Ucrania ha puesto en marcha un catálogo público en Internet con bocetos de tatuajes de cadáveres no identificados repatriados desde Rusia, con la esperanza de acelerar su identificación ante la angustia de las familias por la suerte de más de 90.000 desaparecidos de guerra.

El nuevo servicio, gestionado por el Ministerio del Interior, publica los tatuajes reconstruidos encontrados en restos humanos a menudo muy descompuestos para complementar la lenta o imposible comparación de ADN de miles de cuerpos devueltos en intercambios periódicos con Rusia.

Actualmente se pueden ver unos 190 bocetos en línea, lo que permite a los familiares compararlos con los rasgos de sus seres queridos.

“Los expertos han comenzado a examinar la piel con mayor detenimiento, utilizando técnicas que permiten ver y documentar estos tatuajes independientemente del estado del cuerpo”, explicó Artur Dobroserdov, Comisionado para Personas Desaparecidas en Circunstancias Especiales, en una entrevista con la agencia ucraniana Ukrinform.

Se espera que este nuevo método resulte especialmente útil cuando los familiares cercanos (como padres o hijos) de la persona desaparecida no estén disponibles para proporcionar muestras para la comparación de ADN.

“Hemos tenido casos en los que no podemos llevar a cabo esta identificación mediante el ADN porque no hay familiares, o porque todos ellos permanecen en el territorio ocupado (aproximadamente el 20% de Ucrania)”, subrayó Dobroserdov.

En tales casos, la reconstrucción de los tatuajes agiliza el proceso y ayuda a “cerrar” algunas historias que, de otro modo, permanecerían sin resolver, señaló.

Después de que el equipo de Dobroserdov presentara el servicio en el canal principal de Telegram dedicado a la búsqueda de personas desaparecidas, recibió 40 posibles coincidencias, dos de las cuales están a punto de confirmarse.

La iniciativa podría dar un cierre a miles de familias que siguen buscando, a menudo en vano, cualquier rastro de sus seres queridos. Ya que más de 90.000 personas, la mayoría de ellas soldados, siguen registradas como desaparecidas en circunstancias especiales tras desaparecer en combate o en los territorios ocupados.

Tener la certeza de que sus cuerpos han sido encontrados y pueden ser enterrados dignamente es vital para las familias, que consideran una tortura la ausencia de información sobre sus seres queridos.