La plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio ha optado por no recurrir a la huelga indefinida, pero sí por endurecer las movilizaciones

La asamblea de trabajadores de la planta de Amurrio se ha reunido a primera hora de la tarde de este martes tras recibir el golpe más duro del plan de viabilidad presentado el día anterior por la dirección al comité: 274 de los 301 despidos planteados en el ERE corresponden a la factoría alavesa –en torno al 30% de la plantilla– y además dicho plan prevé la “interrupción de la actividad” de la acería alavesa, un paso en el que varios sindicatos ya han manifestado entrever un posible cierre definitivo de la acería.

Sobre la mesa, la plantilla tenía la apuesta explícita de ELA de secundar una huelga indefinida “en defensa de los puestos de trabajo y la viabilidad real de la empresa”, a la que esta mañana también se había sumado ESK, haciendo hincapié en que considera “urgente un trabajo en común de los comités de empresa de ambas plantas”.

De momento, la plantilla ha aprobado un calendario de movilizaciones que consta de cinco días de paro total, coincidiendo con las reuniones previstas con la dirección en el marco de la negociación del ERE –17, 23 y 26 de febrero, y el 4 y 9 de marzo–, y otra decena de días de paros parciales de cuatro horas hasta el próximo 9 de marzo.

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