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El reto de rediseñar la movilidad de Navarra

Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona y Mancomunidad coincidieron en Foro Hiria en la necesidad de avanzar hacia ciudades más accesibles y saludables

El reto de rediseñar la movilidad de NavarraJAVIER BERGASA

La movilidad sostenible dejó de ser hace tiempo un objetivo teórico para convertirse en una necesidad urgente. Bajo esa premisa se desarrolló la primera mesa del Foro Hiria sobre Movilidad Urbana Sostenible en Navarra, centrada en la respuesta institucional ante los retos de un nuevo modelo de desplazamiento más eficiente, justo y saludable. Berta Miranda, directora general de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno de Navarra; Borja Izaguirre, concejal delegado de Ciudad Habitable y Sostenible del Ayuntamiento de Pamplona; y David Campión, presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, analizaron los avances ya ejecutados y los desafíos todavía pendientes en materia de transporte público, caminabilidad, bicicleta, urbanismo y financiación.

La principal conclusión fue compartida por los tres ponentes: la transformación de la movilidad no puede entenderse como una suma de proyectos aislados, sino como una estrategia integral que exige coordinación institucional, inversión sostenida y un cambio de hábitos por parte de la ciudadanía.

Cuatro pilares fundamentales

Berta Miranda defendió que Navarra parte de una posición favorable por su tamaño y por su capacidad económica, pero advirtió de que eso obliga también a asumir una mayor responsabilidad. Explicó que la política de movilidad del Gobierno foral se sustentaba en cuatro grandes pilares: garantizar el acceso universal al transporte público, asegurar ese servicio en todo el territorio con independencia del lugar de residencia, avanzar hacia modelos menos contaminantes y reforzar la soberanía energética.

“Tenemos que garantizar que todos los ciudadanos puedan acceder al servicio de transporte público con independencia de su capacidad económica”, señaló. También insistió en la dimensión territorial del reto: “Navarra es una comunidad amplia, tenemos más de 700 entidades locales, por lo tanto tenemos que adaptar los servicios a las características de esta población”.

En ese sentido, defendió la necesidad de abandonar modelos rígidos de transporte poco eficientes. “No tiene sentido que una línea tenga que recorrer muchísimos kilómetros para parar en todas las poblaciones con independencia de los habitantes que tengan”, afirmó. Y fue más gráfica aún: “No tiene sentido ir a poblaciones de 100 habitantes con carreteras estrechas, pueblos tranquilos, que llega el autobús y genera ruido e incluso peligro, y muchas veces tampoco va a haber ningún usuario”.

La solución, explicó, pasaba por reforzar el transporte a demanda, especialmente en zonas rurales y municipios pequeños. Un sistema que mantiene horarios, recorridos y paradas fijas, pero con vehículos más pequeños y adaptados, que solo prestan servicio si existe una solicitud previa.

Miranda también situó el ferrocarril como pieza central del modelo futuro. “El tren está demostrado que es el medio de transporte más sostenible y por lo tanto yo creo que es una pieza clave en la movilidad sostenible”, afirmó, recordando además la inversión de 157 millones de euros en alta velocidad durante el último año.

Junto al transporte de larga distancia, la directora general puso el foco en los desplazamientos cotidianos y cortos, donde defendió el impulso de la bicicleta y del peatón como protagonistas del nuevo modelo. Recordó que el Gobierno de Navarra había destinado casi 24 millones de euros para construir más de 100 kilómetros de carriles bici y defendió que la futura implantación de la bicicleta eléctrica comarcal supondría una auténtica democratización del sistema. “Lo puede utilizar cualquier ciudadano, con independencia de la edad o de su estado físico”, señaló.

Alternativas para el vehículo privado

Desde el Ayuntamiento de Pamplona, Borja Izaguirre centró buena parte de su intervención en el rediseño urbano y en el Plan de Caminabilidad como una herramienta fundamental para recuperar espacio para las personas frente al vehículo privado.

“Cuando hablamos de caminabilidad, hablamos otra vez de poner al peatón en el centro”, resumió. Para el concejal, el debate sobre movilidad no puede desligarse del urbanismo ni del diseño de las calles. “Desde el momento en que dejamos cerrada la puerta de casa y bajamos a la calle vemos cómo están estructuradas las ciudades. Cuando se le aporta muchísima superficie al vehículo privado, la vida cotidiana está condicionada al coche”.

Frente a ese modelo, defendió una “cirugía urbana” basada en ampliar aceras, mejorar la accesibilidad, introducir sistemas de drenaje urbano sostenible, plantar arbolado y hacer ciudades más permeables y saludables. Actuaciones que, explicó, ya se estaban desarrollando en barrios como Milagrosa, Iturrama, San Juan o San Jorge.

Izaguirre puso también como ejemplo el corredor sostenible de Pío XII, iniciado en la legislatura 2015-2019 y reforzado ahora con nuevas actuaciones. “Se trabajó relegando el protagonismo del vehículo privado y poniendo al peatón en el centro de la pirámide de la movilidad sostenible”, recordó.

Ese eje, explicó, no solo respondía a criterios de movilidad, sino también de salud pública y mejora ambiental. El objetivo municipal pasa ahora por prolongarlo hacia un gran corredor estructurante que conecte Pío XII con Sarriguren, reforzando la prioridad peatonal, del transporte público y de la bicicleta.

También defendió la necesidad de consolidar una red ciclista conectada y útil. “Se nos llena la boca de hablar de movilidad sostenible, pero luego muchos municipios no tienen una red ciclista”, advirtió.

Apuesta por el transporte público

Otro de los asuntos centrales fue la Zona de Bajas Emisiones, ya en vigor en el Casco Viejo de Pamplona desde el 1 de enero y con previsión de ampliarse al Primer y Segundo Ensanche. David Campión quiso alejar el debate de una visión meramente restrictiva.

“No es una restricción”, insistió. “A una zona de bajas emisiones tienes que añadirle alternativas de movilidad sostenible como el transporte público, la bicicleta, etcétera”. Para el presidente de la Mancomunidad, la ZBE debe entenderse como una ganancia colectiva: “Va a suponer menos ruido, menos contaminación y que sea más saludable caminar por la parte vieja”.

Campión defendió además la necesidad de una gobernanza metropolitana más sólida. “Tenemos que intentar consensuar todas estas medidas que estamos todos de acuerdo”, afirmó. “Vamos a poner una ordenanza común, vamos a hacer que los carriles bici sean iguales en todos los ayuntamientos”.

El presidente de la Mancomunidad fue especialmente contundente al abordar la financiación del transporte público, uno de los grandes debates de la mesa. Recordó que el sistema es estructuralmente deficitario y que el precio que paga el usuario no cubre el coste real del servicio. “Lo que pagan las personas por subirse a la villavesa no cubre el gasto de la villavesa”.

Revive el Foro Hiria:

Por ello, defendió la creación de una tasa de movilidad, similar a la existente en otras áreas metropolitanas europeas, que permita dotar de mayor autonomía financiera a la Mancomunidad.

Sobre esa cuestión, Berta Miranda reconoció que el actual sistema genera importantes problemas presupuestarios para el Ejecutivo foral. “Nosotros como Gobierno de Navarra destinamos el 65% de ese déficit a sufragar a la Mancomunidad”, recordó. El problema, añadió, es que esa cifra no es cerrada. “Puede ser 16 millones, pero al año siguiente ser 22”.

Los tres coincidieron finalmente en que el gran reto de los próximos años será mantener esa colaboración institucional y lograr que la ciudadanía acompañe el cambio.

“Tenemos mucha tarea por hacer porque la movilidad es causante del 30% de las emisiones de CO2”, recordó Miranda.

Izaguirre resumió la prioridad política en una idea sencilla: “Es primordial y clave que haya buena sintonía entre las diferentes administraciones y que todos trabajemos en un mismo sentido”.

Y Campión cerró con una advertencia sobre la necesidad de no improvisar: “Tenemos que tirar hacia delante, que es como se avanza más rápidamente”.