Una txapela por experiencia

Esteban Gaubeka y Xabier Ibargaray, jugando de menos a más, vencen en una dura final del Urrezko Pala Pro a Garate e Ibai Pérez

25.10.2020 | 01:36
Gaubeka e Ibargaray celebran la victoria en Mungia. Foto: Borja Guerrero

Gaubeka-Ibargaray71010410

Garate-Ibai Pérez1079104

Duración: 72:48 minutos de juego.

Saques: 6 de Ibargaray y 6 de Ibai Pérez.

Faltas de saque: 1 de Ibargaray y 4 de Ibai Pérez.

Pelotazos: 582.

Tantos en juego: 12 de Gaubeka, 4 de Ibargaray, 10 de Garate y 5 de Ibai Pérez.

Errores: 7 de Gaubeka, 10 de Ibargaray, 6 de Garate y 9 de Ibai Pérez.

Incidencias: Partido correspondiente a la final del Urrezko Pala Pro disputado en el frontón Municipal de Mungia. Buena entrada. En el partido por el tercer y cuarto puesto, Necol-Gordon ganaron a Ibarguren-Urrutia (3-2).

Mungia – La experiencia es más que un grado, es un añadido extra a la hora de la verdad. La plusvalía necesaria para triunfar en las grandes citas. Oxígeno en los malos momentos y gasolina en los buenos. Es entender cada situación y sacarle el máximo provecho. En la trayectoria de Esteban Gaubeka y Xabier Ibargaray las finales ya no son una anécdota. Son muchas jornadas en busca de la lana, muchos partidos a la caza de la gloria. Tienen la piel curtida y ayer en Mungia se pudo apreciar en una final igualada ante Ibon Garate e Ibai Pérez. Estos últimos aparecieron con la vitola de favoritos después de terminar primeros en la liguilla y dejar muy buenas sensaciones en los partidos previos. Sin embargo, en las finales el camino vivido hasta ella no cuenta. Es un partido al todo o nada y en ese escenario Gaubeka e Ibargaray tiraron de oficio para sacar adelante la victoria en cinco duros jokos y conquistaron el Urrezko Pala Pro, nueva denominación del Parejas.

Fue un encuentro de detalles y con los errores propios de las finales. Ninguna de las dos parejas consiguió establecer una línea regular en su juego. Los azules salieron con mucha fuerza y dejaron en los primeros tantos la sensación de que podían romper el encuentro de un momento a otro. Pero les faltó dar el último paso. Gaubeka e Ibargarai siguieron con vida y resurgieron para volver a igualar la final. En esta fase de juego, los errores marcaron la diferencia. Fue un encuentro trabado, con buenas defensas y poco acierto a la hora de finalizar el tanto. En ese duelo de supervivientes la calma de los colorados les permitió salir mejor parados de las situaciones comprometidas y finalmente eso les permitió hacerse con la txapela.

Pero para tocar la lana, Gaubeka e Ibargaray tuvieron que sufrir durante más de una hora. Fue un intercambio constante de golpes. La frescura inicial de Garate e Ibai Pérez les dio el primer joko pero los colorados respondieron colocándose 2-1. Los azules no se rindieron y pusieron de nuevo las tablas en el electrónico. En el desenlace, Ibargaray dio un paso adelante. El zaguero navarro creció con el paso de los minutos y su solidez en los cuadros largos permitió a los colorados ir con ventaja durante todo el parcial. Tampoco se borró de ese momento de tensión Gaubeka. Una combinación perfecta para sumar otra txapela más.