Daniel Milagros se convertirá este miércoles (18.30 horas) en el cuarto navarro que participa en unos Juegos Olímpicos de Invierno. El pamplonés, que disputará la prueba de 1.000 metros de patinaje de velocidad, se unirá así a Clara Villoslada (snowboard, 2006), Adur Etxezarreta (esquí alpino, 2022) y Manex Salsamendi (esquí de fondo, 2022 y 2026).

Daniel Milagros, especializado en patinaje de velocidad y que será el primer representante español en esta disciplina en unos Juegos Olímpicos de Invierno, en los de Milán Cortina 2026, celebró este martes el hecho de poder poner una primera piedra en el camino para llegar a competir algún día contra las grandes potencias del hielo de velocidad.

En apenas dos años, Milagros ha pasado de patinar sobre ruedas a ser olímpico sobre hielo. Ahora es consciente de la competencia que le espera en la cita de hoy. “Veo a los rivales desde el punto de vista de una hormiga. Es un primer paso estar aquí. Pero puede ayudar para que en un futuro podamos luchar. Es el primer paso como hormiguitas”, declaró en rueda de prensa.

El suyo es un caso especial, porque no todos hacen una transición tan rápida de una modalidad a otra. Aunque le resta importancia: “Hay algunos casos de patinadores que cambian de ruedas a hielo. No sé si en dos años o tardan más, pero hay gente que hace esta transición”.

Será el primer representante español, pero no el único en esta disciplina, ya que Nil Llop entrará en competición el sábado, en los 500 metros.

“Se nota un poco más de presión porque, aunque intentemos que no nos afecte, estar en los Juegos Olímpicos no es como participar en una prueba de la Copa del Mundo. Se puede parecer, pero tiene algo extra. Los focos, las cámaras... todo afecta”, señaló.

El patinador dejó claro que, para él, la rutina es más importante que la superstición. “No me gusta creer cosas mágicas que me vayan a dar suerte. Me gusta tenerlo todo estructurado para que nada se salga del guion. Intento entrenar los días previos en función de lo que vaya a hacer el día de competición, incluso el tiempo de baño, para que el día de la final sea un día más. Ponerme un zapato primero o tal no, pero tengo todo estructurado”, explicó.

Además, lanzó un mensaje a los jóvenes patinadores: “Les diría que pongan esfuerzo, que confíen en sí mismos, que no se dejen influir por los que les digan cuando son pequeños. Yo no era un supercrack pero llegó un punto en el que fui mejor. Al final es currárselo. Constancia, entrenar y confiar en sí mismo”.

Y habló del hielo de Milán, en el que se registraron cuatro nuevos récords olímpicos en las cuatro primeras pruebas: “No es especialmente rápido. Al final son récords olímpicos, no mundiales. Y en cuatro años se evoluciona mucho”.