pamplona - En el mundo del fútbol, hay veces en que un jugador debe salir de casa para sentirse valorado y sacar lo mejor de sí mismo. Es el caso de Santi Samanes (Berriozar, 28-07-1995), tras su paso por el Pamplona, la Peña Sport y el Tudelano entre otros equipos, el joven extremo navarro afronta el mejor momento de su carrera en el Real Valladolid B. Su verticalidad, descaro, habilidad y desborde hacen de Samanes un jugador determinante en la zona de castigo, donde se deciden los partidos.
un fichaje express Tras una campaña en el Tudelano en el que Samanes no pudo tener el protagonismo deseado, al jugador navarro le bastó un solo partido para convencer a la secretaría técnica del Real Valladolid. “La temporada pasada en uno de los pocos encuentros que pude salir del titular jugamos contra el Real Valladolid B, me salió un buen partido y tras el fin de semana, el mismo lunes se pusieron en contacto conmigo para gestionar el fichaje. Creo que lo hicieron muy bien, fuimos tramitándolo sabiendo que el interés por mi era firme”, reconoce el navarro.
A pesar de jugar en la misma categoría que la temporada pasada, Segunda B, este año la exigencia es máxima en el filial de uno de los clubes históricos del fútbol español. “Entrenamos cuatro días por semana y solo libramos los martes. A las tardes suelo ir al gimnasio con los compañeros. Al estar en un equipo filial el trato con los entrenadores es muy diferentes, lo importante es la formación del jugador y no tanto los resultados”, asegura Samanes.
Con cinco tantos, dos de ellos de falta directa y dos asistencias, Santi Samanes está siendo uno de los referentes ofensivos del Real Valladolid B, que se sitúa quinto en el Grupo 1 de Segunda División B. “Estoy muy contento, creo que era el momento de sentir importante en un equipo y disponer de bastantes minutos. Tengo la confianza del mister y siempre que estoy bien físicamente tengo protagonismo y me siento bien”, añade el ex del Tudelano.
un guante en la izquierda Como buen jugador zurdo, Samanes atesora un gran golpeo de balón con su pierna izquierda, lo que le ha hecho marcar goles tanto a balón parado como con disparos desde la frontal del área. “Nunca me he considerado un goleador, más bien un asistente, pero este año me están insistiendo en que aproveche mi facilidad para golpear la pelota. Si que es cierto que la temporada pasada me quedaba lanzando faltas después de algún entrenamiento, siempre me ha gustado ensayar las faltas y los tiros lejanos”, señala.
El filial en el que destaca Santi Samanes es un conjunto joven en el que sus jugadores aspiran a alcanzar el sueño de debutar en el primer equipo. “Nos gusta tener el balón, pero no somos de marear la pelota y hacer muchos pases horizontales, tenemos un estilo bastante vertical y en los contragolpes somos muy veloces, tenemos gente muy rápida arriba y es lo que más destaca de nuestro equipo, en transiciones rápidas somos letales”, apunta el joven extremo zurdo del Real Valladolid B.
Hace tiempo que se puso de moda que los extremos jugasen a pierna cambiada para aprovechar la salida por dentro, en el caso de Samanes lo importante para él es jugar donde sea. “Siempre me ha gustado jugar en la derecha para tirar la diagonal, últimamente el entrenador me está poniendo en la izquierda donde también he podido hacer goles, para mi lo importante es jugar”, afirma.
El objetivo del extremo navarro es seguir superándose. “ El entrenador nos dice que tenemos que buscar nuestro propio límite y a partir de ahí mirar hacia arriba”, concluye Santi Samanes.