Robe se expresó con claridad en su día, el 30 de julio de 2020, después de que la situación generada por la pandemia del Covid 19 provocara que la anunciada última gira de Extremoduro, que estaba programada con 14 conciertos en España a lo largo de ese año y el siguiente, empezara a caerse del cartel debido a las restricciones sanitarias. "En cuanto a las entradas, ahora ya (después de la bronca), parece que la empresa promotora, Live Nation, está devolviendo el importe a los que lo solicitan. Lo que no acaban de hacer bien es informar con claridad sobre los plazos. Parece que tienen algún tipo de alergia a la palabra devolución. En el comunicado que sacaron ni siquiera la mencionaban. Encima, querían que lo firmáramos conjuntamente. ¡Hace falta ser zoquetes! No ganan nada con esto, solo tocar los cojones. Y no creo que sea el mejor momento. Espero no tener que volver a reconvenirles”.
Algo más de un año después, el artista placentino volvió a informar una vez que se había rescindido el contrato de compraventa de la gira comprometida en 2019 y que se iba a realizar a partir de mayo de 2020 y que ya tenía 400.000 entradas vendidas. “Hola a todos! Hace ya un mes que la multinacional Live Nation me mandó un burofax para decirme que dan por extinguido el contrato de la gira de Extremoduro y que, por lo tanto, la dan por cancelada. No han querido hacer la gira porque no han querido esperar a que pasara la pandemia para poner nuevas fechas, que es lo único sensato que se podía hacer en esta situación. Esto lo entiendo, porque, a mi parecer, desde que empezó todo esto, no han sido sensatos en ningún momento. Lo que no entiendo es que no hayan anunciado la cancelación para devolver el dinero de las entradas lo antes posible, tal como se habían comprometido a hacer. Y esto me preocupa. Me preocupa porque no me fío de ellos ni un pelo. Os seguiré informando", terminaba el comunicado de Robe.
Demanda de la multinacional, que rescindió de manera unilateral el contrato
Lo que no sabía por entonces el renombrado cantante es que el final de esta historia, aunque se iba a escribir de manera póstuma tras su fallecimiento el pasado mes de diciembre, iba a suponer además un sonado triunfo contra la multinacional Live Nation, propietaria entre otras de TicketMaster y organizadora de los conciertos más fastuosos a nivel mundial. Dicho final se ha escrito además en Navarra, en una sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial que confirma una resolución previa del Juzgado de Primera Instancia número 5 de Pamplona. Ambos órganos judiciales han desestimado la demanda de la promotora universal y de esta forma han evitado que Robe tenga que hacer frente a 4,3 millones de euros por haber difamado a la promotora, daños y perjuicios a la reputación de la firma y la fianza por los conciertos que habían apalabrado. Dice la Sala que fue culpa de la promotora la ruptura del contrato y la no celebración de la gira.
La sentencia resulta paradójica en el sentido de que muestra el enfrentamiento previo que había mantenido Robe en el inicio de este conflicto con el guitarrista Iñaki Uoho Antón, que se había allanado a las pretensiones de Live Nation. Sin embargo, el fallo de la Audiencia expone ahora que esta resolución está por encima y que por tanto el allanamiento se declara inválido.
El primer pago a Extremoduro se realizó el 18 de diciembre de 2019, con 1.361.250 euros para cada artista, y el segundo el 5 de junio de 2020, con 2,25 millones de euros más IVA, es decir, 1,125 millones para cada uno. A ello se sumaban otros costes asociados a la producción, como los 147.378 euros correspondientes al montaje de escenarios, canalizados a través de El Dromedario Records, representante del grupo y también demandado en el procedimiento. Se desestima también que la discográfica navarra, motivo por el que la demanda se presentó en los juzgados de Pamplona, tenga que hacer frente a ninguna indemnización y también resulta absuelta.
Proteger su reputación y los derechos de sus seguidores
Sobre los comunicados emitidos por Robe contra Live Nation, la Audiencia considera que "con independencia del tono coloquial utilizado en sus comunicados, lo esencial es que con los mismos buscaba forzar a Live Nation para que cumpliera con la obligación que tenía de reembolsar a los espectadores el importe de las entradas, una vez cancelados los conciertos para los cuales las habían comprado, y explicar su postura a sus fans, ante la política de no devolución llevada a cabo y de falta de información sobre los aplazamientos y cancelación de la gira. El pacto de velar por el buen clima no priva al artista de su derecho a defender su reputación y a proteger los derechos de sus seguidores", considera la sentencia.
Robe entendió que la situación generada por la Covid hacía imposible la celebración de la gira y que los conciertos se celebrarían "cuando las condiciones sanitarias lo permitiesen”. Pero, dicha celebración "devino realmente imposible", dice la sentencia de la Audiencia navarra, cuando el 22 de julio de 2021 la parte recurrente, Live Nation, zanjó las conversaciones, canceló dicha gira de manera unilateral y procedió a devolver a los compradores el precio de las entradas”, señala el auto, que más adelante apunta: “Fue la recurrente [Live Nation] la que incumplió el pacto de diferir la celebración de los conciertos para cuando no existiera riesgo sanitario ni para los artistas, ni para los trabajadores ni el público".