Durante décadas, Lambretta ha vivido a la sombra de Vespa en el imaginario colectivo, pero también ha conservado cierto aura como de las marcas más representativas del concepto de scooter clásico. Ahora, en pleno apogeo de la movilidad eléctrica, la firma italiana quiere recuperar protagonismo con un lanzamiento que, en realidad, ya llevaba un tiempo gestándose: el de su primer scooter eléctrico de producción.

Se llama Elettra S y es un modelo que representa, como en otras marcas, dos cosas fundamentales. La primera, un punto de inflexión para una compañía que el año que viene cumplirá 80 años desde su fundación. La segunda, que un fabricante con modelos de estilo clásico, puede ser capaz de combinar toda su tradición con la tecnología y modernidad que el mercado exige a día de hoy. 

Lambreta Elettra 3

Si todo va según lo previsto, la Elettra S llegará al mercado durante la segunda mitad de 2026 y lo hará con la intención de convertirse en una alternativa real dentro del segmento de modelos equivalentes a 125 (es decir, que se puede conducir con carnet de coches y con un nivel de prestaciones que permite un uso urbano y algunas escapadas por la periferia). Hablamos de un segmento donde la competencia es enorme y en el que el diseño suele pesar tanto como las prestaciones como factor primordial de compra. 

Si todo va según lo previsto, la Elettra S llegará al mercado durante la segunda mitad de 2026

Por supuesto, el referente para la Lambretta debe ser la Vespa y más concretamente la Primavera Elettrica 70 (sí, ese es su nombre), un modelo bastante exclusivo por su precio de nada menos que 7.750 euros. Aunque qué duda cabe que, aparte de su compatriota, la Elettra S va a tener que fijarse en la amplia oferta que proponen las marcas chinas, como la Yadea C1S, la Ebroh Veracruz, la Sunra Grace e, incluso, alguna alternativa nacional, como la Velca Tramontana.

Volviendo a la Lambretta, la historia de su nuevo modelo comenzó, en realidad, en 2023 cuando presentó en el EICMA (Salón Internacional de la Moto y la Bicicleta de Milán), un ‘ejercicio de estilo’ en forma de concept que ya anticipaba la dirección que tomaría la marca. Dos años después, la versión definitiva se mostró en el Salón de Milán 2025 con un planteamiento mucho más definido. 

En todo caso, lo que se puede apreciar en la Elettra S es que se mantienen los rasgos que han definido a Lambretta desde mediados del siglo pasado: el frontal con la característica ‘corbata’ (por la apariencia que le da la franja vertical en el escudo y con color en contraste con el resto de la decoración), el guardabarros fijo (que es un detalle que siempre ha diferenciado a la marca frente a Vespa, en la cual ese elemento gira junto con la rueda y el manillar) y una silueta baja (con el asiento a solo 78 cm del suelo, algo que favorece una postura de conducción cómoda, junto con un espacio plano para los pies), y alargada. Sin embargo, bajo esa apariencia ‘reconocible’ se esconde una arquitectura completamente nueva, diseñada para alojar un sistema de propulsión eléctrico moderno.

El motor es un PMSM (es decir, un tipo de propulsor síncrono de imanes permanentes, habitual en scooters eléctricos porque logra un buen resultado en cuanto a suavidad y eficiencia) integrado en el buje de la rueda trasera. Lambretta declara una potencia nominal de 4 kW y picos de hasta 6 kW, cifras que la sitúan en el rango de las motos eléctricas equivalentes a 125 cc… y por encima de la Vespa (que se queda en 3,6 y 4 kW, respectivamente).

Lo más llamativo es el par motor, que alcanza los 101 Nm, una cifra muy superior a la de cualquier scooter ‘de combustión’ de su categoría y que debería traducirse en una respuesta inmediata al girar el puño del acelerador. Según los datos oficiales, la Elettra S acelera de 0 a 40 km/h en unos 10 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de 90 km/h, que no son registros extraordinarios, pero sí suficientes para moverse con cierta soltura en vías urbanas y alrededores.

La batería, de tipo NMC (Níquel, Manganeso y Cobalto) y con una capacidad de 4,5 kWh, promete hasta 120 kilómetros de autonomía en modo Eco, una cifra que puede variar según el estilo de conducción, la temperatura ambiente o el tipo de recorrido (es decir, lo mismo que sucede en cualquier modelo de este tipo). De nuevo, estaría por encima de la Vespa, que se queda en unos 80 km. 

El tiempo de carga completa ronda las cinco horas y 40 minutos en un enchufe doméstico, aunque Lambretta ha incorporado un sistema de carga rápida que permite alcanzar el 80% en poco más de tres horas. No es el sistema más veloz del mercado, pero en este sentido también se impondría a la Vespa, que a pesar de su batería algo más pequeña, necesita siempre de cuatro horas.

Uno de los elementos más interesantes del modelo es su parte ciclo. Lambretta ha querido mantener su tradicional suspensión delantera por dobles bieletas oscilantes, un sistema poco habitual hoy en día (lo normal es la horquilla telescópica) pero que forma parte del ADN de la marca. Este diseño, que utiliza amortiguadores en configuración ‘pull wheel’, reduce el efecto de hundimiento del morro que se produce cuando se frena de manera intensa, debido a que la suspensión delantera ‘tira’ del conjunto en vez de empujarlo.

Explicación de la suspensión en Lambretta.

Asimismo, se incorpora también un monoamortiguador trasero, lo que debería mejorar la estabilidad y el confort. El peso total del conjunto es de 132 kilos, una cifra razonable teniendo en cuenta la batería y la estructura reforzada necesaria para alojarla.

En cuanto a equipamiento tecnológico, la Elettra S va a estar bien servida: iluminación delantera con led, cuadro de instrumentos con pantalla TFT a color, tres modos de conducción y conectividad con el móvil del usuario. Sobre esto último, la marca no ha detallado aún todas las funciones de la app, pero es de esperar que incluya navegación básica, diagnóstico remoto y control del estado de carga de la batería.

En cuanto a equipamiento tecnológico, la Elettra S va a estar bien servida: iluminación delantera con led, cuadro de instrumentos con pantalla TFT a color, tres modos de conducción y conectividad con el móvil del usuario.

Aunque el lanzamiento comercial, como decíamos, está previsto para dentro de unos meses, según fuentes italianas el precio rondará los 6.500 euros, una cifra que la sitúa en la franja media-alta del mercado eléctrico y algo por debajo de la Vespa. Lambretta sabe que no será fácil competir con marcas ya consolidadas en este terreno, pero confía en que su mezcla de estilo clásico, ingeniería propia, su amplia garantía de cinco años (en otros modelos suelen ser tres años) y una historia casi tan mítica como la de Vespa le permita conquistar a un público que busca algo más que un simple vehículo urbano.