Ahorro energético

Hogares eficientes y confortables

27.10.2020 | 09:02

Calefacción / Factores como el tipo de vivienda y el clima son fundamentales a la hora de elegir un sistema

Instalar un sistema de calefacción es la mejor solución para mantener el hogar confortable durante las estaciones más frías. Sin embargo, es cierto que hoy en día existen muchas opciones distintas y puede ser complicado decantarse por una en concreto. En la actualidad, el 60% de las viviendas españolas cuentan con algún sistema de calefacción, siendo los radiadores uno de los más utilizados (48% cuentan con este tipo) aunque existen otros como emisores térmicos, suelos radiantes, bombas de calor, calderas de gas, calderas eléctricas, entre otros.

La realidad no es que una opción sea indiscutiblemente mejor que otra, pero sí hay algunas que sean más eficientes. Por eso, la mejor manera de escoger la opción más adecuada para la vivienda es tener en cuenta factores como la climatología de la zona, los metros cuadrados del inmueble, el tipo de vivienda (unifamiliar o colectiva), la frecuencia de uso, el aislamiento, etc. Sin duda, el mercado nos ofrece variedad de sistemas de calefacción eficientes, entendiendo por sistemas eficientes aquellos que nos permiten ahorrar en consumo energético sin renunciar al confort térmico. Para acertar es muy aconsejable dedicar unos minutos a averiguar qué sistema de calefacción es el más indicado.

Hay que tener en cuenta que el agua caliente y la calefacción suponen las dos terceras partes del consumo de energía doméstico (el resto recae, principalmente, sobre la luz y los electrodomésticos), por lo que una decisión equivocada puede suponer un sobrecoste de más de 650 euros al año –según informa la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)–, que es la diferencia entre instalar una caldera de condensación con sus correspondientes radiadores de agua o hacerlo con un termo apoyado con radiadores eléctricos en un piso de 90 m2.

Eléctrica

Este sistema permite que la vivienda alcance la temperatura adecuada mediante la conexión de un radiador a la red eléctrica de la casa. Estos aparatos pueden ser fijos o móviles; además, este método de calefacción destaca porque su mantenimiento es escaso y los radiadores empiezan a calentar muy rápido.

De gas

En la actualidad, las calderas de gas son uno de los sistemas de calefacción para casas más demandados y cómodos. Aunque su instalación sea más compleja, hay que ubicar un circuito de tubos conectados que permitan la circulación del agua.

La principal ventaja de este sistema de calefacción es que permite calentar grandes viviendas de forma homogénea, incluso aunque la zona sea muy fría; además, permiten mantener el calor y no resecan el ambiente. Las más recomendables son las calderas de condensación.

De gasoil

Las calderas de gasoil son la alternativa principal a las de gas; estos sistemas de calefacción trabajan con gasóleo y pueden utilizarse para el agua caliente sanitario o para la calefacción de la casa.

Este método de calefacción se caracteriza por su gran rendimiento y bajo coste de instalación. El problema es que su combustible tiene un precio más elevado y, al no disponer de suministro en la vivienda, se necesita transportarlo y almacenarlo en la casa.

Suelo radiante

Dentro de las calderas eléctricas podemos diferenciar aquellas calefacciones que utilizan suelo radiante o radiadores. La ventaja de las primeras es que permiten la expansión del calor a toda la vivienda de forma efectiva. Al estar ubicada en el suelo, el calor se genera de abajo hacia arriba y no genera residuos. Además, es más cómodo y limpio.

Bomba de calor

La calefacción de bomba de calor transforma, mediante electricidad, el aire frío en calor. Su funcionamiento es parecido al de un aire acondicionado, pero a la inversa. Estos sistemas permiten calentar una habitación de forma rápida y su instalación no es muy costosa.

Además, pueden emplearse en verano para proporcionar aire frío; de esta forma, la vivienda estará a la temperatura ideal todo el año. El principal inconveniente es que no son muy eficientes en lugares muy fríos.

Estufas de biomasa

Las estufas de biomasa están pensadas para aquellas viviendas que no disponen de suministro de gas natural y desean tener un sistema de calefacción que no genere residuos y, al mismo tiempo, posea un gran poder calorífico. Además, son muy ecológicas puesto que utilizan combustible renovable de origen vegetal o animal; el principal inconveniente es que se necesita disponer de espacio suficiente para almacenar dicho combustible.

En cualquier caso, instalar una caldera es un trabajo que tiene que ser realizado por un profesional. Por lo tanto, siempre es aconsejable consultar con un experto si se tienen dudas para poder realizar una instalación acertada, de forma que se consiga el efecto deseado sin que la factura termine jugando una mala pasada.

consejos

Temperatura: La temperatura ideal para calentar un hogar es de 19ºC a 21ºC. Sólo un aumento de 1ºC eleva un 7% el gasto de energía. Por la noche, es suficiente de 15ºC a 17ºC. Es mejor mantener una temperatura constante. Los golpes de calor aumentan el gasto considerablemente.

Ventanas: Aprovecha las horas de luz, baja las persianas cuando ya sea de noche y corre las cortinas, así evitarás que se pierda el calor acumulado durante el día. Si necesitas ventilar, con 10 minutos es suficiente.

Aislamiento: Instala un buen sistema de aislamiento en las ventanas (hasta el 30% de las necesidades de calefacción vienen por pérdidas de calor originadas en estos puntos, según el IDAE). Mejora la calidad del vidrio y el tipo de carpintería de marco (lo más eficiente es de madera). El doble cristal reduce hasta un 50 % la pérdida de calor. Revisa las pérdidas de calor en las rendijas de puertas y ventanas, de sistemas de persianas sin aislar€ Las podemos cerrar con masilla o silicona, y mantendremos mejor el calor en nuestra vivienda.

Termostato: Coloca un termostato (mejor programable). Mantendrá de forma más fácil una temperatura óptima y conseguirás ahorrar de 8% a 13%.

Horarios: Regula la calefacción con tus horarios. Si pasas mucho tiempo fuera de casa, no dejes encendida la calefacción por el día, mejor prográmala para una hora antes de llegar. Además, no calientes habitaciones que no usas y vístete con ropa de abrigo. Por la noche, mejor mantenerla apagada.

Radiadores: Los que funcionan con agua es necesario purgarlos al menos una vez al año antes de la llegada del invierno para su correcto funcionamiento. Asimismo, conviene mantener los radiadores a una temperatura constante y no provocar subidas fuertes de temperatura. También, es aconsejable no cubrirlos durante su funcionamiento.

Calderas: Otro importante consejo esmantener las calderas al día con su revisiones periódicas. No obstante, también resulta recomendable cambiar la caldera por una de bajo consumo.