Ferran Plana: “Estamos trabajando bien y los resultados positivos llegarán”

Convaleciente de una lesión en el tobillo, Ferran Plana aún tendrá que esperar para ayudar al Aspil-Jumpers, cuyo comienzo de Liga está siendo complicado y exigente

10.02.2020 | 06:30
Ferran Plana, cierre y segundo capitán del Aspil-Jumpers

Convaleciente de una lesión en el tobillo, Ferran Plana aún tendrá que esperar para ayudar al Aspil-Jumpers

pamplona - Hace dos semanas, Ferran Plana pasó por el quirófano para someterse a una artroscopia en su tobillo izquierdo y ayer mismo le quitaban los puntos. Un paso más en su recuperación. El cierre catalán de 24 años, que cumple su cuarta temporada en el Aspil-Jumpers Ribera Navarra, aún no ha podido competir esta temporada y es una incógnita su regreso a las pistas. Es realista y prefiere ir poco a poco. Mientras, sufre desde la grada -como él mismo reconoce- un inicio de competición complicado para el conjunto ribero, consecuencia sobre todo de un calendario exigente: tres derrotas en casa, ante los tres grandes de la Liga -Inter Movistar, ElPozo y Barcelona- y dos empates con Valdepeñas y Peñíscola. Plana, que este año se estrena como segundo capitán, confía en que a partir de ahora esta dinámica cambie y el equipo pueda empezar a sumar más -esta semana, por de pronto, descansa tras adelantar el encuentro ante el Barça- y a mirar hacia puestos más tranquilizadores de la tabla.

¿Cómo va la recuperación?

-Hoy mismo me quitan los puntos (por ayer) y esperemos que vaya todo bien. Hace cinco años ya me operaron de este tobillo, lo tenía un poco mal y me estaba doliendo bastante. Me hicieron la artroscopia para limpiar la zona y mejorarla a nivel articular.

¿En qué va a consistir la rehabilitación?

-Imagino que tendré que ir fortaleciendo la pierna, que ha perdido musculatura, e ir poniendo peso. Cuando pasen unas semanas, supongo que podré empezar a correr.

Parece que aún tardaremos en verle sobre la pista.

-Poco a poco. No sé si el plazo será de un mes, un mes y medio o dos. No hemos puesto fecha. Todo irá también en función del dolor y lo que vaya tolerando. Aunque esperemos que sea cuanto antes. Y, sobre todo, que el tobillo se quede bien.

¿Cómo lo está sobrellevando?

-Al principio fue difícil. Lo intentaba, pero el tobillo me dolía mucho y no me permitía entrenar con mis compañeros. Duele también ver cómo sufrimos cada jornada, porque tenemos un equipo justo de plantilla y encima está mi baja, la de Sergio (González) o la sanción que tuvo Javivi. Sufro por mis compañeros, que tienen que aumentar la carga de minutos.

¿Desde la grada uno lo lleva peor?

-Mucho peor. Llevaba tiempo sin estar fuera y se sufre mucho. No puedes hacer nada, desde la grada se ven las cosas mejor, quieres ayudar y no sabes cómo. Sólo te queda animar y apoyar, pero no es lo mismo que estar sobre la pista. Se pasan muchos nervios.

El calendario no ha sido tampoco muy benévolo con el Aspil-Jumpers, con tres de los grandes en las cinco primeras jornadas. ¿Cómo está el equipo?

-Sí, el comienzo ha sido muy complicado. Los tres primeros partidos en casa han sido los tres grandes -el Inter, el Pozo y el Barça- y empezar de esta manera es difícil. Cuesta sumar en encuentros así. El año pasado pudimos hacerlo, pero no todas las temporadas va a ser igual. Además, hemos tenido dos salidas a Valdepeñas y Peñíscola, dos canchas difíciles, donde hemos podido puntuar. Pero estamos contentos. Al final el calendario es el que es, todos tienen que jugar contra los mismos equipos, pero estamos en una buena línea. Fuera de casa hemos sumado en los partidos en los que debíamos y en nuestra pista hemos perdido contra los grandes, pero hemos dado la cara, sin tirar la toalla. Creo que el equipo está bien y ahora empieza nuestra Liga, por decirlo de alguna manera. A ver si empezamos a sumar de tres en tres.

También se han visto cosas muy positivas, esa capacidad de reponerse, de no dar el partido por perdido, como ocurrió con el empate en el último suspiro ante Peñíscola. Actitud no falta.

-Nosotros luchamos hasta que el árbitro pita el final del partido. Nunca hay que dar nada por perdido. El día del Barcelona íbamos 0-6 perdiendo y acabamos 3-6. Al final maquillas un poco el marcador y demuestras a la gente de la Ribera y de Tudela que nosotros nunca vamos a tirar la toalla. Vamos a seguir remando, a seguir practicando por ejemplo el portero-jugador que nos fue muy bien y que también nos dio el punto en Peñíscola. No hay que dar nunca una pelota por perdida ni un minuto por perdido. Sirve de aprendizaje siempre para el siguiente partido.

Dice que el equipo va por la buena línea. ¿Cree que hay aspectos del juego aún por mejorar?

-Yo diría que no, que estamos bien. Es verdad que respecto a la temporada pasada, que acabamos muy bien, estamos regalando algunos goles, perdiendo balones que antes no perdíamos, aunque entiendo que es fruto del comienzo. Esto acaba de empezar y nos tenemos que ir conociendo un poco. Los cuartetos han ido variando con mi baja, con la de Sergio, con la ausencia de Javivi y las incorporaciones de Paulinho y Nil Closas, que se están adaptando. Creo que el equipo está trabajando en una buena línea y los resultados positivos van a llegar.

Quitando a los grandes, se han enfrentado a equipos que se han reforzado muy bien. La octava plaza cada vez se vende más cara...

-La verdad que sí. Seguramente estamos ante la Liga más complicada de los últimos años. La temporada pasada fue muy dura y esta yo creo que lo es más. La octava plaza es muy complicada y nosotros vamos a luchar para estar en ella, pero si al final no la conseguimos, tampoco pasa nada. No es que sea un objetivo del club, aunque nos hace mucha ilusión. Nosotros vamos a pelear, a trabajar para obtener los puntos, pero el equipo es el que es, el presupuesto también y la permanencia es nuestro objetivo principal. A partir de ahí, todo lo que venga bienvenido sea.

No es el objetivo, pero sí que el Aspil, gracias a ese trabajo que menciona y a esa entrega, ha estado en esa lucha por la Copa de España o incluso en el play off por el título de Liga en temporadas anteriores.

-Sí. Al final el trabajo y el sistema de juego de Pato nos da mucho. Hacemos un juego muy alegre, tenemos una muy buena defensa, y eso es al final lo que da puntos y alegría a nuestra afición, que es lo que queremos. A nivel personal, todo el mundo quiere estar en la Copa de España, en un play off o en una Final 4 de la Copa del Rey. Pero estamos empezando, hay que ir partido a partido, sin mirar mucho más allá, y ahora es cuando empieza nuestra verdadera Liga.

Tiene 24 años, cumple la cuarta temporada en el equipo y además como segundo capitán. ¿Cómo se encuentra en este Ribera Navarra?

-Siempre lo he dicho, aquí en Tudela me siento como en casa. Desde el día en que llegué, el club, los técnicos y todos me apoyaron mucho y me recibieron con los brazos abiertos. Estoy muy cómodo. Este año he dado el paso a segundo capitán y es una responsabilidad que me gusta mucho llevar. Es un rol importante, lo asumo con mucho orgullo y con muchas ganas de que salga bien.

Una función que comparte con David García, el primer capitán, y con David Pazos, el tercero. Forman una buena piña...

-Sí, hay muy buen rollo. El cuerpo técnico y la plantilla formamos una piña. No hay nada de egos ni nada por el estilo. Un vestuario así siempre puede dar más puntos que uno que esté partido.

Llegó muy joven al Ribera Navarra. ¿Cómo percibe usted su progresión dentro del equipo?

-Creo que he evolucionado muchísimo. A nivel personal he crecido y he madurado mucho. He pasado por momentos muy buenos y también por momentos muy malos, que me han hecho crecer. En cuanto al grupo, cuando llegué la plantilla era totalmente nueva, ya que se habían ido jugadores como Andresito, Joselito, Roger o Pazos a clubes grandes y el equipo quedó desmontado por completo. Empezamos a formar un grupo y desde el principio vi que era un sitio muy bueno para competir, para aprender y para seguir mejorando. Hoy en día es igual. Cada equipo que forma Pato, año tras año, se sigue metiendo ahí arriba, esté quien esté, y es lo que me gusta. Espero seguir aquí muchos años más.

Ha hablado de momentos buenos y momentos malos. ¿Cuáles recuerda?

-Momentos malos ha habido muchos, lo que pasa es que se compensan con los buenos. Cualquier victoria en la Caldera, cuando ves las caras de los niños, a algunos de los cuales entrenamos, también de los padres, de la afición, la felicidad que muestran por el esfuerzo y el triunfo... Esa satisfacción te llena de orgullo. Un momento bueno que también recordaré es la clasificación para la Final 4 de la Copa del Rey. Ese partido, posiblemente, sea uno de los más bonitos que he podido jugar.

La Caldera tiene algo especial, ¿no?

-La verdad que sí, tiene algo. A nivel de instalaciones puede que no sea la mejor, pero el ambiente que se vive allí cada partido es impresionante. La gente y las peñas están en la grada, animando los 40 minutos, y eso es difícil ver en todas las canchas. La afición en Tudela es muy importante. Nos da muchísimos puntos a veces.

Es catalán, pero casi se puede decir que está adoptado tudelano.

-Sí, de hecho este año me he empadronado ya en Tudela, sobre todo por el tema de médicos a raíz de lo del tobillo. Ya soy un tudelano más. En esta ciudad soy muy feliz, la verdad. En Barcelona vivo en un pueblo de unos 16.000 habitantes, que se llama Arenys de Mar, y Tudela es un poco más grande. Sólo le falta el mar (se ríe).