El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha condenado este domingo "con rotundidad" el ataque perpetrado por Estados Unidos sobre Venezuela y ha reiterado su defensa del derecho internacional.
El Estado español y parte de la izquierda latinoamericana —Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay— han rechazado la "apropiación externa" de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela, así como cualquier injerencia en el futuro del país, tras el ataque de Estados Unidos de este sábado.
Los seis países manifestaron su preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, señalando que "resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región". Este pronunciamiento se produce después de que el Ejército de EE.UU. capturara al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar ejecutada la madrugada del sábado. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que se "hará cargo" de la situación en Venezuela hasta que se designe un sustituto aceptable.
Denuncia venezolana y postura de los países firmantes
El Gobierno de Venezuela denunció ataques aéreos realizados por Estados Unidos contra territorio y población venezolanos en Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, calificando la acción como una "gravísima agresión militar". En respuesta, los seis países firmantes afirmaron que el ataque estadounidense contraviene principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso y amenaza de la fuerza y el respeto a la soberanía e integridad territorial. Además, advirtieron que constituye un "precedente sumamente peligroso para la paz y la seguridad regional" y que pone en riesgo a la población civil.
Llamado a la resolución pacífica y unidad regional
Los países subrayaron que la situación debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas mediante diálogo, negociación y respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Reafirmaron que solo un proceso político inclusivo, liderado por los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana. Destacaron, además, que América Latina y el Caribe son una zona de paz, basada en el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y apelaron a la unidad regional frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad. Por último, exhortaron al Secretario General de la ONU y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales a intervenir para contribuir a la desescalada de las tensiones y preservar la paz regional.
Contra la intervención de Estados Unidos
En diferentes mensajes publicados ayer en la red social X (antes Twitter) tras el ataque estadounidense, Sánchez anunció que España no reconocería la intervención de Estados Unidos sobre Venezuela porque la operación "viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo".
El jefe del Ejecutivo recalcó también que España no reconocerá esa intervención llevada a cabo por la Administración de Donald Trump, como tampoco reconoció al régimen de Maduro.
Llamada a la desescalada
Por la mañana, Sánchez había realizado un llamamiento a la desescalada y la responsabilidad y había informado de que la embajada y los consulados españoles en Venezuela estaban operativos, al tiempo que incidía en la obligación de respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas.