trascendente, un formalismo más que nada. Desde hace unos años, las amonestaciones a los técnicos, expulsiones incluidas, se producían únicamente de forma verbal. Desde esta temporada, van a volver a darse mediante cartulinas amarillas y rojas. Cuando un colegiado expulse al entrenador de turno, lo hará mostrándole la tarjeta pertinente, circunstancia que también se dará con motivo de las amarillas. Los espectadores de los partidos ganan en información, pues hasta la fecha las amonestaciones y expulsiones a técnicos y auxiliares incluso podían pasar desapercibidas para el público.

descuentos más largos

cada parón del var es cronometrado

Otra novedad. No se trata de una norma propiamente dicha. Sí de una directriz específica que los árbitros han recibido de cara a la temporada entrante. Los encargados del VAR tienen la orden de cronometrar de forma precisa las interrupciones que se dan durante un partido al entrar en liza el sistema de videoarbitraje. Concluido el lance, trasladan cuál ha sido la duración exacta del parón al colegiado de campo, para que este añada a rajatabla el tiempo al descuento posterior. Hasta la fecha, el árbitro hacía una estimación más personal y subjetiva respecto al añadido necesario tras recibir ayuda desde Las Rozas. Ahora, en cambio, va a recibir información concreta sobre la duración de la consulta, circunstancia que a su vez apunta a deparar descuentos más largos. El sábado en Mestalla, con motivo del partido de la Real, sorprendió que Gil Manzano añadiera ocho minutos. Pero hay que irse acostumbrando.

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