Navarra es una sociedad diversa y plural. Tierra de colores y de acogida, avanza hacia el progreso social gracias a un amplio tejido asociativo y al impulso de unas instituciones públicas comprometidas con el desarrollo y la convivencia.
Muestra de ello es el proceso de regularización extraordinaria impulsado este año por el Estado. Con 20 entidades sociales y sindicales acreditadas en Navarra como entidades colaboradoras, la Comunidad Foral ha dado muestra de su capacidad de movilización y de atención a las personas de origen migrante en situación irregular. También desde el Gobierno de Navarra, con el objetivo puesto en garantizar información clara y accesible, clave en el acompañamiento a los agentes implicados en esta regularización extraordinaria.
Muestra de ello es que en los 5 primeros meses del año el Servicio de Atención y Asesoramiento en materia de Extranjería para personas migrantes (SAAE) dependiente de la Dirección General de Políticas Migratorias, ha realizado más de 4.000 atenciones en relación a este proceso a través de sus oficinas en Pamplona, Tudela, Tafalla, Estella, Alsasua y Sangüesa; la mayor parte (60%) relacionadas con el asesoramiento jurídico/administrativo.
De esta manera, Navarra ha afrontado este proceso extraordinario no solo como una vía para que personas migrantes en situación irregular puedan adquirir derechos ciudadanos que posibiliten el desarrollo de un proyecto vital con garantías; sino como una oportunidad para el conjunto de la Comunidad Foral de avanzar en la multiculturalidad, la justicia, el desarrollo y la cohesión social.
Peso demográfico de la población migrante en Navarra
Según los datos provisionales de la Encuesta Continua de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de abril de 2026 la Comunidad Foral sumaba 691.190 habitantes. De ellos, el 20,94% (144.790) eran navarros y navarras de origen migrante.
Con los datos en la mano, se constata que en Navarra la población migrante tiene un importante peso en el crecimiento poblacional y en su rejuvenecimiento debido a sus características demográficas: población joven, en edad fértil y con tasas de natalidad superiores a la media de las personas autóctonas. De hecho, las proyecciones demográficas elaboradas por el Instituto de Estadística de Navarra (NASTAT) y presentadas en noviembre de 2025 concluyen que el crecimiento de la población navarra entre 2024 y 2039 se deberá fundamentalmente al saldo migratorio, con un valor positivo anual estimado próximo a 7.600 personas durante los próximos 15 años, dato que corresponde con los crecimientos poblacionales de los últimos años en donde la totalidad del aumento poblacional se debe a la población migrante.
La población migrante retorna el doble de la inversión que Navarra hace en ella
El impacto de la migración no solo arroja datos positivos en el ámbito demográfico. Según el “Informe sobre el impacto económico y demográfico de las personas migrantes en la Comunidad Foral Navarra”, publicado por el Gobierno de Navarra en 2023, por cada euro neto que la Comunidad Foral de Navarra invierte en servicios públicos para la población migrante, la economía foral se enriquece en dos euros más.
El estudio pone de relieve cómo el impulso de las personas migrantes ha sido uno de los factores determinantes para el crecimiento del bienestar, concluyendo que el beneficio económico estimado global de la participación de las personas migrantes en la economía de la Comunidad Foral de Navarra supuso un crecimiento adicional del 4% del PIB entre los años 2013 y 2021.
El trabajo destaca que el saldo entre lo que la sociedad navarra invierte en la población migrante y lo que recibe de ella es claramente desigual. Si el presupuesto de la Comunidad Foral fue alrededor de un 23% del PIB en 2020 y el coste fiscal de la migración en Navarra fue equivalente a un 0,23% del PIB, la aportación anual que la población migrante hace a Navarra en términos de crecimiento supone un 0,5% anual del PIB. Por lo tanto, la población migrante retorna el doble de la inversión que Navarra hace en ella.
Además, el estudio analiza otras variables como el mercado de trabajo, concluyendo que en la Comunidad Foral una mayor contratación de población migrante no repercute en una mayor tasa de desempleo en la población autóctona. La presencia de población migrante dinamiza el mercado laboral y las tasas de contratación crecen al mismo ritmo, tanto para población local, así como recién llegada. De igual manera, tampoco impacta negativamente en los salarios. Lo que el estudio evidencia es que las condiciones laborales de las personas migrantes son claramente más precarias: la mayoría de la población autóctona (79%) se encuentra en puestos de trabajo con contrato indefinido, mientras que entre la población extranjera más de la mitad (57%) cuenta con un contrato temporal.
Por otro lado, cabe destacar el papel de la población de origen extranjero en la revitalización del territorio. En Navarra, el 40% de la población de nacionalidad extranjera reside en municipios de menos de 10.000 habitantes.
Nuevas herramientas de gestión e inclusión migratoria
Navarra aborda el fenómeno migratorio desde una perspectiva integral, con un enfoque de Derechos Humanos, poniendo el foco en las oportunidades y el impacto positivo que genera en la sociedad. Sin embargo, la lucha contra la desigualdad, así como la inclusión y la convivencia siguen siendo retos que Navarra debe seguir afrontando.
Por ello desde este año el Ejecutivo Foral cuenta con una nueva herramienta: la Comisión Interdepartamental por la Oportunidad Migratoria, un espacio de trabajo estratégico que permitirá abordar el impacto de la migración en la sociedad navarra desde un punto de vista estructural, de forma coordinada y desde una perspectiva global y a largo plazo.
Asimismo, está previsto que en los próximos meses se ponga en marcha un nuevo servicio especializado para abordar la reagrupación familiar y el duelo migratorio. De carácter gratuito, su objetivo es apoyar el proceso de reagrupación familiar, facilitando la revinculación y reestructuración familiar, minimizando las dificultades derivadas del nuevo contexto y duelo migratorio, y potenciando los elementos positivos de reencuentro familiar, para lograr que las personas que llegan vuelvan a sentirse parte de la familia y del nuevo contexto en el que viven.
Este servicio vendrá a sumarse a los ya desplegados desde la Dirección General de Políticas Migratorias para favorecer una inclusión real de las personas que llegan a Navarra en busca de una vida mejor: el Servicio de Orientación e Información Básica en materia de Migraciones, el Servicio de Atención y Asesoramiento en Materia de Extranjería, el Servicio Kideak para jóvenes migrantes y el Servicio de Mediación Comunitaria Intercultural, orientado a la convivencia y la resolución de conflictos.
Asimismo, para atender a aquellas personas que hayan sufrido o sufren discriminación por racismo y/o xenofobia, el Gobierno de Navarra dispone de un servicio público y gratuito con oficinas en distintos puntos de la geografía navarra.