El Arzobispado de Pamplona y Tudela ha aprobado su nuevo Plan Pastoral Diocesano para el periodo 2026-2029, un documento elaborado "en clave sinodal" y con amplia participación de sacerdotes y laicos que fija como ejes prioritarios la atención a los pobres, las familias, los jóvenes y los sacerdotes.

El plan, impulsado por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, pretende "activar el conjunto de la vida diocesana" y revitalizar "el espíritu eclesial del Concilio Vaticano II".

Según recoge el documento, el objetivo es dirigirse tanto a los fieles que participan habitualmente en la comunidad cristiana como a quienes no conocen a Jesucristo o se han alejado de la Iglesia.

El texto recuerda además que "la evangelización es la misión esencial de la Iglesia", en referencia a una cita del papa Pablo VI, y estructura la acción pastoral en torno a cuatro pilares: el anuncio de la palabra, la celebración de los sacramentos, la caridad y servicio y la vida comunitaria.

El documento se organiza en doce bloques temáticos, de los cuales cuatro son transversales al anuncio del Evangelio, las Unidades de Atención Pastoral, la formación y la comunicación y otros ocho abordan ámbitos como el laicado, los pobres, las familias, los jóvenes, los sacerdotes, la vida consagrada, el mundo rural y los entornos seguros.

Entre los retos planteados figuran replantear la organización parroquial, reforzar la formación teológica y pastoral de los laicos, utilizar nuevos lenguajes y canales de comunicación y establecer mecanismos de acompañamiento y reparación para víctimas de abusos en el seno de la Iglesia.

Iglesia "participativa, misionera y cercana"

El Plan Pastoral defiende una Iglesia "participativa, misionera y cercana a cada persona" y sitúa a "los pobres y sufrientes" como "pilares" del proyecto diocesano.

La elaboración del documento comenzó en junio de 2024 con la creación del Consejo de Pastoral y se apoyó en un análisis DAFO sobre la situación actual de la Iglesia navarra.

Ese diagnóstico detectó problemas como el envejecimiento del clero, la despoblación rural, la secularización de la sociedad o la escasa participación juvenil en las parroquias, aunque también destacó fortalezas como la implicación creciente de los laicos, la religiosidad popular o la existencia de un tejido pastoral y social "muy activo".

El análisis plantea además aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías, fortalecer las Unidades de Atención Pastoral y responder al creciente interés social por la espiritualidad y el compromiso social.

El texto íntegro del Plan Pastoral está disponible en la página web del Arzobispado de Pamplona y Tudela.