pamplona - Si la expresión poner contra las cuerdas, que tanto se utiliza en el periodismo deportivo muchas veces, tiene algún sentido, esta se vivió sin duda el viernes en un abarrotado pabellón Anaitasuna. El Magna Gurpea recibía al Barça, el mismo que siempre anda encaramado en la parte noble de la tabla, el mismo que asusta con solo echar un vistazo a un plantel con nombres como Batería, Wilde, Ferrao o Paco Sedano -quien no jugó, aunque tampoco hizo mucha falta con un Cristian que acabó siendo decisivo para los azulgranas bajo los palos-; y el mismo que recientemente apeó a los navarros en la Copa de España de Guadalajara y al que se le tenía ganas, por qué no decirlo, sabiendo que es un rival que se le da bastante mal de normal a los navarros.
El Xota se olvidó de todo eso. De la entidad del rival, de la revancha por la eliminación en Guadalajara y prefirió centrarse en buscar tres puntos vitales ante un público que, de nuevo, no defraudó. A pesar de que todos debían pasar por taquilla y de que es Semana Santa, Anaitasuna volvió a vestirse de gala para ver lo que se presagiaba, un bonito partido de fútbol sala. La mala suerte -una expresión que no gusta nada a Imanol Arregui- y un portero rival decisivo en los momentos clave evitaron que los de Irurtzun sacaran algo positivo ante un Barcelona al que le costó, y mucho, entrar en el partido. Pero que acabó por sacar a relucir su calidad.
El Magna, no obstante, quiso desde el inicio llevar la iniciativa. No habían transcurrido ni dos minutos cuando Roberto Martil adelantaba a su equipo, levantaba al pabellón, tras controlar y picar un balón que había recibido magistralmente de los pies de Eseverri. El Xota golpeaba pronto y lo que es mejor, controlaba. El primer tiempo de los navarros fue para enmarcar, con una defensa al hombre que trataba de noquear el juego de unos rivales que se tenían que conformar con tiros lejanos para imprimir algo de peligro a la puerta de Raúl, cuyas intervenciones, aunque fuesen pocas, resultaron determinantes. El Magna trataba de cortar la circulación de balón de los de Carmona, si bien en los minutos finales el Barcelona empezó a venirse arriba y Tolrà, el excierre del Xota, igualaba el choque al borde del descanso.
En la segunda mitad el Barça quiso rematar y Gabriel, a los tres minutos de juego, batía a Raúl (1-2). Sin embargo, lejos de amilanarse, el Xota se fue arriba, a presionar, a por el empate, y este vino de las mágicas zapatillas de Dani Saldise (2-2, m.27). Los jugadores de Imanol no habían terminado de celebrar el gol cuando el Barça, tras sacar desde el centro del campo, se adelantaba de nuevo con un gol en propia puerta de Roberto Martil. Mala fortuna, punto. A partir de ese momento, con el 2-3 en el marcador, los duelos más bonitos se vivieron en las porterías. Raúl se lucía sacándole con el pie un balón a Ferrao, pero en el lado contrario Cristian no dejaba pasar ni una. Ni a Carlitos, con un disparo certero con la zurda, ni a Saldise, a quien sacó un balón in extremis con el pie.
A falta de cuatro minutos, y con el Xota sin perder la esperanza, Imanol fue a por todas. Carlitos se enfundó la camiseta de portero-jugador y obligó al Barça a replegarse en su campo. El propio ala-pívot gaditano y Jesulito tuvieron el gol en sus pies, pero Cristian resultó providencial para evitarlo. Un robo de balón del Barça, con la portería del Xota vacía, permitía a Wilde sentenciar con el 2-4. Son los riesgos del juego de cinco. Aun así, el Xota -aunque sin puntos- se fue con buen sabor de boca.
Magna Gurpea2
Barcelona 4
MAGNA GURPEA Raúl, Jesulito, Roberto Martil, Rafa Usín y Eseverri -cinco inicial-. También jugaron Víctor, Yoshikawa, Carlitos y Dani Saldise.
FC BARCELONA LASSA Cristian, Marc Tolrà, Sergio Lozano, Batería y Wilde -cinco inicial-. También jugaron Aicardo, Gabriel, Dyego, Lin, Saad y Ferrao.
Goles 1-0, m.2: Roberto Martil; 1-1, m.18: Marc Tolrà; 1-2, m.23: Gabriel; 2-2, m.27: Dani Saldise; 2-3, m.27: Roberto Martil (propia puerta); 2-4, m.39: Wilde.
Árbitros Gutiérrez Lumbreras y Lope Díaz. Amarillas a Roberto Martil (m.17) y Tolrà (m.24).
Pabellón Anaitasuna. De nuevo lleno total. 2.800 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de Bruselas.