A Eneko Aguilar le está sonriendo el fútbol en esta segunda vuelta de competición. El navarro ha sabido darle la vuelta a una situación deportivamente hablando complicada, y ahora sonríe en Sabadell, donde, en apenas cuatro partidos, ha logrado romper una racha negativa de diez temporadas del conjunto arlequinado. El exjugador de Osasuna anotó este miércoles el penalti decisivo en la semifinal de la Copa de Catalunya ante el Nàstic de Tarragona y consiguió el billete blanquiazul para la final, una década después de la anterior, en un curso en el que el conjunto catalán también está peleando por conseguir el regreso a Segunda División.

Un viaje de ida y vuelta entre Catalunya y Pamplona

En el verano de 2018, el centrocampista de Berriozar salió del Pamplona rumbo al juvenil del Lleida, donde estuvo una temporada antes de dar el salto al primer equipo para, dos cursos después, llegar a la disciplina de Osasuna Promesas. El mediocentro regresaba a casa para ayudar al conjunto de Santi Castillejo a conseguir el ascenso a Primera RFEF. Pilar fundamental en el filial bajo las órdenes del preparador de Valtierra, Aguilar terminó de explotar en la temporada 2023/2024, año en el que dejaba de ser sub-23 y había firmado su mejor registro anotador con 7 dianas al mismo tiempo que desempeñaba funciones de mediocentro y de lateral zurdo tras la salida de Adama Boiro al Bilbao Athletic. Fue, junto con Ander Yoldi, uno de los encargados de echarse el equipo a la espalda liderando el cambio generacional que sufría el filial.

Era la última bala que tenían tanto el polivalente mediocentro como el atacante para tocar la puerta del primer equipo, y la suerte fue dispar. Mientras que Ander Yoldi conseguía contrato del primer equipo, aunque luego saliera cedido en busca de su progresión, a Eneko Aguilar no le llegó la oportunidad -sí que tenía la posibilidad de renovar contrato con el filial- por lo que el mediocentro entendió que era momento de buscar suerte en otro destino y Lezama llamó a su puerta, a pesar de que contaba con ofertas para irse al extranjero. Un curso en el Bilbao Athletic, en el que Ernesto Valverde le incluyó en la lista de jugadores para disputar la fase final de la Europa League, y su andadura por los filiales terminaba.

Las dos caras del fútbol

Así las cosas, un nuevo escenario se le habría al navarro, que hizo las maletas y se marchaba a Ponferrada para coincidir con su excompañero en el Promesas, Diego Moreno. Los dos, artífices tanto del ascenso del filial rojillo a Segunda RFEF como de las permanencias del equipo en la categoría de bronce, iniciaban una nueva etapa en el conjunto berciano. El primer tramo de competición del equipo no fue el deseado, el equipo se encontraba en la mitad baja de la clasificación del Grupo I y ambos conjuntos salieron en el mercado de invierno. Aguilar marchó al Sabadell, cuya situación es completamente diferente.

El cuadro arlequinado marcha líder del Grupo II con 43 puntos, pero dos derrotas en los dos últimos partidos ligueros han provocado que el Atlético de Madrid B le diera caza y el Eldense, que tiene un partido menos, también pueda hacerlo cuando dispute ese encuentro pendiente. De igual manera, lo que está claro es el estado de ilusión que se ha generado en torno a un Sabadell que busca regresar al fútbol profesional cinco temporadas después y, de esta manera, Eneko Aguilar pueda cumplir su sueño.