El Rayo Vallecano ha escrito una de las páginas más brillantes de su historia con su victoria en Estrasburgo por 0-1. El tanto del ariete Alemao pone a los vallecanos en la final de la Conference League, donde les espera el Crystal Palace, coronando así una noche para el recuerdo en Vallecas.

La primera parte mostró que este Rayo Vallecano prioriza su identidad de juego por encima de cualquier resultado. Viendo los primeros 45 minutos, y sin conocer el resultado de la ida, nadie diría que era el Estrasburgo quien traía un resultado adverso de Vallecas.

Los de Íñigo Pérez, técnico vasco al que muchos medios ya ponen con pie y medio en el Villarreal para la próxima temporada, salieron al Stade de la Meinau con ganas de monopolizar el balón desde el inicio. El prolífico lateral Chavarría se erigió como la principal amenaza de los madrileños, convirtiéndose en un puñal que percutía por la banda izquierda una y otra vez.

La primera gran ocasión del partido llegó por mediación de Alemao, héroe de esta eliminatoria, quien en el minuto siete de partido puso a prueba al meta del Estrasburgo Penders con un testarazo que obligó al portero a estirarse al máximo para mandar el balón a córner. Esta fue la primera de las quince ocasiones con las que el Rayo se fue al túnel de vestuarios.

Un zapatazo de Jorge de Frutos supuso la segunda amenaza real de los madrileños, que veían cómo poco a poco estaban desdibujando al Estrasburgo en su propio estadio gracias a una presión alta que les permitía recuperar el balón en campo contrario.

Durante los minutos posteriores, y bajo el mando de la joven promesa argentina Colo Barco, el conjunto local logró recuperar algo la posesión, aunque sin gran profundidad, más allá de alguna internada por banda del jugador belga Diego Moreira.

El grafismo mostraba en el minuto 35 una estadística demoledora que representaba a la perfección el asedio al que los de Vallecas sometieron a los locales: una ocasión por parte del Estrasburgo frente a las once del Rayo Vallecano.

Finalmente, la insistencia tuvo premio y un centro de Ratiu fue rematado con contundencia por Lejeune; si bien el meta de los franceses realizó una gran parada a bocajarro, no pudo evitar el tanto de Alemao a placer en el rechace.

Solo un pequeño susto para el Rayo en los instantes posteriores al gol, cuando el lateral francés Doué se quedó mano a mano frente a Batalla sin éxito, pudo alterar una de las mejores primeras partes de los madrileños en lo que llevan de competición europea.

Salvador Batalla

La segunda parte arrancó con un Estrasburgo revolucionado tras el paso por vestuarios. Los franceses se adueñaron del balón en los primeros instantes e imprimieron una gran intensidad al choque, por lo que Íñigo Pérez tuvo que pedir calma a sus pupilos.

Fue un espejismo. En apenas cinco minutos, Isi Palazón, ídolo de la ciudad, enviaba un balón lamiendo el larguero y el Rayo avisaba de que quería más goles. Con el paso de los minutos se sucedieron las ocasiones para ambos conjuntos, aunque más para los visitantes, que estuvieron a punto de sentenciar la eliminatoria con disparos de De Frutos y Camello; este último muy claro, solo frente al portero.

Ese tramo se convirtió en un verdadero intercambio de golpes, pero con los madrileños sabiendo lo que tenían que hacer en todo momento y sin alterar su plan de partido ni un milímetro.

Cuando todo apuntaba a que el Rayo Vallecano iba a asaltar Estrasburgo sin sufrimiento, un penalti por mano de Pedro Díaz ponía el picante al partido. No obstante, una doble parada de Batalla metió a su equipo en la final de la Conference League, y Vallecas tendrá una cita con la historia el 27 de mayo en Leipzig.

LaLiga tendrá la quinta plaza de Champions

Esa intervención del portero argentino tuvo, a la vez, otro premio, ya que otorgó la quinta plaza de la Champions League por segunda vez consecutiva a LaLiga.

La victoria de los madrileños certificó de manera matemática un cupo extra para la máxima competición europea de clubes, y el Betis parece por ahora el equipo que optará a él, salvo contratiempo.

Esto, a su vez, hará que la séptima plaza de la liga española dé acceso precisamente a la Conference League, con el Athletic Club y Osasuna muy bien colocado para conseguirla.