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Osasunista, culé y compañero de Maradona

TRayectoria / Unzué debutó y se retiró de rojillo, pero hizo carrera lejos de aquí

19.06.2020 | 00:45
Juan Carlos Unzué posa junto a Jordi Alba, Gerard Piqué, Sergi Roberto, y Sergi Busquets, Carles Puyol y Josep Maria Bartomeu.

Pamplona – La noticia de que a Juan Carlos Unzué Labiano (Pamplona, 22/4/1967) le diagnosticaron el pasado verano esclerosis lateral amiotrófica (ELA) se propagó ayer como la pólvora, casi a tanta velocidad como se sucedieron los mensajes de ánimo hacia su persona. La gravedad de la enfermedad y la trascendencia del protagonista tienen mucho que ver con todo esto, porque Unzué desarrolló una dilatada trayectoria como portero de fútbol profesional en Osasuna (en dos etapas, 1985-88 y 2001-03), Barcelona (1988-90), Sevilla (1990-97), Tenerife (1997-99) y Oviedo (1999-2001), a la que después siguió otra más prolífica como ayudante de Luis Enrique en el Barcelona (primero como preparador de porteros y luego como segundo entrenador) y una nueva, ya la última, como técnico principal de Numancia (2ª), Celta (1ª) y Girona (2º).

Con semejante itinerario, Unzué coincidió con infinidad de jugadores y un buen puñado de entrenadores. Fue en Osasuna, club en el que dio sus primeros y sus últimos pasos como futbolista profesional (debutó el 8 de febrero de 1987 en Murcia y el 15 de junio de 2003 se despidió de El Sadar), donde comenzó a despuntar antes de poner rumbo a Barcelona, donde conquistó una Recopa y una Copa del Rey, para luego iniciar un periplo de siete temporadas en el Sevilla, donde llegó a compartir vestuario con Diego Armando Maradona. Casi nada.

Después de colgar los guantes no se alejó del fútbol y su complicidad con Luis Enrique le permitió participar como miembro del cuerpo técnico del asturiano de experiencias en Roma, Vigo y Barcelona, donde acumuló infinidad de éxitos, como el histórico triplete de la temporada 2014-15, en la que el conjunto catalán ganó Liga, Copa y Champions. Un currículum digno de elogio al que habría que añadir el respeto y el cariño que se ha ganado que tata gente le de mostró ayer tras la revelar su enfermedad.