Operación retorno

Profesionales/ Los clubes de Primera y Segunda preparan su regreso a los entrenamientos, con test a los jugadores y desinfección de las instalaciones

05.05.2020 | 00:43
Labor de desinfección, ayer en el Fernando Torres, estadio del Fuenlabrada. Foto: Efe

madrid – El fútbol profesional español comenzó ayer su particular operación retorno hacia esa denominada nueva normalidad, obligado a ser muy meticuloso y estricto, que desemboque en la reanudación de las competiciones en junio.

Desde el 10 de marzo, que se disputó ya a puerta cerrada el aplazado Eibar-Real Sociedad en Ipurúa, está detenido el torneo liguero en Primera, mientras que la Segunda acabó dos días antes con la 31ª jornada.

Casi dos meses después, todos los clubes tienen las instrucciones básicas precisas del protocolo sanitario para la vuelta a los entrenamientos: los jugadores tendrán que llevar su equipación puesta al llegar al lugar de entrenamiento y utilizar guantes y mascarilla antes de empezar a ejercitarse, según las instrucciones remitidas por LaLiga para las dos primeras fases del retorno, que incluyen test periódicos PCR y de anticuerpos. En la segunda fase habrá entrenamientos en solitario y test anticuerpos periódicos adicionales.

El documento explica que los test se realizarán tanto a los jugadores como al resto de empleados que vayan a estar en las instalaciones en el lugar y la hora que comunique el club, así como que la instalación que se utilice para reanudar la actividad será desinfectada previamente.

En estas dos primeras fases los jugadores y el cuerpo técnico se alojarán en sus domicilios.

Antes de los entrenamientos en grupo los futbolistas se ejercitarán en solitario, para "alcanzar un estado de forma óptimo" y en la fase 2 la noche anterior recibirán información del club con el trabajo que deben realizar el día siguiente y el horario en el que deben llegar a las instalaciones. Solo se contempla que entrenen a la vez un máximo de seis jugadores por terreno de juego y siempre guardando el doble de la distancia de seguridad.

Los clubes, al final de la sesión, entregarán una bolsa biodegradable y cerrada con la ropa para el entrenamiento del día siguiente y los jugadores tendrán que utilizar esa misma bolsa para, en sus domicilios, guardar la equipación usada para entrenar. Al día siguiente, podrán depositar esta bolsa en un cubo para que el personal del club lave la ropa usada.

Desde la llegada a las instalaciones hasta que comience el entrenamiento, tendrán que llevar puestos guantes y mascarilla.

Durante esta fase se deberá evitar, en la medida de lo posible, el acudir al fisioterapeuta y, en caso que de tener que hacerlo, siempre deberá ser el mismo profesional.

Una vez termine el entrenamiento los jugadores evitarán permanecer mucho tiempo en las instalaciones y en caso de presentar algún síntoma avisarán inmediatamente al médico del equipo y se aislarán.

La mayor parte de los clubes han procedido a la pertinente desinfección de las instalaciones donde los futbolistas comenzarán a trabajar, ciudades deportivas y sus estadios.

Ahora hay que esperar a que responsables de LaLiga inspeccionen las mismas y a que a partir de hoy se proceda a hacer los test en coordinación con las autoridades sanitarias.

En el caso del Valencia, que desinfectó ayer la Ciudad Deportiva de Paterna, se prevé que mañana los jugadores de la plantilla y el cuerpo técnico que dirige Albert Celades se hagan una tercera tanda de pruebas para confirmar que no están contagiados de la COVID-19 y pueden empezar a entrenarse individualmente.

Una vez que se conozcan los resultados y éstos indiquen que los futbolistas están en condiciones, se producirá, ya cerca del fin de semana en algunos casos y después del mismo en otros, el comienzo de la fase 2, los entrenamientos individuales.

Más adelante se establecerá la Fase 3, que permite los entrenamientos en pequeños grupos, mientras que la Fase 4 recoge ya sesiones colectivas, aunque siempre dentro del protocolo marcado.

El objetivo último es poder reanudar en junio las dos ligas profesionales y acabarlas cuanto antes, pero dando a cada equipo un mínimo de 72 horas de descanso entre partidos. Tanto en Primera como en Segunda faltan 11 jornadas. Además, la promoción de ascenso de Segunda consta de cuatro jornadas más.

El objetivo es iniciar en junio las once jornadas que faltan por disputarse tanto en Primera como en Segunda