“No puedo parar, no podría, no me veo con chándal. Si tu trabajo te gusta no hay un lunes malo”
Octavo mandato en la Cámara Navarra para quien preside la institución desde 1991. Ejercicio de longevidad durante cuatro décadas en las que ha cambiado el mundo
Javier Taberna(Pamplona, 1950) afronta su octava presidencia al frente de laCámara de Comercio. Desde 1991 ha visto pasar a siete presidentes del Gobierno foral, desde Urralburu hasta Chivite, y asegura que se ha llevado “bien con todos”. Antes conoció la Transición desde dentro como concejal del Ayuntamiento de Pamplona en las filas de UCD. “Una época maravillosa”, rememora. Taberna responde desde un credo ideológico reconocible, labrado desde joven, y la satisfacción de afrontar un mandato más en el candelero socioeconómico.
¿Cuál era su proyecto allá por 1979?
–Siempre había querido ser abogado y con vis política. Ya en la universidad había estado en el Partido Liberal de Joaquín Garrigues Walker. Hice cuatro años en el Ayuntamiento y lo dejé, siempre he creído que la política activa es para un rato.
¿Y qué tiene de nuevo que ofrecer tras tantos años en la Cámara?
–Pues justamente la experiencia. Y la ilusión, absolutamente renovada; se preguntará por qué, siendo un tío de 75 años...
Hay presidentes de Estados Unidos con más edad.
–Yo siempre he querido trabajar por Navarra. Y la Cámara de Comercio esto lo hace. Defendemos intereses generales del comercio, la industria y los servicios.... Por eso las Cámaras somos corporaciones de derecho público. Queremos que las empresas sean más competitivas. Así habrá más empleo, inversión, innovación y mejor bienestar. Hacemos una función consultiva para las Administraciones que ahora la vamos a reforzar mucho más. Y lo hacemos sin cobrar un duro. Quiero que quede bien claro. No solo no cobramos, perdemos. Hoy mi imagen popular es la del presidente de la Cámara y yo vivo y tengo que seguir viviendo de mi despacho.
Este también es un ecosistema de relaciones interesantes.
–Pero no en mi profesión, porque nunca la he utilizado. Yo no fui ni de la Caja de Ahorros, fui de la corporación industrial, pero no del consejo, ni de Sodena, no he tenido ningún puesto... En Audenasa, que sigo estando, estoy nombrado por Sacyr, por la parte privada, nunca me ha nombrado el Gobierno para nada, porque he querido mantener esa separación clara. Y todo el mundo sabe que no soy un hombre de utilizar influencias.
“En Europa teníamos las reglas claras durante 80 años. Ahora las han roto los mismos que las hicieron, no todos”
Habrá hecho de consultor ante los presidentes forales.
–Claro, y la Cámara. En mucha normativa nos pedían un informe preceptivo no vinculante, por ejemplo para las grandes superficies comerciales. La Administración, por ley, tenía la obligación de hacer esas consultas. Una labor que hemos ido perdiendo y queremos potenciar.
¿Esta es su último mandato?
–Yo creo que así será. Mi intención es dejarlo, sí.
¿Unas memorias para después?
–Sé demasiadas cosas (se ríe).
Por eso mismo.
–Nunca lo he tenido en mente y no creo que lo haga.
¿Y parar? No de un día para otro...
–No puedo, no podría. No me veo con chándal. Cuando preguntan a Antonio Garrigues que por qué no se jubila –tiene casi noventa años– dice que jubilarse es de viejos (se ríe).
¿Trabajar para sentirse joven?
–Si tu trabajo te gusta no hay un lunes malo. Ahora cuento con más tiempo, las tardes, si no tengo algo muy importante, son mías. Vivo más tranquilo, pero es muy importante mantener la cabeza ocupada.
La presidenta Chivite, por edad, podría ser su hija. Cuando uno se hace mayor, ¿hay riesgo de paternalismo o de sesgo generacional?
–No me ha pasado nunca. No he tenido la sensación de ejercer o querer ejercer una especie de doctrina. Es que yo no me veo a mí con 75 años.
¿Y siente que le ven de otro modo?
–(Duda). No sé cómo me ven. Pero no noto que me vean como un abuelete. Intento no ser abuelo batallitas. Y tengo una memoria muy selectiva. Las experiencias son de cada uno, y no me gusta contar batallas, no doy lecciones de experiencia.
Vivimos en un mundo interdependiente. ¿Cómo lo observa?
–Muy preocupante. Hemos tenido la suerte de vivir la mejor época de la historia de Europa, tras permanentes guerras. A partir de 1945 se produjeron los grandes pactos internacionales, teníamos las reglas claras, y hemos estado así 80 años. Ahora se han roto. Las han roto los mismos que las hicieron, no todos. Europa ha perdido ya el protagonismo y el continente asiático está ahí, no lo podemos perder de vista. Tenemos la mala suerte de que en este momento han aparecido los peores políticos que podíamos tener en la historia, y no me pregunte cuáles, pero todos podemos saberlo. Teníamos que estar buscando lo que nos une, y esta gente quiere desunir. Miremos a los líderes de hoy en el mundo, tampoco hay que hacer mucho esfuerzo.
“Les doy la felicitación más sincera (a Chivite y Sánchez), el acuerdo con Hithium es una gran noticia para Navarra”
El miércoles hubo foto de Sánchez y Chivite con Hithium en China.
–A los que doy la felicitación más sincera, porque esa es una gran noticia para Navarra. Es así. Ojalá tengamos todos los días noticias de este estilo. Y que esté la presidenta de Navarra con el presidente de España ha hecho mucho para que avanzasen las negociaciones, sin duda.
No ha tenido que ver la fiscalidad.
–Todavía no sabemos las condiciones. Antes la Diputación de Félix Huarte hacía trajes a medida a las empresas multinacionales que venían aquí. Es así. Ahora nos se puede hacer tanto esto, pero evidentemente el modelo fiscal es importante. Y para nosotros seguirá siendo una asignatura pendiente. No somos competitivos. ¿Podemos traer esta empresa porque hemos hecho un esfuerzo político? Vamos a ver el tema de la energía , que me preocupa. Esa fábrica necesita muchísima y tenemos problemas de distribución de la electricidad. Ese va a ser el mayor reto ahora para solucionar, como para el gran proyecto del centro de datos en la Comarca de Pamplona.
China emerge como gran potencia. ¿Es el Xanadú donde fijarnos?
–Los europeos primero tenemos que mirar a Europa, fortalecerla, cambiar el buenismo y ser más realistas, intentar volver a ser competitivos, no lo somos.
¿Qué significa buenismo? Europa se edificó sobre unos valores atendiendo a los derechos humanos.
–Por ejemplo, es muy difícil hacer una política medioambiental solo en una zona mientras no la hacen los demás, o reglamentaciones sobre la IA. No se pude cerrar el campo.
Eso es morir al palo, a otras reglas.
–No, tenemos que ser un poco prácticos, no hay otra fórmula. China es uno de los países más vanguardistas hoy en el mundo, con un potencial increíble. En el nuevo Pleno de la Cámara va a estar la presidenta de la Asociación de Chinos, Aiwei Huang. Nunca diría que China es un enemigo. Sé en qué lado de la historia estoy, en el occidental, pero desde el punto de vista comercial es un cliente y proveedor.
Hablaba de la IA. Hay análisis que alertan de la destrucción de puestos de trabajo de ‘cuello blanco’.
–Seguimos pensando que las profesiones menos formadas son las que más van a padecer. Trabajos repetitivos. Un titulado, un formado, va a poder hacer mucho más; vas a ser más competitivo porque con menos gente vamos a hacer más cosas.
A una empresa la IA le da rendimiento 24 horas.
–Por eso le digo que quien más va a sufrir van a ser los menos formados.
Está convencido de ello.
–Sí, sí, eso es evidente, hombre. Nos pasa a todos. En esta casa los administrativos ya son técnicos todos, porque el trabajo puramente administrativo y de gestión se hace con la IA.
¿Y la preocupación del comerciante ante el comercio por internet? Tiene muy mala solución.
–Es un problema clarísimo. El comercio está sufriendo y va a sufrir muchísimo más. Yo sigo comprando en el comercio tradicional todo lo que puedo. Pero hay muchas cosas que sabes que no están. ¿Cuántas ferreterías quedan ya? ¿O tiendas de pintura? ¿O librerías? Van desapareciendo. Lo que nos dicen todos los asesores en comercio es que el comerciante tiene que sumergirse en la IA y en redes. Si no, sí que están absolutamente muertos. En pequeñas ciudades, como Pamplona, es muy difícil especializarse. Pero sí también viviendo en internet.
“El comercio está sufriendo y va a sufrir muchísimo más. Sin sumergirse en la IA y en redes el comerciante está muerto”
¿Qué le queda aprender a la economía navarra en Bruselas?
–(Lo piensa) Bruselas lo primero tiene que dejar de reglamentar, reducir muchísimo la reglamentación de Europa. Nos están hundiendo con esto en el campo, con reglas y normas más difíciles y costosas, que encarecen absolutamente todo. Dicho eso, Europa es fundamental, y nos puede ayudar muchísimo en promover relaciones transfronterizas, y ahí tenemos una asignatura pendiente.
Cuando deje la Cámara, la siguiente tendría que ser mujer. No ha habido presidentas en la institución.
–La presidenta Chivite me lo pregunta. En el Comité Ejecutivo de este año ya tenemos dos mujeres.
Qué menos.
–En el único sitio donde nunca ha habido obstáculos para las mujeres es en la empresa. Ser empresario es una decisión personal. Yo qué más quisiera que tener mujeres, fíjese, estoy rodeado de mujeres siempre. Pero no las hay. ¿Qué pasa? La profesión de empresario es muy exigente. Estás 24/7 pensando y trabajando.
Hay desigualdades estructurales y culturales.
–Pero no deja de ser una decisión personal.
Condicionada.
–La maternidad condiciona muchísimo, pero es así, o los viajes. Las que hay son magníficas. Por cierto, que la gran mayoría las tengo yo en el Pleno.
¿Hay excesivo centralismo en Navarra en torno a Pamplona?
–No excesivo, hay centralismo, evidentemente, como en Madrid, ahí todavía mucho más.
En 2021 reclamaba a UPN recuperar sus siglas e integrar al PP. Absorberlo, estar cerca del PSN y hacer un frontis a Sánchez no se puede.
–No es fácil. Ideológicamente UPN y PP se diferencian poco. Su diferencia, y sustancial, es que el centro de decisión de UPN y su fin más importante es Navarra. Todos tendrían que comprender que lo mejor sería que el PP no se presentase en Navarra, pero no lo van a hacer, porque no deben. Pero yo creo que esta vez, en 2027, irán de alguna forma unidos.
¿Es un mensaje?
–No, no, creo que será así, porque sería lo práctico. En este caso el liderazgo tendría que ser UPN porque son y serán mayoritarios, pero también tienen que saber que PSOE y UPN son los que han conseguido llegar a alcanzar las cotas de bienestar en Navarra en los últimos años.
“En Navarra los aliados tienen que ser los espacios de centro. UPN, PSN y Geroa Bai deben estar siempre en sintonía”
Y cuando menos Geroa Bai, por ejemplo liderando de 2015 a 2019.
–Sigo y fíjese cómo amplío. Para mí los aliados tienen que ser los espacios de centro. Yo cerré UCD, o sea que... Por lo tanto, UPN, PSN y Geroa Bai deben estar siempre en sintonía; por Navarra. Los extremos son los que nunca han querido que Navarra prospere, y el ejemplo lo tenemos en Bildu, que siempre ha intentado hacer abortar cualquier proyecto de progreso. Y por parte de la derecha extrema exactamente lo mismo.
Seguro que EH Bildu se lo rebate. En todo caso, desde aquel 1991 a hoy, la gran diferencia es que todos los partidos están dentro del sistema. Todos haciendo política.
–Sí, pero en frentes. Eso es lo malo, los que nos llevaron al 36 fueron los frentes. Lo que apunta es bueno, sobre todo si Bildu aceptase lo que fue ETA y pidiese perdón, pero mientras eso no lo haga está un poco fuera del sistema. Aunque cada día aparecen como más integrados. Eso yo creo que es una buena noticia. Hay un Frente Popular clarísimo en el Gobierno. Lo empezó Zapatero, pero Sánchez lo ha seguido, ve que su futuro solamente podría estar en un Frente Popular.
El juego de mayorías, ¿no?
–De frentes.
De mayorías democráticas.
–Ah, todas lo son, pero el frente no es bueno. Yo tengo que hablar con todo el mundo. Yo no he reñido nunca con nadie, quizás por eso sigo aquí después de 35 años. No hay que reñir. Hay que dialogar. Pero los frentes no dialogan. Por eso lo son. La política no es otra cosa que poner de acuerdo a mucha gente que piensa distinto para convivir juntos bien. Eso sería el objetivo. Es muy difícil si a usted le he puesto un muro y ya no voy a hablar nunca. Eso es lo peor que puede pasar.
Reconozca que si hubiese seguido en política la dinámica le habría comido.
–El problema de los partidos y por qué están al final del prestigio social son las listas cerradas. Tuve la suerte de reunirme con Miquel Roca y se lo pregunté. En una lista cerrada una o varias personas deciden el futuro de cientos de gentes. Lo hemos visto, los secretarios de Organización tienen tales poderes que de ahí emana todo. Se han hecho burbujas, no se enteran de lo que está pasando. Eso yo lo vi enseguida. Y (Roca) me dijo: eso lo hicimos para un rato, para empoderar a los partidos, cuando solo había dos estructurados, el PCE y el PSOE. Y se decidieron las subvenciones por votos y las listas únicas. Con lo cual, no manda el pueblo, sino el secretario de Organización. Eso nos ha matado. Hoy los partidos políticos son empresas, una forma de vida. Y por eso me fui yo también, porque me di cuenta que en cualquier partido yo ya no pintaba nada.
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